Efectos de la globalización 

en la cultura popular 

Claudia Dary Fuentes

Se secó el sudor de la frente con un pañuelo, luego con lentitud y desconsuelo comenzó a bajar la carga de la palangana del pick-up. Las cajas de cartón repletas de manteles, servilletas, individuales, monederos y bolsitas multicolores que fueron rechazadas por los dueños de las boutiques de la Antigua, se quedaron apiladas en un rincón de su casa, allá en una aldea de Patzún.

- ¿Qué te dijeron pues? - le preguntó Josefina, su mujer.

Productos de exportaciÛn. - Lo que quieren, dijo Juan, mostrándose cansado, es que todas las servilletas tengan exactamente el mismo tamaño y que los pajaritos estén todos en la misma esquina del mantel. Además, no les gustaron las combinaciones de colores. Don Walter quiere más prendas de las cafés, que parecen viejas.

- ¿Qué gusto el de los gringos por los colores tristes!, exclamó Josefina, con asombro.

- Pues sí, pero ya ves, si no se hacen las cosas como a ellos les gustan, no se venden. ¿A teñir todo esto de café!

A Magdalena, una vecina de Comalapa, hace poco le exigieron sus compradores que trajera más tejidos de color pastel, porque esos combinan bien con los muebles de la sala.

Mientras que a Mateo, el encargado de la danza de moros de su pueblo, le recomendaron los de una agencia de viajes turísticos, utilizar bocinas para que se oiga mejor la música y poner algunas sillas cerca del atrio donde los señores bailan, para que los turistas pudieran ver el "baile" de manera cómoda y placentera.

Pero no sólo Juan, Magdalena y Mateo se enfrentan a las imposiciones de la globalización económica y sus consecuentes cambios socioculturales; este fenómeno repercute en los diferentes niveles sociales y en la esfera rural y urbana, que incluye a campesinos y al sector informal.

La globalización implica, entre otras cosas, la aceleración del desarrollo tecnológico que privilegia la innovación; nuevas formas de organización y gestión administrativa; crecimiento de los mercados financieros y debilitamiento de la intervención estatal en las políticas económicas, agrícolas y públicas. Supone, por lo tanto, que la estandarización de los productos en cuanto a su calidad y la homogeneización de sus características es, para adaptarlas a un mismo gusto, a una economía de mercado y para hacerlas competitivas dentro de este marco.
TalabarterÌa en Samayac, SuchitepÈquez.

El sociólogo Marcos Roitman explica, que, para la perspectiva neoliberal, una economía sana es aquella que tiene un buen grado de integración competitiva en el mercado mundial.

Otra característica importante de la globalización, es la expansión del sector servicios, especialmente del turismo. Esto se explica porque los países desarrollados de esta era postmoderna, buscan con furor el confort y la optimización del tiempo libre: vacaciones por las islas del Caribe, por los países latinoamericanos que resultan tan baratos, en donde se pueden adquirir artesanías a precios excesivamente bajos. Se trata de un sistema en donde priva la cultura de la satisfacción.

Muebles de San Juan Ostuncalco. Es decir que, de acuerdo con esto, toda la artesanía y la industria nacional debería presentar determinada calidad y entregarse a los proveedores con exactitud y, de ser posible, adaptarse a la moda imperante.

El problema de estas políticas es que los beneficiarios de estas disposiciones no son siempre los productores directos. Y si vamos a otros campos, vemos que cuando la globalización abarca la cultura, se la traga y la consume poco a poco. Eso si el gobierno, en consulta con las organizaciones mayas y asociaciones culturales ladinas locales, no se ponen de acuerdo para trazar conjuntamente estrategias tendientes a la protección, fomento y respeto de las especificidades culturales.

En las culturas populares e indígenas, existen otras lógicas de producción e intercambio. Muchas de ellas comienzan a transformarse y a adaptarse a las exigencias neoliberales.
La preocupación antropológica estriba entonces en la incidencia que esto pueda tener en el continuum producción/reproducción cultural y si ello afecta además, la identidad de los pueblos. Esto, porque el neoliberalismo no es una mera doctrina económica, sino una estrategia para la renovación del modo de producción capitalista del mundo.

Como bien apunta el antropólogo colombiano Fernando Rojas, "en cuanto a estrategia de reorganización global, toca con todo el orden social capitalista, desde la familia y la reproducción, pasando por el Estado, hasta la forma y el ritmo de producción y circulación de las mercancías". Sin embargo, quedan eliminados los proyectos de desarrollo social, económico, cultural y político integrados. Los aspectos sociales y culturales son relegados a un segundo plano, a menos que sean también mercadeables e intercambiables y se transformen así en satisfactores.

Es por ello que el Ministerio de Cultura y Deportes debe trabajar junto con las organizaciones mayas para tomar medidas al respecto, sobre todo ahora que entraron en vigor los Acuerdos de Paz y para el caso, tener muy fresco el contenido del de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas.
Mercado de Chichicastenango.