Elecciones Nicaragua

Patraña electorera de Daniel Ortega

Opinión

Hoy se realizará en Nicaragua uno de los actos políticos más vergonzosos en la historia de Centroamérica: la farsa electoral que le dará a Daniel Ortega su cuarto mandato presidencial, y el tercero consecutivo. Tiene el agregado que inicia lo que se puede calificar como una “matrimoniarquía”, a causa del ascenso a la vicepresidencia de Rosario Murillo, lo que consolida el omnímodo poder de ambos.

Descripción imagen
Haroldo Shetemul

Retrato de familia

Opinión

Rosario Murillo es más que la vicepresidenta electa de Nicaragua. Es la madre de la patria, la marxista que se transfiguró en mística y cristiana y es el poder real tras Daniel Ortega. Es la mujer que cambió los colores rojinegros de la bandera sandinista en rosado populista y ha transformado el paisaje de Managua muy a su gusto, kitsch, por supuesto. A lo lejos, Managua da una impresión de escenario de caricatura por los árboles de la vida, esos adefesios carísimos plagiados de la obra pictórica de Klimt, que pueblan calles y parques de la capital y que recuerdan a cada paso la omnipresencia de la esposa del comandante, mejor dicho, la dueña del poder. Al igual que ocurriera en Guatemala con Roxana Baldetti, Murillo es quien decide las políticas gubernamentales, da declaraciones oficiales, quita y pone ministros y controla alcaldes. Y los siete hijos que ambos procrearon están en puestos clave del gobierno. ¿Nepotismo? No, simplemente la familia usufructúa el poder.

Prensalibre.tv

Videos de Portada