Cultura espiritual 

Celso Lara Figueroa

El colibrĖ. Huehuetenango es uno de los departamentos de mayor trascendencia en la cultura popular guatemalteca, ya que no sólo es el que cuenta con la mayor cantidad de municipios, sino que también en él cohabitan distintas etnias mayanses.

Como herederos directos del Pueblo Maya, este departamento ha conservado una visión del mundo y de la vida, que se hunde en el nuevo contenido por los procesos históricos posteriores a la conquista y colonización de los siglos XVI y XVII, que expresan una amalgama de elementos de tradición oral.

La cultura huehueteca se basa más en la palabra que en el documento escrito; más en los consejos de ancianos que en las autoridades civiles y religiosas oficiales. Pocas regiones de Guatemala poseen tan variada tradición oral.

Las expresiones de oralidad surgen en ocasiones particulares,como los velorios, reuniones de iniciación con los ancianos, y en el diario vivir, alrededor del fogón comunal de la casa. Según se afirma en Cuilco, "los narradores" o "palabreros", como se les llama en San Mateo Ixtatán, o "cargadores del año" en Jacaltenango, son los hombres más sabios de la comunidad; "son los hombres fundadores de los pueblos, que marcan la tierra y los límites de las comarcas", como se les aprecia en San Juan Ixcoy. Todos ellos transmiten su sabiduría en días especiales marcados por el tzolkin (calendario maya de 260 días), a los jóvenes iniciados. De tal manera que hay tradición oral sagrada, mística, hermética, a la que tiene poco acceso "la gente común". Sólo es utilizada por los hombres sabios. Es en estas oportunidades cuando surgen y se comparten mitos y cuentos de los tiempos antiguos y de la formación de los pueblos.

Por otra parte, existe tradición oral "del común", que todo el pueblo conoce y repite.

En general, la tradición oral huehueteca está muy ligada a mitos muy antiguos que explican la formación del mundo cotidiano; que dan razón de todas las cosas existentes. Sobresalen también narraciones que son de tipo admonitorio de las que se derivan enseñanzas como los cuentos de animales y las leyendas animísticas e históricas. Sobreviven , además, tradiciones orales de alto contenido estético, cuyo fin es el goce literario.

La inmensa cantidad de tradiciones orales huehuetecas se pueden agrupar, no por asociación natural del pueblo, sino por cuestiones de tipo didáctico y expositivo.
Iglesia de San Juan Atitl·n.

Leyenda del origen de los pueblos

Cada poblado de Huehuetenango tiene su propia imprenta histórica. Así, en San Gaspar Ixchil se cuenta, entre los ancianos, que en aquel tiempo San Gaspar vino a pasear a los parajes en donde se encuentra actualmente el pueblo. Al ver todo tan hermoso, se puso a pescar en el río Cuilco; entonces observó que el mismo traía semillas de chile. San Gaspar las tomó, las sembró y cosechó buen chile, por lo que el santo ya no regresó a Chiapas (México), de donde había venido y se quedó a vivir en este lugar.

Imagen de la Virgen de Chiantla. Los habitantes del lugar le construyeron una iglesia y San Gaspar siguió sembrando chile. Desde entonces ese pueblo se llama San Gaspar Ixchil, "lugar donde nace el chile", ya que ix significa chile en idioma mam.

Variantes de esta leyenda se repiten en Chiantla, La Libertad, San Sebastián Huehuetenango y San Juan Ixcoy.

Los otros tipos de leyendas de la región se refieren a narraciones sobre el origen del maíz y de los dueños de los cerros y las montañas.

Cuento de tradición oral

Dentro de la tradición oral huehueteca abundan los cuentos de animales, algunos de antigua raíz europea y otros de raigambre maya, con ecos prehispánicos.

Es así que aparece en Cuilco y San Pedro Necta los cuentos del conejo y el zorro, en donde el conejo siempre juega de listo frente al zorro, que es el ser ingenuo.

En Malacatancito y Jacaltenango, se narra el cuento de un mono que se quema los ojos por robar las joyas de la iglesia. En Barillas se narra el caso del hombre haragán que es convertido en zopilote, "por no trabajar las milpas". En San ta Ana Huista y Santa Bárbara, se escuchan cuentos de animales de corral, como la mujer que se hizo rica con el huevo de una chompipa, el cual resultó ser de oro.

En La Libertad y Chiantla, se cuenta que había un huérfano que fue recogido por un hombre rico, quien resultó ser el dueño del cerro. El huérfano escarbaba las riquezas del señor y al destapar un cofre, salió una gran nube de humo que el dueño del cerro vio desde lejos. Regresó y castigó al huérfano por abrir sus cofres y lo echó de la casa. Dicen los Aj Yol de San Rafael Pétzal, que "el huérfano fue castigado por tocar las cosas que no le pertenecían".

