Cantinas venden licor a menores en Xela

Padres de familia, vecinos y organizaciones juveniles de la ciudad de Quetzaltenango ven con preocupación la constante presencia de menores y estudiantes en cantinas, sin que la Gobernación Departamental y la Municipalidad hagan algo para resolver el problema.

Por Carlos Ventura / Quetzaltenango

Jóvenes ingieren licor libremente en una cantina ubicada a pocas cuadras de un colegio, ante la carencia de control por parte de las autoridades correspondientes, en la zona 1 de Xelajú. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura)
Jóvenes ingieren licor libremente en una cantina ubicada a pocas cuadras de un colegio, ante la carencia de control por parte de las autoridades correspondientes, en la zona 1 de Xelajú. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura)

Mardoqueo Barreno, poblador, dijo que las autoridades locales deben accionar pronto porque con frecuencia observa cómo estudiantes de un establecimiento educativo consumen licor en una cantina, tras haber salido de sus estudios de la jornada vespertina.

Otro residente indicó que de miércoles a viernes se ve la presencia de jóvenes que portan mochilas en las que guardan el suéter del uniforme, y pasan a ingerir licor en una cantina que se ubica a tres cuadras de la Escuela de Ciencias Comerciales de Occidente, de donde ya fue expulsado un estudiante el año pasado por llegar ebrio.

“Yo he visto cómo los jóvenes se retan entre sí para tomar una cerveza. Algunos se la toman y se van, pero otros se quedan toda la tarde y salen abrazados”, añadió Barreno.

Desde hace dos años, Rosario Aceituno dejó de alquilar cuartos en su residencia, en las cercanías del Instituto Normal para Varones de Occidente, ya que a un cliente suyo —de apenas 15 años— lo fueron a dejar ebrio unos sus amigos y luego los papás la demandaron, porque creyeron que en ese lugar le daban licor.

No acatan norma

Eunice Ramírez, de la Organización GOJoven en Quetzaltenango, resaltó que el mayor inconveniente es que los comerciantes de licor no acatan la normativa de no venderle a menores de edad, y eso ocurre por la carencia de control por parte de las autoridades.

Luis Galicia, asesor jurídico de la Dirección Departamental de Educación de Quetzaltenango, hizo referencia sobre dos casos de jóvenes que llegaron ebrios y con halitosis alcohólica a estudiar, y otro más de unas adolescentes a las que les hallaron marihuana.

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