Cultura espiritual |
Celso Lara Figueroa
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Uno de los departamentos de mayor riqueza en tradiciones orales es Petén,
tanto por su proceso social, como por su composición étnica; pero, ante todo, por su
aislamiento del resto de la república, durante un largo período histórico. En este departamento predominan tradiciones orales de ascendencia maya itza' y mestizas, provenientes de otros lugares de Guatemala y del estado de Yucatán, México. Recientemente, por los efectos del conflicto armado que azotó Guatemala, hay poblaciones q'eqchi'es y de otras etnias mayas del altiplano nacional, así como pobladores ladinos del oriente de Guatemala. La tradición oral petenera es compleja, amalgamada y original, debido precisamente a ese prolongado aislamiento. La población más antigua está ubicada alrededor del lago Petén Itzá, y es en sus pueblos, aldeas y caseríos, en donde surge la tradición oral con mayor fuerza y arraigo. |
Sin embargo, en el resto del departamento también existen formas tradicionales de
oralidad, pero fragmentadas.
Como todos los pueblos de Guatemala, en Petén existen cuenteros y narradores de
historias, que unen las influencias étnicas e históricas del departamento.
| Los cuentos se narran en varias ocasiones, en "velorios",
"cabos de novena" y otras actividades colectivas. También se narran a la orilla
del lago, en el parque de los pueblos como en San Andrés, San José y en aldeas como
Ixlú. Por las tardes, también se oyen historias en la puerta de las casas, donde se reúnen los habitantes para mitigar el intenso calor. Todos los municipios del departamento son ricos en cuentos y antiguas consejas. Entre las leyendas peteneras, sobresalen narraciones de aparecidos y ánimas en pena. |
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Las más difundidas son la Llorona, "que se le aparece a los hombres enamorados", el Duende, que en el Petén "es un alma en pena que se aparece a los niños que se dejan solos y que están sin bautizo; él se los lleva a la montaña y entonces ya no aparecen", tal y como aseguran los habitantes del municipio de Santa Ana.
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El Cadejo, como "cuidador de bolos", camina y asusta en Melchor
de Mencos, La Libertad, Sayaxché y otros municipios y caseríos. En San Benito, el Duende
se aparece como un "hombrecito enamorado", pero en Poptún y San Luis es
juguetón, "molesta" a hombres y a niños, pero no a las mujeres. En sus leyendas autóctonas, destaca la Ixtabay, a ésta se le conoce como un "espanto" vinculado al lago Petén Itzá, a los ríos, a la ceiba y a las montañas. Dicen en San Andrés, y en los campamentos chicleros Paso Caballos y Carmelitas, que se trata de una hermosa mujer, alta, vestida de blanco, que se aparece en los caminos "a los hombres trasnochadores y enamorados". La Ixtabay también se les aparece a las mujeres enamoradas y celosas, entre las aguadas y las veredas de selva así como en las aldeas cercanas a Poptún y Dolores. Es una variante muy auténtica y particular de la Siguanaba. El Boob Uitz o tigre del cerro Cajui, es otro "espíritu" petenero. |
Se trata de un ser sobrenatural surgido de un mito maya-itza' que se manifiesta como un enorme tigre que vive en las montañas que rodean el lago Petén Itzá, y ahuyenta a la gente que trata de entrar al Cahui, a otros cerros y a las montañas, "sin haberle pedido permiso", según cuentan en Sayaxché y en los caseríos de San Andrés.
