Ex policía judicial vinculado con extorsiones

Prensa Libre publicó el 30 de agosto de 1962 sobre un caso de extorsión en el cual estaba vinculado un ex agente de seguridad del Estado que pidió dinero a una familia a cambio de dejar en libertad a un hombre.

Por Hemeroteca PL

Agente del Departamento de Investigaciones Especiales capturado por extorsión. (Foto: Hemeroteca PL)
Agente del Departamento de Investigaciones Especiales capturado por extorsión. (Foto: Hemeroteca PL)

Un ex agente secreto del Gobierno fue procesado en los tribunales por el delito de chantaje.  El señalado exigió dinero a la familia de Armando García Morales, quien fue detenido, al parecer de forma injustificada varias veces, y por quien pidió cierta cantidad a cambio de dejarlo libre.

Josefina Corcuera de García, quien visitó Prensa Libre en esa ocasión, dijo que el Juzgado Cuarto de Primera Instancia de lo Criminal abrió proceso contra el exagente del Departamento de Investigaciones Especiales (DIE), Óscar Acevedo Muñoz. Éste habría pedido dinero en varias ocasiones a la familia de García a cambio de dejar en libertad a Armando García.

Los hechos denunciados por Corcuera de García fueron los siguientes: luego del 13 de noviembre de 1960, cuando se produjo un alzamiento contra el gobierno de turno, los agentes de la guardia judicial capturaron a García, a quien señaron de ser parte del complot.

Pocos días después, el agente Acevedo Muñoz, que entonces trabajaba en la judicial, se presentó al domicilio de De García, en la 5a avenida A, 2-44, zona 9,  y le dijo que él podía sacar de la cárcel a su esposo si le entregaba Q500.

Avecedo le dijo que además era muy amigo del jefe de la G-2 (Oficina de Información del Ejército). Días después llegó de nuevo a la vivienda de De García acompañado de un sujeto quien dijo que era segundo jefe de la G-2 y que estaba en condiciones de lograr la libertad de García.

En esa ocasión los dos sujetos amenazaron a De García con que torturarían o darían muerte a su esposo si no accedía a pagarles la cantidad convenida. Además, según se informó en la nota, le dijero que el Gobierno tenía la potestad de cancelar la empresa de transportes "La Fortaleza", propiedad de García.

Ante tales amenzas, De García accedió a entregar el dinero.

Una vez recibido el dinero, ambos sujetos no volvieron a aparecer, y el esposo de De García salió libre.

Segunda vez

El 17 de noviembre de 1961, nuevamente se presentaron al domicilio de García dos sujetos que dijeron ser parte del DIE. Esta vez le dijeron únicamente: "El jefe quiere interrogarlo". En ese entonces, del departamento estaba a cargo de Ranulfo González, apodado "El siete litros".

García Morales se hizo acompañar de su esposa, quien ya tenía sospechas de lo que podía ocurrirles.

Al llegar al DIE, la esposa de García notó que entre los presentes se encontraba Acevedo Muñoz, quien menos de un año antes la había extorsionado a cambio de liberar a su esposo. En esta segunda ocasión, Acevedo le dijo que podía sacar liberar a su esposo si le pagaba Q1 mil. Además, la amenazó de muerte si desistía.

Atemorizada por las amenazas directas de Acevedo, De García nuevamente entregó el dinero al detective. Esta vez le entregó un cheque por Q600 y Q400 en efectivo. Parecía que todo iba a quedar ahí, pero no fue así.

Tercera extosión

El 30 de enero de 1962 dieron muerte a González. Al día siguiente, un grupo de agentes del DIE rodeó la residencia de González. Esta vez no pudieron capturarlo, porque se ocultó. Nuevamente, Acevedo estaba a cargo.

De García dijo que ante esta nueva amenaza extorsiva decidió presentarse al Ministerio de la Defensa Nacional, y luego a la G-2 para denunciar los hechos. Posteriormente, fue a los Tribunales de Justicia.

Según refiere la nota, las investigaciones se llevaron dos semanas luego de las cuales fue capturado Acevedo y consignado al Juzgado Cuarto de Primera Instancia de lo Criminal. Acevedo guardó prisión en el Segundo Cuerpo de la Policía Nacional.

Al hacer pública la denuncia, la señora De García dijo entonces que su intención era poner al descubierto la actuación de algunos agentes de la Policía. Asimismo, en aquella fecha pidió justicia y alertó a la población sobre posibles acciones extorsivas.

La extinta Policía Nacional (PN) no gozaba de la confianza de la ciudadanía. Constantemente era señalada de cometer ilícitos, como secuestros, robos y, en este caso, extorsiones.

Poco o nada cambió con la creación de la Policía Nacional Civil, que sustituyó a la mal afamada PN. De hecho, el DIE fue visto con temor y desconfianza durante el conflicto armado interno. "La judicial", como era coconocido comúnmente ese departamento, tenía fama de temible, porque además utilizaba agentes encubiertos o vestidos de civil.

Una de las frases más sonadas que lo identificaba era "Sacamos hasta los sapos de debajo de las piedras".

Archivos perdidos de la Policía Nacional (Video:youtube)