Vida

Labio y paladar hendido

En Guatemala 1 de cada 600 niños nacidos vivos padecen la afección. De ellos, el 80 por ciento es de escasos recursos

Por POR: PATRICIA ORELLANA

Cuando durante los primeros tres meses de embarazo no logran formarse en el feto las estructuras que unen el labio superior o del paladar se produce una hendidura en el área que además de limitar su funcionalidad, afecta su estética.

A esta anomalía se le conoce como labio o paladar hendido, o labio y paladar hendido o fisurado según el caso, y constituye uno de los primeros 10 padecimientos congénitos más frecuentes en el país, explica el cirujano plástico y reconstructivo Guillermo Flores Asturias.

Esta afección además de deberse a un factor hereditario ocurre a causa de la carencia de ácido fólico en la alimentación de la madre, por eso es importante que toda mujer en edad reproductiva tenga el control ginecológico necesario.

También se atribuye al uso de fármacos con esteroides o anticonvulsivos, afirma el médico Rodolfo Asensio, director del centro infantil de estomatología, ubicado en Antigua Guatemala, que se dedica exclusivamente al tratamiento de niños con las malformaciones en mención.

Por otra parte, un estudio guatemalteco reciente reveló que sustancias como las fumonicinas contenidas en el maíz, interfieren en la absorción del ácido fólico, vitamina que protege al bebé de los defectos del tubo neural (eje principal del sistema nervioso), el cual se forma en las primeras semanas de gestación.

¿Cuál será entonces el riesgo de las gestantes del área rural cuya dieta se basa en la alimentación son las tortillas y derivados del maíz?

En su ayuda

La terapia es multidisciplinaria. Se requiere el trabajo del cirujano, terapista del lenguaje, ortodoncista y psicólogo. Mientras más temprano se inicie, los resultados se optimizarán.

Pero eso sí, antes de someter al niño a un tratamiento, el especialista hace una evaluación para confirmar cómo efectuará la cirugía. En el caso de quienes tienen una hendidura en ambos lados del labio y en el paladar, el cuadro clínico es más complejo pues hay que unir todo.

El procedimiento quirúrgico depende de quien lo lleva a cabo. Según Flores para labio fisurado se emplea la regla del 10: que el bebé tenga como mínimo 10 libras de peso, 10 gramos de hemoglobina y 10 semanas de vida.

En cambio, en los casos de paladar se espera a que llegue a los 15 y 18 meses así la hendidura palatina estará cerrada cuando aprenda a hablar.

Antes no se recomienda, ya que no es obstáculo para que el niño lleve una vida normal, y el pronóstico también será mejor si el infante alcanza más peso y talla.

Por su parte, Asensio sugiere hacer la cirugía de paladar a los dos años y medio, tiempo necesario para que la cicatriz que queda al efectuar la unión correspondiente no produzca mayores contracturas y obstruya el proceso de ortodoncia que también se necesitará.

Después de la operación en la que se une el tejido, músculo y piel se requieren dos intervenciones más: la de colocación de hueso en la encía y la correctiva de nariz, ya que los cartílagos halares están separados lo que origina que se torne chata y hacia abajo.

Esta última se efectúa a los 14 años, edad ideal porque los huesos de nariz ya no crecen al mismo ritmo en que lo venían haciendo, dice Asensio.

Repercusiones

Los bebés con labio figurado tienen menores complicaciones que los que poseen el paladar hendido, pues únicamente altera su estética a diferencia de los segundos que suelen presentar algunos problemas: no pueden ser amamantados, por lo que desde que nacen hay que alimentarlos con biberón, explica Asensio.

Para ayudar en el proceso de succión se han diseñado mamones especiales más largos que los normales minimizando el riesgo de que el líquido se desvíe a la nariz.

El problema se complica más en personas de escasos recursos, cuyo presupuesto no alcanza para comprar leche de bote y mueren sus hijos por desnutrición.

También suelen padecer afecciones de oído como otitis y trastornos bronquiales debido a que el aire entra directo a su nariz, dicen los profesionales.

Por si fuera poco tienen problema con los dientes incisivos laterales debido a la malformación del hueso maxilar superior relacionado con el origen de los dientes.

Psicología: Fortalezca su autoestima

El apoyo emocional para el niño y sus padres es indispensable, ya que es normal que los progenitores se sientan deprimidos y transmitan ese estado al infante.

La primera recomendación va encaminada a hacerles ver que es un asunto con solución, siempre y cuando se tengan los cuidados básicos y la disciplina y constancias para llevarlos a cabo.

Respecto a los chicos, hay que tratar de darles seguridad, confianza y fortalecer su autoestima que suele estar dañada cuando son objetos de burla por la forma en que hablan o las huellas de la cirugía que quedaron en su rostro.

Pero tampoco se trata de sobreprotegerlos, porque entonces crecerá mimado e inseguro y esto tampoco le ayudará, añade Sandra Cabrera, de la Fundación Pediátrica Guatemalteca.

Algunas piezan no salen o lo hacen de forma atípica, (mucho más pequeñas o en forma de clavo), explica Jerson Samayoa, médico ortodoncista de la Fundación Pediátrica Guatemalteca.

Para mejorar esa situación y después de una cirugía encaminada a corregir el problema en la que se necesita injerto óseo para unir la encía, se requiere el uso de aparatos expansores cuyo objetivo es devolver la mordida a las dimensiones normales, ya que el tejido cicatrizador provoca que el hueso no se desarrolle como debería.

Se continúa con un procedimiento de ortodoncia prescrito por el médico según las necesidades de cada paciente.

La edad a la que se lleva a cabo éste varía según el criterio del facultativo. Algunos prefieren hacerlo a los 14 años, cuando ya erupcionaron todos los dientes, y otros, más temprano.

En algunos casos se hacen necesarios los implantes de prótesis en los dientes que no salieron bien, comenta Samayoa.

Más inconvenientes

Otro de los obstáculos frecuentes en pacientes con paladar hendido son los de fonación debido a que la comunicación que hay entre la cavidad nasal y la bucal no es del todo funcional.

Por ejemplo, se les dificulta la expresión de fonemas (letras) como K, P, R y T, que requieren el uso de éste para enunciarlas, de lo contrario el aire se escapa por la nariz presentándose hipernasalidad, precisamente lo que le sucede a este tipo de pacientes, indica la psicóloga y terapista del lenguaje, Sandra Cabrera, de la Fundación Pediátrica.

Para tratar este problema se estimula al chico a través de actividades para que mejore la movilidad del velo del paladar, enseñándole a respirar y reproducir sonidos, más la estimulación sensoperceptiva y auditiva, añade.

Fuentes consultadas: médicos: Flores Asturias: 2334-3677. Rodolfo Asensio: 7832-0357. Fundación pediátrica: 2285-3900.