Retalhuleu Colonial 

Tierra de cacao y Xiquilite 

Claudia Dary Fuentes

Vaqueros arreando ganado. Retalhuleu es uno de los departamentos más ricos del país. Desde el punto de vista agrícola, formó parte del corregimiento de Suchitepéquez durante todo el período colonial. El 16 de octubre de 1877 se dividió el departamento de Suchitepéquez, y tomó como frontera el río Sis. De tal manera que, el nuevo departamento que desde aquel entonces se llamó Retalhuleu, quedó conformado por las poblaciones de Champerico, San Sebastián, Santa Cruz Muluá, San Martín Zapotitlán, San Felipe, San Andrés Villa Seca y Pueblo Nuevo. Posteriormente, en 1940, se agregaron los municipios de El Asintal y Nuevo San Carlos, que pertenecían a la jurisdicción de Quetzaltenango.

Retalhuleu puede significar "hoyo en la tierra, señal o fin de la tierra". Desde tiempos antiguos, la zona ocupada por lo que hoy se conoce como Retalhuleu, ha sido muy fértil. En la región se hallaban plantas aromáticas, medicinales y tintóreas como el añil o xiquilite (Indigófera tinctoria) y el achiote (Bixia orellana).

Los cacaotales abundaban, así como la siembras de algodón y la caña de azúcar. Además, el área es rica en salinas y pesca.

La población de indígenas k'iche's de Retalhuleu disminuyó por múltiples razones, pero fundamentalmente debido a las epidemias y al exceso de trabajo que se les impuso en las tareas de cosecha y transporte de los productos que ellos debían cargar sobre sus espaldas, como el cacao y el añil que se comercializaba con otras provincias. Como se sabe, Santa Catarina y San Antonio Retalhuleu, eran dos pueblos claves en la ruta de comercio hacia Soconusco.

Para producir el colorante azul, extraído de las hojas del añil, forzosamente se utilizaban una o dos pilas en donde el vegetal se machacaba. Al concluir el trabajo, el beneficio del xiquilite dejaba en estos tanques de remojo una masa fétida de tallos y hojas que amenazaba la salud de hombres y animales, pues atraía moscas y otros insectos debido al olor del bagazo. Así, muchos trabajadores resultaban infectados y a veces, morían.
Bosques humedos de Abaj Takalik.

Por ello, a mediados del siglo XVI, se prohibió el empleo de indígenas en la producción del añil, por la real cédula de 1563. Sin embargo, los documentos correspondientes a los siglos siguientes demuestran una evasión casi continua de las órdenes reales, en deterioro de la población indígena.

Calle principal, Santa Cruz Mulu· A las autoridades les preocupaba, por otra parte, que los indígenas abandonaron sus campos de cultivo, de donde debían extraer los tributos, consistentes en maíz, cacao, mantas de algodón, así como gallinas.

Al declinar el cacao y el añil como productos de exportación, y al intensificarse el cultivo del café, a partir de finales del siglo XIX, se crea una nueva dinámica en las relaciones sociales entre los indígenas del sur y el altiplano del país. Así pues, por una parte se dio lugar a relaciones de explotación y dependencia entre patronos e indígenas cortadores de café, por la otra, muchos indígenas cortadores de café y, finalmente, un buen número de indígenas mames, ixiles y k'íche's del altiplano emigraron por temporadas a las fincas y establecieron contactos interétnicos con los k'iche's de Retalhuleu y Suchitepéquez.

Un factor que deberá tomarse en cuenta, a la hora de analizar los cambios en las dinámicas culturales tradicionales de Retalhuleu, fue la introducción del Ferrocarril Occidental, pues significó un factor de incentivo del comercio favoreciendo a los hacendados y finqueros, que en general, mejoró la vía de acceso a esta parte del país. El tramo de la línea férrea que ponía en comunicación a Mazatenango, Retalhuleu y Champerico se comenzó a construir en 1882 y se inauguró en 1903.