Al oído del señor Presidente 

Desde los recientes acontecimientos la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) ha estado desatendida y no se han tomado las acciones para completar el nombramiento de sus autoridades, entre otras decisiones más.

Por Oscar Chile Monroy

El nuevo presidente del país, licenciado Alejandro Maldonado Aguirre, en su primera conferencia de prensa ofreció que su corto mandato se enfocará a la salvación nacional y que entre sus principales objetivos será solucionar el estado crítico de las finanzas del Estado y que en apoyo al clamor popular estará respaldando o propiciando que se lleven a cabo las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Uno de los aspectos que el Presidente Maldonado podría considerar y que ayudaría a resolver la crisis financiera, es el fortalecimiento de la SAT, que desde abril viene trabajando sin que se haya nombrado al Superintendente, no se ha definido la integración del Directorio, no se ha tomado decisión referente a la renuncia del Ministro de Finanzas, que conforme a la Ley es quién debe presidir las reuniones del Directorio. La falta de este último puesto podría debilitar las resoluciones o posiciones de los diferentes reparos y/o ajustes fiscales, por lo que su nombramiento es más que imperativo.

Se debe tomar en cuenta que la Ley Orgánica de la Superintendencia de Administración Tributaria, el Código Tributario, así como otras leyes fiscales más, necesitan ser modificadas a efecto que se establezcan procesos de fiscalización de una manera más efectiva y productiva. En cuanto a la ley orgánica de SAT entre las reformas necesarias está lo referente a la sustitución del Superintendente, ya que así como está actualmente, al que se nombre sólo duraría en el cargo unos cinco meses, puesto que dicha ley Orgánica establece que al inicio de un nuevo período de Gobierno, el recién instalado Presidente de la República podrá nombrar un nuevo Superintendente, proceso que hace que el puesto sea político. Si se decidiera que el plazo fuese por tiempo definido, debería quedar en la ley que el cambio se efectúe a mitad del período de Gobierno.

Siendo que la SAT es el ente encargado de recaudar los impuestos y que obviamente dicho recaudo está en relación directa con las finanzas del Estado, el reforzamiento de su independencia, su reestructuración, atención, modernización, reformas a su ley orgánica y la actualización de las leyes tributarias, se hacen sumamente necesarias.

El mensaje de apertura del Presidente, es propicio para que los Colegios Profesionales, entidades relacionadas con el tema fiscal, profesionales expertos en la temática, comuniquen otras sugerencias para mejorar y eficientar la recaudación tributaria.

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