Buscan en Chicago salvar a su hijo

Un bebé guatemalteco de 18 meses pasó a formar parte de la lista creciente de inmigrantes indocumentados que llegan a Chicago, Estados Unidos, pero en su caso, su familia va en busca de un trasplante gratuito.

Por CHICAGO

CINDY SANDOVAL teme que su hijo, Luis Eduardo Aquino fallezca si no recibe a tiempo un trasplante de riñón.
CINDY SANDOVAL teme que su hijo, Luis Eduardo Aquino fallezca si no recibe a tiempo un trasplante de riñón.

El pequeño Luis Eduardo Aquino puede morir en cualquier momento si no recibe un nuevo hígado, declaró su madre, Cindy Sandoval.

La atresia biliar que padece impide que el hígado deseche la bilis y le provoca varices en el esófago, que pueden estallar y desangrarlo.

Por ello, Sandoval y su esposo salieron de Guatemala hace ocho meses en busca de una cura, alentados por una entrevista que vieron en televisión sobre un caso similar en Chicago y las noticias de que en Illinois se hacen trasplantes gratuitos a indocumentados.

“Es difícil de creer que en Guatemala no existan los cuidados médicos necesarios, pero con amor y mucha fe se cruzan fronteras en busca de lo que sea”, expresó Sandoval junto a su hijo.

SIN SEGURO

Antes de llegar a Chicago estuvieron en dos hospitales de Florida por un inconveniente de salud del niño, ocasión que sirvió para que los médicos evaluaran su enfermedad y los pusieran en contacto con el Hospital de Niños de Texas.

Sin embargo, en todos los casos el problema fue el estatus migratorio de la familia y la falta de seguro médico para cubrir los costos de un trasplante de hígado y los medicamentos que debería tomar el niño de por vida.

“Fue muy duro que nos dijeran que solamente lo iban a medicar, a la espera de que muriera”, explicó la madre, quien siguió su viaje hacia Chicago, pero esta vez por carretera, para evitar los riesgos de estallido de las varices que se correrían en un avión.

Por ahora, solo la unión familiar sostiene la esperanza de una nueva vida para el pequeño Luis.