Conversatorio 

Las tradiciones populares y la informática 

 Celso Lara Figueroa y Carlos René García Escobar

Lara Figueroa: Las tradiciones populares no son hechos sociales estéticos que permanecen inalterables en el transcurso de los tiempos. Muy al contrario, la cultura popular es dinámica y se adapta a la coyuntura histórica.   En ello estriban sus posibilidades de evolución y permanencia. Los últimos destellos del siglo XX, se han caracterizado por el aparecimiento y formidable avance de la informática, del espacio abierto al mundo de la computación y los horizontes infinitos que ofrece.

García Escobar: Uno de los grandes éxitos que se obtienen en las emergencias para la comunicación científica y cultural, a sabiendas que los mejores los han obtenido las comunicaciones comerciales, es el uso de la informática como un medio indispensable para el desarrollo de nuestras sociedad actuales.

La Antropología Cognitiva de principios de siglo, determinó precisamente que las máquinas y su funcionamiento eran fiel reflejo de los procesos lógicos del funcionamiento del cerebro humano. Así nació la Computación, y el procesamiento de datos se hizo prácticamente infinito. Ahora, ese procesamiento de datos nos sirve para consignar los hechos sociales de cualquier índole, no sólo los matemáticos.

Lara Figueroa: Frente al mundo globalizado y frente a estas vías de intercomunicación de todo tipo, las tradiciones populares parecieran condenadas a perecer: no obstante, en este mundo de globalización e informática, lo único que tiene el hombre para no morir y volverse un lobo solitario frente a la pantalla del computador, son las claves de su cultura tradicional; lo que ha aprendido desde niño, lo que lo ata a su propio entorno, a su tierra y a sus muertos, aunque no quiera reconocerlo abiertamente.

García Escobar: Es decir, que se ha hecho indispensable almacenar datos no sólo en los libros impresos, sino en los diskettes y CD-ROM, así como ya se hizo en el celuloide, en los acetatos, cintas fonográficas y en la fotografía.

Lara Figueroa: De tal manera que en estos tiempos y en los futuros cincuenta años del siglo XXI, los procesos de globalización e informática habrán de alcanzar tarde o temprano a países como Guatemala. Y en un mundo unipolar como el que vivimos, la fuerza de las tradiciones populares propias son el anclaje que permiten contrarrestar la homogeneización cultural que se nos intenta imponer desde los países hegemónicos occidentales. Porque es mil veces más productivo ascender al carro de la globalización y la informática totalmente armados con la cultura propia y conscientes de ello, que únicamente ser deculturados y absorbidos por la cultura de masas que transmite la informática. Esta es la única arma que tiene el hombre latinoamericano y guatemalteco para enfrentar el nuevo milenio: su propia cultura.

García Escobar: La informática es, hoy por hoy, un elemento imprescindible en la acumulación de conocimiento, la cual ya no sólo es cerebral , obviamente, sino a través del computador. Está tan penetrada en la actividad productiva y social de los habitantes de las regiones más pobladas de la tierra, es decir, en las grandes ciudades, que se ha constituido en una nueva cultura en el mundo modernamente tecnificado de hoy.
Danza en Totonicap·n.
Capitanas de la Virgen en Quetzaltenango. Lara Figueroa: La informática, a través de las supercarreteras de información y de Internet, homologan el sentir del hombre, lo deculturan. Pero si el hombre utiliza estos mismos canales para dar a conocer sus propios logros culturales, como hombre y sociedad, logrará reafirmar su identidad social y cultural y le permitirá compartir con otros hombres de cualquier parte del orbe y del planeta, sus especificidades culturales y su capacidad creadora. De tal manera, que en estos momentos finales del siglo XX, las tradiciones populares y la cultura popular heredada por el proceso histórico, es la única fuente confiable de identidad social e identidad individual; la que cohesiona a individuos alrededor de logros comunes. Utilizar la informática, pues, en el afán de afianzar la identidad social de un país como Guatemala, es válido y necesario, pues es el vehículo que permite afianzar las raíces de nacionalidad y pertenencia.

García Escobar: Sin embargo, las tradiciones populares no tendrían que sucumbir ante el embate penetrante de la comunicación informática, sino que toda su acumulación de conocimiento que en sí representan y reflejan, debe ser procesada en el computador y en la modernidad de las comunicaciones sociales. Así, podremos los humanos dentro de nuestra unidad como tales, mostrarnos diferentes, tal como somos.

Lara Figueroa: La informática, por otro lado, puede estar también al servicio de la investigación de las tradiciones populares, por las múltiples redes de enlaces de información con todo el planeta: de académicos y especialistas; pero también coadyuvan a su preservación, pues en los bancos de datos cibernéticos se conservan para siempre, son accesibles a la juventud y permiten mover la conciencia nacional y formar valores alrededor de las mismas, sentado únicamente frente a la pantalla del computador.

García Escobar: De tal modo, la realidad virtual producida por los medios modernos de comunicación social se desvirtúa para ser auténtica y no enajenante, como hasta ahora lo ha sido para las masas y los individuos.

Lara Figueroa: Si hemos admitido que las tradiciones populares se adecuan al cambio social, debemos estar preparados para recibir nuevas tradiciones populares que en los tiempos de la cibernética han de surgir y, en donde lo propio se combine con la cultura de los otros, para así conformar probablemente en la segunda mitad del siglo XXI, una cultura popular planetaria, donde los hombres se conozcan y se admiren por sus nuevas creaciones sociales y no sólo por la individualidad de sus intereses.