Uno de los cuentos tradicionales más hermosos de Huehuetenango es el del colibrí ,que se narra en San Pedro Necta, Soloma y Concepción. Dicen que había una "patoja chula" que se sentaba en el patio de su casa con su telar de cintura a tejer. Un joven se enamoró de ella, pero no podía entrar a la casa porque el papá "era muy bravo", entonces el patojo se convirtió en colibrí; y fue así como la joven se fijó en los ojos del animal, se enamoró de él, y ya no tejía su huipil. La patoja agarró el colibrí y lo puso en una jaula, pero éste no se estaba quieto, por lo que se lo llevó a su tapexco. El colibrí se convirtió en hombre, enamoró a la mujer y se la robó. Los padres los persiguieron, pero entonces el patojo se convirtió otra vez en colibrí y se introdujo en el huipil que ella tejía y ya no salió de ahí.
Im·genes de Santa Ana, Santiago y San Miguel Arcangel.

Por eso es que todas las mujeres jóvenes de Huehuetenango hacen colibríes en sus huipiles, para esperar al novio que algún día vendrá a sus vidas.

Otras formas literarias de Huehuetenango, son los cuentos de Pedro Tecomate, que es una variante huehueteca de Pedro Urdemales, así como otros bandidos maravillosos como Juan Ixcot de Todos Santos Cuchumatán, que cuida los caminos y se aparece a los hombres "que tienen malas intenciones" con las mujeres.

Iglesia de San MartĖn Cuchumat·n. Las leyendas animísticas de aparecidos y ánimas en pena, también están presentes en Huehuetenango. Variantes de el Duende, el Tzipitío, la Llorona y la Tatuana, se escuchan en San Gaspar Ixchil, San Rafael La Independecia y especialmente en la cabecera departamental. También se escuchan romances, romancillos, antiguas coplas y décimas, en particular en San Juan Ixcoy.

La vastedad del territorio, las ceremonias sociales y el proceso histórico, hacen de Huehuetenango uno de los departamentos más ricos en tradiciones orales sincretizadas que guardan una relación directa con la ancestral cultura maya.

Música

La música huehueteca es muy rica en expresiones sonoras y en instrumentos musicales. Su posición geográfica, su relativo aislamiento y su proceso de evangelización, permitió la permanencia de figuras musicales e irrepetibles.

Una de las expresiones musicales huehuetecas más importantes es la marimba. Su presencia está en todos los municipios y grupos étnicos que habitan el departamento. Se interpretan sones indígenas, barreños y "sones para bailar", así como sones de cofradías. En Santa Ana Huista, región popti', uno de los sones más señalados está el llamado "son de la actividad", que se toca en cortejos procesionales y para los rezos especiales. Muchos sones tradicionales se ejecutan con marimba sencilla de tres y cuatro registros.

Las marimbas de Huehuetenango son famosas en Guatemala y México, sobresale el conjunto de marimbas que se reúne el uno y dos de noviembre (Día de Todos los Santos y de los Difuntos), en Todos Santos Cuchumatán, región mam.

Además, se congregan en el cementerio de la localidad como ofrenda sonora y de amor a los santos difuntos. Pequeñas marimbas recorren las tumbas tocando sones tradicionales, "los que le gustaban al difunto". También en la cabecera departamental de Huehuetenango se efectúan ese día conciertos de marimba en el parque, y pequeñas marimbas recorren las calles para tocar sones de paso.

Marimbas renombradas son también las de Jacaltenango, como "la Xajla'" o bien la "Reina Jacalteca", que han trascendido las fronteras regionales y nacionales.
Conjunto marimbĖstico.

En Nentón está la famosa marimba Ana Mikin, que ha recorrido todo el país y la región huehueteca.

Otros conjuntos musicales de la región son los de guitarra, violín, "tololoche" (contrabajo, o bajo,), que armonizados tocan canciones y sones indígenas y mestizos. También existen los conjuntos de tambor, pito y chirimía que acompañan las fiestas religiosas y de cofradía.

Cementerio de Huehuetenango. En la región popti', en Nentón, existen instrumentos musicales con influencia norteña y mexicana, donde se utiliza acordeón, guitarra y guitarrón.

La música huehueteca está siendo afectada por la contracultura de masas de México y Estados Unidos, transformando aceleradamente la auténtica música tradicional del departamento.

Una de las expresiones más sólidas de la música huehueteca son las serenatas, que a la luz de la luna y acompañada de un trío de guitarra o guitarra sola y voz, se cantan en las calles de Huehuetenango, Colotenango y Aguacatán.

Las especificidades de la música cristiana católica contemporánea, han adaptado instrumentos y sones tradicionales, así como norteños para los oficios religiosos, formando así conjuntos musicales que acompañan las misas y otras ceremonias; ejemplo de ello es la misa jacalteca.

El mismo fenómeno se observa entre los grupos religiosos no católicos.

En cada municipio del departamento existen bandas militares de música, que acompañan las conmemoraciones de Semana Santa, las fiestas patronales de cada pueblo y las fiestas cívicas.

Como una herencia colonial muy cercana a la conquista, sobresalen en San Juan Ixcoy cantos religiosos de cofradía de tipo polifónico, que recuerda la implantación de la música occidental en estas regiones montañosas, en los inicios de la evangelización.