| Narran en los campamentos chicleros de Vitrola, La Lucha y La Aguada, así
como en los caseríos de las montañas del norte de Petén y en las pequeñas aldeas
indígenas de la Sierra del Lacandón, que cuando el Boob Uitz "se mueve fuerte da
origen a los temblores de tierra", y cuando "llora", origina la lluvia y
los huracanes. En las calles de San Benito, la aldea El Remate, Santa Elena y en caseríos asentados alrededor del lago, se narra la leyenda de La Piedra de los Compadres. Estos fueron dos compadres, un hombre y una mujer que cometieron infidelidad cuando se fueron a bañar al lago. Dios los castigó convirtiéndolos en piedra. Cuentan en San Miguel que la Piedra de los Compadres, que está en el fondo del lago Petén Itzá, tiene la forma de dos figuras humanas que están abrazadas. Los mayas itza'es del departamento llaman a esta piedra Cool, que significa unión, mundos entrelazados. Cuando baja el nivel de las aguas, los pobladores de la orilla del lago afirman que han visto a aquellos compadres convertidos en roca. |
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Uno de los cuentos más arraigados en Petén es la del Caballo de Cortés, que se escucha en los pueblos del lago como San Miguel y Santa Elena. Cuentan que cuando Hernán Cortés, en los tiempos de la Conquista de México y Guatemala, dirigía su expedición hacia Honduras, y cuando pasó por las márgenes del lago Petén Itzá; como iba "muy cansado y agotado", dejó recomendado su caballo a los Itza'es del Señorío del Rey Caneck.
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Cortés ya no regresó a México por esa ruta, y el caballo se quedó con
los itza'es, pero el animal se murió de tristeza porque ellos le daban de comer flores y
plumas preciosas, y no lo sacaban a pasear. Los indígenas con la pena de quedar mal con
Cortés, construyeron uno de piedra, "igualito y del mismo color". El caballo quedó entre los itza'es, quienes lo adoraron como deidad. Pero una vez que querían trasladarlo de la punta del Nij Tum cerca de San Andrés, hacia la Isla de Flores; la balsa donde lo llevaban dio vuelta, el caballo cayó al agua y quedó parado en el fondo del lago. Los lancheros dicen que el caballo está todavía ahí, frente a Tayasal, es decir, frente a la Isla de Flores, y puede ser visto en las mañanas claras. |
Los lancheros de San Benito cuentan que han escuchado los relinchos del caballo en las noches del Día de San Juan, y que se oyen sus pasos en el fondo del lago. Los habitantes de la aldea El Remate, dicen que debido a las flores que le dieron al caballo, a la isla se le dio el nombre de Flores.
| En San José, se habla que la ciudad de Tikal se llama "lugar de
voces", porque un día, don Ambrosio Tut, viejo chiclero; caminó a la aldea El
Remate y se quedó dormido cerca de este pueblo cercano a Tikal. Don Ambrosio oyó voces
de gallos, dantos, culebras, tigres y leones, que eran los espíritus de "los grandes
brujos" que cuidaban las antiguas ruinas. Hoy con las excavaciones y los turistas,
todo ha desaparecido. Sin embargo, los habitantes de El Remate aseguran oír voces
provenientes de Tikal. En los alrededores del lago se narra que, en las noches de luna llena aparecen en la superficie enormes luces que atraviesan las aguas y "se desplazan a gran velocidad". |
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Los moradores de San Benito dicen que es la Virgen del Lago que apareció en la isleta de Santa Bárbara y que fue llevada a Flores en tiempos pasados. Sin embargo, los habitantes de San Andrés dicen que aquellas luces representan una gran serpiente con alas que vive en el lago. Los residentes de San Miguel señalan que es Quetzalcoatl, el pájaro serpiente, y que en maya itza' se llama Nojoch.
