Guatemala

Estudiantes reciclan y aprenden a vivir en un ambiente libre de contaminación

La necesidad de vivir en un ambiente sano ha encaminado a escuelas, colegios y empresas a emprender proyectos de reciclaje, con los cuales se han ganado el reconocimiento de la sociedad.

Por César Pérez Marroquín

La separación de desechos es tarea de todos en el colegio La Asunción.
La separación de desechos es tarea de todos en el colegio La Asunción.
Autoridades del colegio La Asunción lanzan campañas de reciclaje.
Autoridades del colegio La Asunción lanzan campañas de reciclaje.
Estudiantes de la escuela de San Cristóbal El Bajo muestran la bandera verde que ganaron gracias al reciclaje.
Estudiantes de la escuela de San Cristóbal El Bajo muestran la bandera verde que ganaron gracias al reciclaje.
Todos los estudiantes de la escuela de San Cristóbal El Bajo contribuyen con el reciclaje.
Todos los estudiantes de la escuela de San Cristóbal El Bajo contribuyen con el reciclaje.
En la escuela de San Cristóbal El Bajo la prioridad es clasificar los desechos.
En la escuela de San Cristóbal El Bajo la prioridad es clasificar los desechos.
En la escuela de San Cristóbal El Bajo los estudiantes reutilizan productos de plástico.
En la escuela de San Cristóbal El Bajo los estudiantes reutilizan productos de plástico.
Estudiantes y profesores forman parte de proyecto de reciclaje en el colegio La Asunción.
Estudiantes y profesores forman parte de proyecto de reciclaje en el colegio La Asunción.
En el colegio La Asunción implementan proyectos de ecoladrillos.
En el colegio La Asunción implementan proyectos de ecoladrillos.

En un país como Guatemala, donde el crecimiento poblacional es de 3% anual, todas las iniciativas de reciclaje son importantes, independientemente de si son grandes o pequeñas, dicen expertos.

 

Lo que comenzó en el 2013 como un proyecto de la Escuela Oficial Rural Mixta de San Cristóbal El Bajo, Antigua Guatemala, Sacatepéquez, ahora es uno de los proyectos de reciclaje más importantes de ese departamento, pues a través de este se educa a 120 estudiantes sobre la importancia de vivir en un ambiente sano y libre de contaminación.

 

Irma Méndez, maestra a cargo del proyecto, dijo que han creado conciencia en los escolares sobre la importancia de proteger el medioambiente, por lo que ahora las calles de la aldea están libres de desechos, pues los pequeños los recolectan   camino a la escuela, la cual fue declarada centro de acopio.

Los fondos que recaudan con la venta de desechos los utilizan para sufragar algunos gastos como energía eléctrica y otros servicios.

Agregó que como parte del proyecto, por el cual recibieron la bandera verde por parte de la Asociación y Comisión Guatemalteca del Plástico, en el 2016, en la escuela está prohibido el uso de productos desechables y se promueve la reutilización de artículos de plástico; además, los niños tienen prohibido consumir golosinas, tanto por su salud como por la basura que los empaques generan. 





Vivencias

Para Jorge Caná Pérez, quien cursa tercero primara, aprender a clasificar los desechos ha sido una tarea interesante, pues gracias a eso, junto a sus padres y hermanos también reciclan desechos en casa.

 

Agregó que cada vez que va de su hogar a la escuela tienen como meta recoger todo tipo de desecho que haya sido tirado en las calles, con lo que contribuye con el proyecto estudiantil y la limpieza del pueblo.

Virginia Godoy estudia sexto primaria y su misión es recolectar todo el papel que se utiliza en su casa para llevarlo a la escuela, con lo que contribuye en la conservación del medioambiente.

Añadió que cada estudiante contribuye en el proyecto, pues están conscientes de la importancia de reutilizar algunos productos y reciclar otros.

Los profesores también implementan estrategias de recolección de desechos en clase; por ejemplo, Víctor Hernández, maestro de computación, solicita a sus alumnos 20 latas de aluminio como parte de una de las unidades del curso.

 

“En este proyecto participamos todos, y gracias a eso es que tenido éxito”, recalcó Hernández.

En el colegio La Asunción, zona 10 de la capital, desde hace 10 años no se utiliza papel para hacer notificaciones oficiales, y sus 625 estudiantes participan en el proyecto de reciclaje que se promueve en las aulas, informó la directora Margarita de La Cerda.

En este plantel educativo, desde el 2007 colocan recipientes en salones, patios y pasillos para separar los desechos; no se permite el uso de duroport ni fomy. Además, se promueve el reuso de productos de plástico y las estudiantes tienen permitido entregar tareas en hojas de papel usado.

“Es un esfuerzo de todos. Se trabaja con maestros, estudiantes, personal de mantenimiento y de seguridad. En la parte administrativa le bajamos medida a los formatos y las niñas pueden entregar trabajos en formato digital o bien en hojas usadas”, comentó De La Cerda.

 

Margarethe Moller, quien trabaja en el proyecto de reciclaje, señaló que promueven el ahorro de energía eléctrica, por lo que la piscina con que cuentan es climatizada con energía solar. También reciclan desechos electrónicos.

“Las niñas van aprendiendo la importancia de cuidar el medioambiente. Desde que promovemos las campañas los padres de familias se entusiasma, y se demuestra cuando ellas mismos trae sus desechos electrónicos”, refirió.

Recaudación de fondos

Colaboradores de la empresa de publicidad Doblevía implementaron un proyecto de reciclaje desde julio del 2016, a través del cual recolectan los desechos que se producen en la oficina y luego los venden para recaudar fondos en beneficio de dos clubes rotarios.

Carmen López, promotora del proyecto, dijo que el objetivo es reunir latas de aluminio y botellas de plástico para venderlas a una recicladora, y el dinero lo entregan al Club Rotaract Guatemala de La Asunción.





 

Añadió que cada mes reúnen unas 80 libras de papel periódico para el Club Rotaract Guatemala Oeste, que impulsa el proyecto Tus periódicos viejos son útiles, el cual consiste en intercambiar periódicos usados por útiles escolares para niños de dos establecimientos educativos de la capital.

En las oficinas centrales de la compañía NaturAceites, en la capital, con el apoyo de la organización Red Ecológica, cada mes se acumulan unas 300 libras de papel y cartón, como parte de un proyecto ecológico que promueve el aprovechamiento de ese tipo de artículos.

Opinión

Giovanni Tobar, del Consejo Nacional de Cambio Climático de la Usac dijo: “En toda iniciativa hay que poner en práctica las cuatro erres: reusar, reducir, reciclar y reflexionar. Esta última es la más relevante, pues a través de ella se hace conciencia de la importancia que tiene el aprender a manejar de manera adecuada todos los desechos.

La basura no existe y la clave está en reflexionar sobre las formas correctas de manejo y clasificación”.

Además comentó: “Es interesante ver que hay iniciativas de reciclaje en escuelas y colegios, pues ahí está la base de todo, en la educación. En el mundo se producen más de 10 mil millones de toneladas métricas de desechos, de los cuales el 50 por ciento no son sometidos a procesos de manejo, pero en Guatemala, la situación es más compleja, porque casi todos —los desechos— quedan en algún lugar, sin recibir el tratamiento adecuado para evitar la contaminación. A todos los desechos se les puede buscar un destino; por ejemplo, en países como Costa Rica se están convirtiendo en materia prima para otros productos o   para la generación de energía”.





  • 10 mil toneladas métricas de basura se producen cada día en toda Guatemala.
  • 44% de los hogares del país queman los desechos que producen.
  • 76.5% de los hogares de la capital cuentan con   servicio de recolección de basura.
  • 1,900 fibras de microplástico libera una sola prenda procesada en lavadora.
  • 51 billones de partículas de microplástico ensucian los océanos en el mundo, según la  ONU.