Religión

La religión del departamento es sincrética por excelencia. Por un lado, antiguas creencias mayas y mayanses, y por el otro, antiguas creencias cristianas occidentales. La religiosidad del departamento está tan fusionada que es imposible separar sus fuentes de origen.

Es así que en Santiago Chimaltenango, existe la creencia en los Bibinaq, que son espíritus de la noche que están flotando por siempre, ya que ni Dios ni el Corazón del Cielo los aceptan, "porque son almas de gentes malas en la tierra"; generalmente son vistos por los hombres en las noches.

En Concepción y Soloma, son muy comunes los casos de nahualismo, donde los hombres se convierten en el animal protector que les fue asignado, según el calendario maya, el día de su nacimiento. El nahual puede convertirse en ajitz y proteger a los que tienen bajo su responsabilidad eterna. Así hay nahuales-coches de monte, nahuales-conejos y nahuales-pájaros. Son auténticos protectores reales. En San Antonio Huista, La Libertad y Cuilco.
San Gaspar.

Existen los ritos para hacer pacto con el guardián de los cerros. Los alcaldes-rezadores son los intercesores entre los hombres y el Señor de los Cerros, para que el guardián del cerro permita así entrar a ese lugar sin dificultad, a través "de la costumbre", que son rituales secretos, herméticos y de iniciación, los cuales hacen posible que el hombre se relacione con la naturaleza en forma armónica.

En todo el departamento se reporta la existencia de sacerdotes mayas, los alcaldes rezadores, los ancianos rezadores, los adivinos y los ajkines, que reunidos, en consejo o individualmente, manejan todo el panteón maya, mayanse y el cristiano, en un sincretismo altamente específico. Esto se desarrolla en todos los municipios del departamento.

En Huehuetenango también aparecen expresiones religiosas muy específicas para los santos patrones y otras festividades religiosas. Destacan, sin embargo, en Chiantla las festividades para la Virgen de Candelaria quien es la patrona del pueblo; una imagen totalmente labrada en plata, de origen colonial, probablemente del siglo XVII, que no puede ser movida del altar mayor ni siquiera en procesión "porque pesa mucho", además de que la virgen no se "quiere mover de su camerino".

Para las celebraciones del Día de Candelaria, el dos de febrero de cada año, sale una réplica a recorrer las calles. El culto a la Virgen de Chiantla es respuesta a la actividad relacionada con la abundancia de la plata y cobre del departamento. Es una de las celebraciones de mayor arraigo en Guatemala. Por otra parte, se cuenta también que los chiantlecos, encargaron una virgen de plata a España en la época colonial. El barco que la transportaba fue hundido por piratas en las costas de Izabal, por lo que la virgen flotó, legó a la playa y fue trasladada a la ciudad de Santiago; ahí quedó en algún convento de monjas; por lo que fue tallada otra virgen en Guatemala y enviada a Chiantla.

Otra de las grandes manifestaciones religiosas de mayor originalidad en Huehuetenango, Todos Santos, Barillas, Chiantla y otros municipios del departamento, es la escenificación de la pasión y muerte de Cristo, que se efectúa por compañías de teatro populares y autóctonas, las cuales son muy apreciadas por los huehuetecos, siendo famosas en Guatemala. También se realizan en Cuilco y Colotenango. Para la Semana Santa están también "las quemas de Judas", y la lectura del testamento, en casi todos los municipios, pero son muy especiales en Aguacatán, Tectitán y Huehuetenango: el Sábado Santo, se lee el testamento (que es una crítica jocosa a las autoridades y notables del pueblo) y el monigote, que representa a Judas, es quemado en las calles del pueblo o ahorcado en el parque de la población.

En San Rafael La Independencia, son importantes "las juderías" para el Jueves y Viernes Santo, en tanto en La Democracia, las procesiones de Jesús Nazareno y el Jesús Sepultado, combinan tanto las imágenes procesionales, con escenas en vivo de la Pasión de Cristo.

La Semana Santa es celebrada con mucha solemnidad en el departamento. Para el día de Todos los Santos y Todos los Difuntos, (uno y dos de noviembre), las conmemoraciones son muy originales en todos los municipios y poblados, pero destaca en Todos Santos Cuchumatán, en donde, además del conjunto de marimbas, en el cementerio, se efectúa la carrera de caballos, que es una competencia entre las ánimas y el montador elegido por los alcaldes-rezadores. Los jinetes corren entre la iglesia de la población y la Capilla de las Animas del Cementerio. Antes de la carrera se realizan ritos mayas herméticos para equilibrar el mundo de lo sagrado y el mundo de lo profano.

Las celebraciones de Navidad y Nochebuena conservan mucha originalidad y alegría popular como en Huehuetenango, Chiantla y Malacatancito, donde aún hay nacimientos, rezados, "robos de niño" y "cabos de novena". En Cuilco, destaca la ceremonia de la Huida a Egipto, que se escenifica antes del Día de Candelaria, y en San Gaspar Ixchil, la procesión de los Reyes Magos el seis de enero.

La religiosidad popular de Huehuetenango es intensa, sincrética y altamente original.