Hemeroteca

Contaminación y tifoidea durante seis décadas

La contaminación de pozos de agua de la zona 15 en febrero de 2016 trae a la memoria una denuncia hecha por Edwin Oliva el 14 de mayo de 1958 en la sección Cartas al Director por el mal cuidado de los pozos de agua de Zacapa.

18/01/1961 Campaña de vacunación del IGSS en San Agustín Acasaguastlán, El Progreso. (Foto: Hemeroteca PL)

18/01/1961 Campaña de vacunación del IGSS en San Agustín Acasaguastlán, El Progreso. (Foto: Hemeroteca PL)

¡Esos tanques de agua de Zacapa! El señor Edwin Oliva en una carta publicada el 14 de mayo de 1958 dijo: “Hago del conocimiento público del descuido imperdonable de las autoridades municipales de Zacapa”.

“Sucede que los tanques de almacenamiento del agua potable de aquella ciudad, a causa de haberse cavado en el suelo y no alzarse su brocal ni medio metro de la superficie, son un peligro para personas y animales.

Además no se les proveyó de ninguna protección, por lo que es un excelente criadero de sapos, los cuales caen al fondo del pozo, también culebras iguanas y toda clase de sabandijas.

El agua termina saturada de animales putrefactos y es la que bebe el vecindario de Zacapa.

El servicio de agua ha sido deficiente en esta cabecera departamental; antiguamente era una pequeña corriente de agua superficial la cual corría varios kilómetros desde su toma, que surtían los antiguos tanques situados en el mismo lugar en que se hallan los actuales tanques.

En esa corriente beben las vacas y otros animales, pero ni siquiera los saurios y roedores que pudieran haber caído en ella podían salvarse de la contaminación del vital líquido, por lo cual se le hace un llamado al vecindario para que no beber el agua saturada de su carroña.

Hoy que el líquido vital ha sido entubado hasta los tanques de almacenamiento, en el barrio La Cruz de Mayo, ubicado a un kilómetro de la cabecera departamental, se encuentra el problema de la escasa elevación de los bordes y la falta de precaución, se vuelve con el mismo problema que los animales que ahí caen, si no son acuáticos como los sapos, mueren irremediablemente, constituye una constante amenaza de enfermedades y lo peor sería la muerte de los vecinos de la ciudad que beben de esa agua.

El servicio de agua le tocó Inaugurarlo al general David H. Ordóñez, durante su breve paso por aquella jefatura política, durante los ciento ocho días de gobierno poncista. No se tuvo el cuidado de proteger los tanques de almacenamiento con alguna cubierta, lo que ha propiciado la caída de animales. Es verdaderamente lamentable que ninguna municipalidad se haya querido ocupar de subsanar esta anomalía, que no exige mayor desembolso ni mayor trabajo, a cambio, la decisión de remediarla, seria beneficioso para la comunidad, ya que ello redundaría en bien para la salubridad de los pobladores.

En el caso de Federico Vaidez Mayorga, alcalde zacapaneco, el descuido es más reprochable, ya que si no ha sido bien informado del problema que aquí señalo Oliva , él personalmente ha debido haberlo constatado personalmente, pues tiene su residencia en las vecindades de los tanques, que están en el barrio La Cruz de Mayo de aquella cabecera departamental”.

Al concluir la misiva, dijo: Agradezco al señor Director el favor de su atención, aprovecho esta oportunidad para suscribirme como su atento y seguro servidor.

Medidas de prevención

El 12 de junio 1970 el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Ricardo Asturias Valenzuela, alertó a la población guatemalteca sobre las medidas sanitarias y preventivas que debían tomar los guatemaltecos por el surgimiento de una posible epidemia de fiebre tifoidea.

“El estado y los municipios hacemos las recomendaciones de mérito y que se deberán habilitar y ampliar en todo lo posible, las redes de saneamiento y los abastecimientos de agua potable en los núcleos poblados del país. Llevar a cabo una permanente campaña de profilaxis y educación sanitaria; propulsar y facilitar la instalación y el funcionamiento de las plantas pasteurizadoras de leche y estimular la vacunación preventiva a nivel nacional contra la fiebre tifoidea”, se indicó.

Las recomendaciones para la población fueron beber agua de chorro o de manantiales bien construidos y debidamente cubiertos, a prueba de contaminaciones microbianas, y cuando se tome agua de otra clase, hervirla durante diez minutos antes de tomarla; lavar cuidadosamente las frutas y verduras crudas. En el caso de las frutas es más conveniente pelarlas.

Otra de las recomendaciones es la de luchar contra las moscas, evitando que se pongan en contacto con los alimentos. Lavarse las manos con agua y jabón, antes de cada comida; usar letrinas, pues las deposiciones que quedan en el campo contaminan el agua y las verduras y facilitan la propagación de la enfermedad por medio de las moscas y finalmente la población debe vacunarse durante la campaña contra la fiebre tifoidea, lo cual evitaría la propagación de la enfermedad.

Sesenta años después…
Poco o casi nada ha cambiado en materia de prevención. Miles de personas mueren al año por enfermedades grastrointestinales en el país. El agua “potable” sigue siendo un mito.

¿Cómo se contagia la tifoidea? (Video: tomado de Youtube)

ESCRITO POR:

ARCHIVADO EN: