Cultura espiritual |
Celso Lara Figueroa
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El departamento de Suchitepéquez y sus distintos municipios son ricos en
tradiciones orales. Como todos los pueblos guatemaltecos, participa de la riqueza de la
oralidad. Suchitepéquez es crisol de cuenteros y narradores de historias, como doña
Zoila de Higueros de Río Bravo. Relatan leyendas, cuentos y son portadores de toda la
tradición oral del departamento. Todos los municipios son ricos en cuentos y leyendas, entre las que sobresalen están las de ánimas en pena y aparecidos. Los personajes o espantos como la Llorona, el Cadejo, el Sombrerón, la Siguanaba, la Carreta de la Muerte y la Mula del Madriado son cotidianos. Así, en las calles de Mazatenango el Cadejo, "un perro negro con ojos de fuego y patas de cabra", camina sigiloso para proteger a los borrachos. |
La Llorona, esa mujer de negro que grita en la oscuridad, surge en los recodos del río Sis; en la Toña, la Poza de Chipinoz o debajo del puente del Corinto. En los tanques públicos de Mazatenango se baña la Siguanaba, mujer vaporosa vestida de blanco que no enseña su rostro, pero que cuando se voltea tiene cara de caballo o calavera. La han visto en el tanque público de la 7a. calle y la 2a. avenida, las noches de luna llena.
| Otros personajes de leyenda mazateca son: el Señor Venado, que recorre
las planicies y cañaverales del departamento, protegiendo la tierra y el agua de los
ríos, en particular las pozas y las tomas. Juan Noj se manifiesta en las madrugadas como
un hombre embozado de negro que protege a los caminantes. Cerca de la curva del río
Coyolate, Juan Noj tiene su cueva-misterio. En río Bravo aparecen Los Camarones
Encantados. Quien tiene la dicha de "agarrarlos y los guarda" tiene suerte en
los negocios y con las mujeres, para siempre. Entre las leyendas más originales del departamento se narran las siguientes: En el pueblo de Patulul cuentan, durante el mes de diciembre, sobre el origen de la Quema del Diablo. Los habitantes de la aldea de San Juan señalan que en aquellos tiempos la Virgen María "quedó esperando al Niño Dios", pero como ella no sabía de donde le "había surgido su embarazo", su mamá (o sea, Santa Ana), la mandó a que se encerrara en la casa y no saliera más. |
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La Virgen se puso muy triste porque no apreciaría la ciudad, ni podría platicar con
sus amigos y amigas. Entonces, el Diablo se apiadó de ella e hizo que cada uno de los
habitantes de la ciudad prendiera una fogata en la puerta de su casa, para que se
iluminara todo y la Virgen viera.
Cuando la Virgen salió a la ventana lo vio todo, esto le causó mucha alegría. Para no
quedarse atrás, Dios mandó al ángel a que le explicara lo sucedido y ella saliera sin
verguenza. Por este motivo, se prenden fogarones de la Virgen el siete de diciembre en el
departamento de Suchitepéquez.
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Otra historia es la que se cuenta en los cañaverales de Mazatenango, dice
la leyenda que durante la zafra, en las primeras horas de la noche, aparecen una serie de
muchachitos, "chiquitíos, similares a los enanitos, pero que no lo son", su
nombre es Uines. Cuando las cañas quedan tiradas después del corte, los Uines las
"agarran, las chupan y se vuelven amargas". Para que los Uines no aparezcan, hay
que colocar una cruz de ocote forrada con un paño rojo, quienes al verla se asustan y
salen corriendo. Otra leyenda se sitúa en los algodonales de San Bernardino, se cuenta que cuando cortan los "puschos" de algodón, se aparece una mujer muy alta "chulita", vestida de blanco, que se confunde con las siembras y empieza también a cortar, pero en forma muy rápida. |
Dicen que es la Virgen de Concepción, que viene a recoger el algodón que servirá
para coser los pañales del Niño Dios.
Por otro lado, en San Lorenzo, narran que la mujer que obtiene el algodón es Santa Ana.
