1975: "Los fusilamentos no son el remedio"

Los fusilamientos de los reos no serán un remedio, pero sí un ejemplo, declaró en 1975 el procurador general de la Nación y jefe del Ministerio Público, José María Moscoso, entrevistado en su despacho.

Por Hemeroteca PL

El 12 de abril de 1975, Prensa Libre publicó una entrevista con el funcionario y con Óscar Hurtado Aguila, jefe de la Fiscalía, sobre los fusilamientos.

"Es penoso perder a un ciudadano, pero los pueblos nos regimos por leyes y éstas deben ser cumplidas cuando tienen que ser aplicadas", refirió el procurador general de la nación.

El entrevistado dijo que el Ministerio Público desde un principio pidió la pena de muerte para los dos radiopatrulleros después de una serie de investigaciones,conclusiones y aportación de pruebas concretas.

Moscoso, que ha tenido que presenciar tres fusilamientos, mantuvo su tesis en cuanto a que estos sirven de ejemplo para la criminalidad. Aseguró que los tratadistas no constituyen un remedio para los criminales o asesinos. "En un caso dicté sentencia de muerte contra un joven que asesinó a su hermano, pero la sala anuló la sentencia. Esto influyó para que le salvaran la vida a este reo".

La ley se ha cumplido


Hurtado Agilitar, quien tuvo a su cargo el caso de los dos ex radiopatrulleros, manifestó que la ley se habia cumplido y que de esa manera se hacia justicia en el citado proceso.

Dijo que el trabajo había sido lograr reunir todas las pruebas en contra de los dos dos procesados, pues el Ministerio Público actúa como acusador en estos casos.

Precisamente dentro de los procesos seguidos, Marco Tulio Osorio obligó al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Herán Hurtado Aguilar, a excusarse de conocer del recurso de casacion interpuesto ante ese alto organismo, como presidente de la cámara penal.

Durante el desarrollo del proceso se informó ampliamente de la participación de la fiscalía, particularmente de la investigación lograda entre los vecinos de la aldea El Chato, zona 18, donde surgieron testigos presencialesde los hechos sangrientos.