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En los campamentos chicleros de El Espolón, la Unión, la Bacinica y el
Palmar, se cuenta de los Uits, Uites o Uid'ts que se aparecen en las noches, éstos son
"indígenas malos y rebeldes" que bajan de las montañas en donde viven y vienen
a saquear los campamentos y los pueblos del lago; "pero son espíritus", por eso
"sólo se les mira y se les oye". Hay otras formas de tradición oral que se encuentran en Petén, en especial alrededor del lago Petén Itzá, estos son los romances antiguos que juegan los niños, entre ellos la ronda "vamos a la vuelta de toro toro gil", "la huerfanita", "el Conde Olinos" y "las tres morillas que enamoran" de origen medieval. En la religión de San Luis se cantan los romances acompañados por la guitarra de doce cuerdas llamada bordón, que recuerda al antiguo salterio árabe, instrumento único en el país. En Poptún son comunes los cuentos maravillosos y los de nunca acabar, así como los de Pedro Urdemales, Tío Conejo y Tío Coyote. También en Melchor de Mencos existen coplas muy antiguas y versos como la espineta o décima, muy arcaicas en su origen y también cantadas con la guitarra de doce cuerdas. |
La tradición oral de Petén es muy extensa, y se nutre cada día con las corrientes
migratorias contemporáneas.
Música
La música petenera es abundante y especial, ya que por su aislamiento han
permanecido vigente muchos ritmos musicales de tipo tradicional.
Una de las expresiones musicales más importantes del Petén son los ritmos que se
interpretan en marimba, con la que se expresa música propia para el baile y para las
tradiciones regionales, tanto religiosas como cívicas.
| Existen marimbas sencillas y marimbas dobles. La primera marimba llegó al
Petén en 1910, cuando don Tomás Leal la llevo por vía pluvial y por tierra a la ciudad
de Flores. Las marimbas peteneras son muy peculiares, interpretan ritmos como la polka, el vals, la gallinita, danzones, mazurka y zapateados. El son tradicional guatemalteco se conoce como zapateado y hay una variante muy especial que es el schotis. En la música tradicional, las marimbas ejecutan ritmos como la chatona, el caballito, el tata Vicente, fiebre amarilla, la gallinita y el comal, piezas que se utilizan para concluir las alboradas peteneras. |
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Estos repertorios de marimbas están presentes en todos los pueblos del Petén, en
especial en los del lago Petén Itzá.
Una de las más genuinas tradiciones peteneras es el contrapunteo con marimba. Consiste en
que dos ancianos tocan una marimba sencilla, y en el transcurso de la ejecución lanzan
coplas satíricas populares al público; el que también responde. Estos se realizan en
las fiestas patronales, generalmente en el atrio de la iglesia y en los parques de las
poblaciones.
En casi todos los municipios del departamento, hay bandas militares que interpretan
música propia para las conmemoraciones de Semana Santa y actos cívicos.
Las bandas han incorporado a su repertorio muchos sones tradicionales peteneros, tanto
indígenas como mestizos. Las bandas peteneras son unos de los conjuntos más antiguos de
Guatemala, se tiene noticia que desde 1800 ya existía en Petén una banda militar.
Las bandas militares peteneras reúnen uno de los más antiguos repertorios musicales del
país, ya perdidos en otros departamentos, e incluso en América Latina. Existe también
música de salón, en donde se interpretan ritmos bailables acompañados por marimba,
marimbas orquestas y muy raramente por orquestinas.
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Una de las músicas populares de Petén más originales es la conocida
como la música de los chicleros, que generalmente tocan violineta, guitarra y acordeón,
con ritmos más o menos antiguos. Los chicleros utilizaban , hasta hace poco tiempo,
pequeñas marimbas de arco. Cantan coplas tradicionales y canciones como kolont'e o el
venadito; ritmos propios de la música petenera. La tambora, el violín, el caracol marino o totoes, así como la chirimía y el tambor, son los instrumentos musicales propios de los conjuntos tradicionales. Existen además, el "huehue" (armadillo), que es un raspador que produce un sonido muy peculiar; la tigrera, utilizada en algunas danzas tradicionales de ascendencia lacandona, que sirve para llamar al tigre. Es un instrumento rítmico. Todos estos instrumentos se utilizan para interpretar música propia en las fiestas tradicionales de Petén. También hay que agregar los conjuntos musicales electrónicos, música de disco con influencia norteamericana, caribeña y mexicana, que en gran medida afecta el desarrollo de la música tradicional petenera. |
Medicina tradicional
Las características propias del Petén hace que las prácticas
medicinales tradicionales sean comunes y altamente efectivas. Se han desarrollado
instituciones médicas de tipo popular. Están los curanderos que se encuentran en todos
los pueblos y aldeas del departamento. Los de Sayaxché son muy visitados y algunos otros
como los brujos itza'es de las sierras lacandonas.