Además, se dice que el siete de diciembre se oye una máquina de coser a la media noche
en la Calle Real de ese pueblo: Es la Virgen que ayuda a su mamá, Santa Ana, a elaborar
los pañales del niño que espera.
| Personajes de cuentos populares del departamento son: Tío Conejo y Tío
Coyote, ampliamente difundidos. Otros cuentos de animales incluyen al Tío Tigre, Tía
Tortuga y Tía Taltuza. Por los caminos de Suchitepéquez también aparece Pedro
Urdemales, ese personaje de cuentos tan ladino que "deshace entuertos" y saluda
a los vecinos. Así como bandidos mágicos, que hacen milagros como Juan Cipriano de
Patulul, quien cuida de viudas y huérfanos. Una forma de cuentos muy característico y común en este departamento de la costa sur son los Cuentos de Nunca Acabar, como el que sigue, recogido en Samayac: "Había una vez un gato con los pies de trapo y los ojos al revés, øquerés que te lo cuente otra vez?". |
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De la literatura en verso se cuentan con formas como el corrido, que se canta con guitarra y voz en las noches calurosas. Los corridos cuentan las penas locales de los pueblos. Hay también versos como décimas a la Virgen de la Concepción y coplas que cantan los enamorados; famosas son las de San Pedro Jocopilas y San Miguel Panán.
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Música La música de Suchitepéquez está ligada fundamentalmente a las danzas tradicionales, y puede decirse que su ritmo característico es el son y el corrido, el primero acompañado por marimba o bien pito, chirimilla y tambor; el segundo, con guitarra y canto. Los instrumentos musicales que se encuentran en el área son: el tun, la chirimilla, el pito, el tambor, así como la guitarra. |
Común es también en las fiestas y ceremonias la música de marimba. Entre ésta, la más conocida en Suchitepéquez es el ritmo de la guarimba y el 6 por 8, así como música con franca influencia mexicana y estadounidense como el tex-mex.
| Es importante señalar que en Suchitepéquez se encuentra también la
marimba orquesta, que acompaña especialmente las fiestas cívicas, familiares y las de
carnaval. Hay también varios conjuntos de bandas marciales que acompañan las procesiones
de Semana Santa y los actos cívicos. Medicina Tradicional La región de Suchitepéquez es rica en medicina tradicional: curanderos, médicos ancestrales, comadronas y compone-huesos, ellos ayudan a resolver los problemas de salud del lugar. Entre las enfermedades que tratan los curanderos están: "susto", "olvido", "mollera caída", "chipera", "encanto", "empautado", "hijillo", "mala luna" y "mal de yegua", entre otros. Los curanderos y compone-huesos de San Bernardino y Samayac, son los más famosos de la región. |
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Para curar utilizan sus conocimientos ancestrales heredados y su experiencia de vida. Todos ellos forman el sistema alternativo de salud de Suchitepéquez. Los "remedios caseros" y las comadronas del departamento son requeridos en otras partes del país. En los remedios tradicionales, el agua, las plantas y las invocaciones a Dios, al Dios Mundo y al Corazón del Cielo, son indispensables y muy antiguos.
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Religión La religión de Suchitepéquez es sincrética, ya que expresa un mundo de lo sagrado tanto indígena como occidental, y que hoy es evidente en todo el departamento. Dentro de la religiosidad popular destacan en Suchitepéquez los Brujos de Samayac, quienes invocando todos sus poderes resuelven los problemas de la población: proporcionan buenas cosechas, son activos en mal de amores y arreglan enemistades. Ellos ejercen una fuerte influencia en todo el suroccidente del país con sus prácticas ancestrales indígenas, que al unirse con magia y brujería de occidente, dan una religión propia y única. |
Entre los lugares sagrados de Suchitepéquez está el Señor de los Cerros y sus encantos, que cuida de los animales, las plantas y todas las fuentes naturales del lugar.
| Dentro de la religiosidad del departamento, destacan las conmemoraciones
de la Semana Santa, en particular las pasiones en vivo y los empalados de Chicacao y
Cuyotenango, así como la ceremonia de las lágrimas de María Magdalena, el Martes Santo
durante la procesión del Nazareno del Buen Poder en Mazatenango. Para las festividades de
Corpus Christi, destacan la alfombras y fiestas de Patulul, así como del municipio de San
Juan Bautista. De lo más original son las fiestas de la Virgen de Concepción, donde se practican "loas" durante los rezados. Asimismo, destacan los nacimientos, "novenas" y cantos para el Niño Dios, que se desarrollan durante el mes de diciembre en todos los municipios del departamento. |
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