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Padres luchan para que su hijo supere la parálisis cerebral 

Dylan Gabriel Ramos Samayoa, de 4 años, padece parálisis cerebral y lucha cada día para salir adelante con la ayuda de sus padres, y aunque necesita tratamiento de por vida, una terapia especial le ayudaría a tener movimiento en sus músculos.   

Dylan Gabriel Ramos Samayoa junto a su mamá Ana Samayoa de Ramos. (Foto Prensa Libre: Cortesía).

Dylan Gabriel Ramos Samayoa junto a su mamá Ana Samayoa de Ramos. (Foto Prensa Libre: Cortesía).

Ana Samayoa de Ramos, 36, madre del menor, explicó que cuando Dylan tenía 6 meses de edad, se percataron de que padecía problemas de motricidad y para sostener su cabeza, por lo que buscaron ayuda médica, pero no hubo un diagnóstico que indicara qué le sucedía al niño.


Por motivos familiares, a los dos meses viajaron a Estados Unidos y el aire acondicionado del avión afectó los bronquios del menor, por lo que un especialista en pediatría lo examinó en aquel país e indicó que había algo más que afectaba la salud de Dylan.

Los estudios del caso continuaron y como parte de estos el bebé fue sometido a una resonancia magnética y se diagnosticó la parálisis cerebral, para ese entonces Dylan tenía 2 años. Su nacimiento fue prematuro y la madre presume que hubo negligencia médica. 

Daño cerebral 

Médicos indicaron que el área del cerebro que controla los movimientos tenía daños, debido al exceso de bilirrubina en el hígado del niño al nacer y por la falta de oxígeno durante el parto. 

Esta condición causa de que el paciente sufra de distonía muscular, que causa contracciones musculares de forma involuntaria.  

De Ramos indicó que su hijo necesita tratamiento de por vida y la inversión mensual para su salud es de Q5 mil, por lo que con su esposo se esfuerzan para hacerse de esa cantidad. 

Parte de la alimentación de Dylan los ingiere por medio de un tubo para suministrar líquidos, el resto de los alimentos los come en papilla, con la ayuda de sus padres.

“Con amor, fe y perseverancia hemos salido adelante”, manifestó Ana, quien añadió que el niño no ha dejado de asistir a terapias.

La madre indicó que luego del diagnóstico se armó de valor, pues se deseo es que Dylan tenga una vida normal.

Hay esperanza

El niño debe someterse en el extranjero a la terapia Therasuit para tratar que sus músculos tengan movilidad. La primera fase de terapias dura dos meses con sesiones de cinco horas diarias y el costo es de Q200 mil. El objetivo es estimular el cerebro para que Dylan pueda movilizarse y hablar.

La familia reside en Ciudad San Cristóbal, zona 8 de Mixco, y las personas que deseen colaborar para el niño tenga una vida mejor, pueden comunicarse al número 3028-7531.

ESCRITO POR:

Óscar García

Periodista de Prensa Libre especializado en periodismo comunitario e historias humanas con 12 años de experiencia.