Ocupaciones tradicionales |
Claudia Dary Fuentes
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Desde la época de la colonia hasta la actualidad, los oficios que
predominan y a los que se dedican los zacapanecos son los siguientes: 1. La confección de sombreros de palma elaborados por hombres y mujeres. Hacia 1928-1930, se consideraba que un 50% de la población rural de Zacapa (y parte de lo que actualmente es el departamento de El Progreso), se dedicaba a esta actividad artesanal. Los sombreros eran distribuidos en el territorio nacional y también se exportaban al resto de Centro América. |
Esta artesanía decayó -según relatos orales- hacia los años 50 debido a varios
factores, entre ellos: la poca rentabilidad del oficio, la competencia de los sombreros
mexicanos y salvadoreños, el cambio de actividad hacia la agricultura, que atrajo a
hombres y a mujeres a cultivar tabaco, y los incipientes frutales que abastecían el
mercado capitalino. Sin embargo, en la actualidad esta artesanía aún tiene vigencia.
2. La preparación de quesos y mantequilla que se distribuían en los mercados locales y
en la capital. Según el profesor Archila Lemus, hacendado de Zacapa, él exportaba a
Nueva Orleans quesos producidos en Zacapa, Gualán, Estanzuela, Río Hondo y Teculután,
los cuales son apreciados en el arte culinario guatemalteco de nuestros días.
3. La elaboración de panela, también fue una ocupación muy extendida en los pueblos de
la región nororiental y oriental, pero en lo que concierne al territorio zacapaneco, fue
un oficio que predominó en el pueblo de Zacapa, Río Hondo y Teculután.
| El azúcar también se empleaba y aún se utiliza en la destilería. 4. La fabricación de puros y cigarros tanto de tabaco como de tusa, era una ocupación femenina. En muchos pueblos de Zacapa, se podían observar a mujeres en los corredores de las casas que elaboraban puros para vender. La actividad -a nivel familiar- empieza a decaer a finales de los años 30 e inicio de los 40, cuando el ex presidente Jorge Ubico obliga al pago de timbres por la producción y elaboración de éstos. Sin embargo, los "puritos" y las "cigarritas" -como localmente los denominan las señoras- se elaboran de forma clandestina y para consumo interno, por lo que esta actividad artesanal aún continúa. 5. La ganadería es una ocupación propia de los hombres, actividad básica para comprender la cultura ladina de la región. Hoy en día, la cultura hípica y ganadera se ve reflejada en las fiestas, la tradición oral, las danzas y los juegos populares orientales. |
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6. Otros trabajos artesanales de ese departamento son: talabartería, dulcería -dulce
de colación-, panadería, bordadeo y deshilado, cestería, jarcia, trabajos en piedra
-filtros para el agua- elaboración de canoas de madera y cerámica.
El oficio de las mujeres españolas y criollas en Zacapa Colonial
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Después de haber examinado los textos de cronistas y viajeros, nos hemos
percatado que la mujer gualanteca de los siglos XVIII y XIX, tanto la española como la
ladina, dedicaban gran parte de su tiempo -como hoy en día lo hace- a las tareas del
hogar, en especial a la cocina, el lavado de ropa y la vajilla. La costura, la fabricación de cigarros de tabaco, tusa, papel, la elaboración de cerámica y de sombreros, fueron otras de las actividades a las que con especial ahínco se dedicaban las mujeres zacapanecas. |
Thompson escribió (1825) que las mujeres de Zacapa se encontraban desde las 6 de la
mañana sentadas ante la mesa de la cocina para elaborar cigarrillos de papel. El citado
viajero refirió que en Gualán se alojó en casa de la señora María Zafra, y describe
la vivienda, así como los oficios de ella, de la siguiente manera:
"Contiguo a la gran sala había un cuarto donde estaban cuatro o cinco mujeres
cocinando y ocupadas en otros oficios ligeros como el de hacer puros y cigarrillos. Les
agradé mucho comprándoles gran cantidad de estas cosas, supongo que el precio que les
pagué por ellas debe de haberles hecho concebir una idea bastante alta de la generosidad
del carácter inglés".
| El hecho de que las mujeres elaboraran cigarros y puros, y que los fumaran
en público con toda naturalidad, también acaparó líneas en la obra del holandés
Haefkens: "Las mujeres la pasan un poco mejor que los hombres. Un tanto ocupadas en las faenas domésticas, ya que la cocina es sencilla y la limpieza exigua. Con frecuencia se columpian sentadas en sus hamacas, suspendidas éstas de largas cuerdas casi a ras del suelo, y que de vez en cuando reciben el impulso de una patada. En esta postura también colman su dicha con una cigarrita". |
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Otro aspecto que llamó la atención de Thompson fue el uso generalizado de la hamaca
entre las familias ladinas de Gualán:
"Nos detuvimos en un pueblo llamado Zinzin (actualmente aldea Shinshin o Xinxin, de
Gualán) para almorzar. La posada en que nos alojamos la manejaba una familia muy numerosa
compuesta de la madre y seis hijas, la menor de las cuales tenía cinco años.
Mientras la madre cocinaba en una choza aparte, sus hijas estaban tendidas en las hamacas
o las camas de la vivienda principal. Estas niñas eran al parecer tan inocentes como
bonitas; pero quizá no seguirían siéndolo, pues su madre estaba lejos de tener una
conducta ejemplar".