Artesanías populares 

en la historia 

Cer·mica de PatzitÈ, QuichÈ. Francisco Rodríguez Rouanet

Uno de los principales aspectos de la cultura popular lo constituyen las artesanías populares, las cuales en Guatemala se remontan a la época de los mayas y pueblos mayanses, quienes igual a como lo hacen ahora los artesanos, desde muy niños aprendían a participar en todo lo que hacían sus padres: los varones en la agricultura, los trabajos artesanales y todos los quehaceres que se relacionaban con su sexo.

Por su parte, las mujeres ayudaban en los oficios de la casa, a la vez que aprendían todo lo relacionado con los tejidos: hilar el algodón, teñir y tejer, así como en la elaboración de artículos de cerámica utilizada en el hogar. La enseñanza para los niños era y es actualmente, de observación y práctica con la orientación de los padres o maestros artesanos.
Entre las principales artesanías que practicaban los mayas pueden mencionarse las siguientes: la pintura, de la cual se encuentran modelos en cuevas de Uaxactún, Bonampak, Palenque y otras, y recientemente en la gruta de las inscripciones de Poptún y Río Azul, aunque es más común observarlas en la cerámica, donde se muestran pasajes de la vida diaria como combates, sacrificios, trabajos agrícolas y mujeres tejiendo.

También elaboraban cerámica utilitaria y ceremonial, pequeñas figuras antropomorfas, zoomorfas, piezas huecas que servían como silbatos, macizas que se utilizaban como sellos o marcadores, así como jícaras pintadas y rústicas utilizadas para llevar agua.
Reproducciones de cer·mica.
CesterÌa de San Jacinto, Chiquimula. Aunque en lo que respecta a tejidos, actualmente se conocen algunos fragmentos encontrados en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá, se sabe que ellos ponían en práctica esta técnica, puesto que en las estelas y murales aparecen personas tejiendo en telares de cintura, similares a los usados actualmente por las indígenas.

Trabajaban la jarcia para elaborar cordeles, mallas y sacos de acarreo. Para ello utilizaban la fibra de sisal y de ixtli (variedades de pita). Además, tallaban el jade con gran habilidad y alto sentido artístico. El pedernal era un instrumento con el cual hacían cuchillos o puntas en forma de hojas, con superficies onduladas y de una delgadez extraordinaria.

Asimismo, trabajaban, entre otras cosas, metales, ónix, concha, hueso, obsidiana, pluma, y otros. Por otra parte, tallaban la madera, cuyos restos más finos se encuentran en los dinteles y techos de chicozapote, como los existentes en Tikal y Tzibanché.
Desde la época maya hasta nuestros días, las artesanías populares se han desarrollado enormemente, enriqueciéndose con la llegada de los españoles durante la conquista y colonización con nuevos aportes, tales como el telar de pie, el tejido del jaspe, el torno de alfarero, la cerámica vidriada, el uso de la pólvora y la lana de la oveja. Nuevos diseños en productos de madera, plata, cobre, hierro, hojalata y otros, así como la introducción de nuevas herramientas que han facilitado y mejorado las técnicas de producción.

Desde el punto de vista económico, las artesanías populares representan un rubro muy importante tanto a nivel familiar como nacional. El primero porque ayuda a completar el presupuesto hogareño, y el segundo como medio de ingreso de divisas, pues sus productos compiten con los de otros países, no sólo en cantidad y variedad, sino en calidad, lo cual ha hecho que Guatemala sea reconocida como uno de los principales centros artesanales de América, por lo que las artesanías merecen un trato preferencial al tratarse de un importante rubro del Patrimonio Cultural de la Nación.
Venta de plata en Chichicastenango, QuichÈ.