Los curanderos han desarrollado una práctica completa. Algunos se dedican en forma
ocasional a estas actividades médicas, como los herbolarios de San Luis y los Perfumeros
de Flores, pero hay otros que ofrecen tiempo completo, como los de San Benito, San
Francisco y Melchor de Mencos.
Los curanderos se dedican a sanar todo tipo de enfermedades parasitarias, curan también
las picaduras de los animales ponzoñozos y las serpientes, que son comunes en Petén.
Alivian los males del cuerpo y los del alma, convirtiéndose así en médicos brujos.
Curan el "mal de ojo", el susto, la caída de la mollera, enfermedad de mayor
frecuencia en Petén.
Solucionan además, enfermedades del alma como prácticas mágico-espiritistas; combinan
antiguas creencias mayas - itza'es y toda la medicina occidental de tipo tradicional. Las
comadronas más famosas son las de San Benito y las de Dolores, que a menudo son
solicitadas por las mujeres del departamento.
En Petén los compone huesos, denominados talladores, son muy requeridos por las
comunidades y campamentos chicleros. Son hombres especializados en "arreglar los
huesos quebrados". Son ortopedistas tradicionales de Guatemala. En La Libertad, San
Benito y San José, existe un tipo de curandero especial, pues se dedica únicamente a
cuidar a los niños recién nacidos, les llaman "niñeros".
En el departamento de Petén, con sus municipios y aldeas, se utiliza la herbolaria
popular, plantas medicinales y aromas. A pesar de haber instituciones médicas nacionales
(centros de salud) que sólo existen en los municipios; las prácticas médicas
tradicionales son las que alivian los dolores de los pobladores de Petén.
Religión
La religión del departamento es el cristianismo antiguo, de ascendencia
católica en su mayoría, aunque existen rituales animistas, propios de las tradiciones
mayas.
En la religiosidad popular, destacan casos de nahualismo, de "gentes que convierten
en animal" y viceversa, y que se llama kitanes o coches de monte. Se encuentra sobre
todo en lugares como Dolores, Poptún, San Luis y Sayaxché. A estos brujos se les llama
Aj-kines del mal.
De las celebraciones religiosas más importantes que se observan en Petén están:
Asimismo, aparece la Chatona, que representa a una gigantona y el Caballito. Ese día se quema mucha pólvora y se consumen comidas autóctonas. Las bajadas del Cristo Negro son muy especiales, ya que después de bajar la imagen del altar, sale en procesión.
Actualmente subsisten tres calaveras que están en una urna o escaparate, de las
cuáles una sale en procesión.
El 1 de noviembre por la mañana, la calavera es llevada en procesión después de la
misa, y visita a cada una de las casas escogidas por el mayordomo de las fiesta. En cada
casa se prepara un altar para colocar la calavera y se hacen comidas tradicionales para
las personas que la acompañan.
La procesión pasa a todas las casas que se han escogido con anterioridad. Generalmente
recorre todo el día y toda la noche hasta la madrugada del 2 de noviembre.
Esta ceremonia religiosa es única del municipio de San José y Guatemala. En Flores y
otro pueblos del lago, celebran una imitación de ésta, pero más se asemeja a la fiesta
norteamericana de halloween.
La religiosidad popular de Petén está muy ligada a las antiguas creencias mestizas,
ubicadas alrededor del cristianismo popular, asentado en el departamento en los inicios de
la colonización española a principios del siglo XVI.