Guatemala

¿Sabía que reciclar sus desechos le trae cuenta?

Basta con detenerse un momento y hacer pequeños cálculos para darse que cuenta que los desechos que a diario se producen en casa pueden transformarse en dinero.

Por César Pérez Marroquín

José Luis Paz, de 71 años, se dedica a la recolección de cartón y papel desde hace 15, con lo que contribuye con el sustento de su familia. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)
José Luis Paz, de 71 años, se dedica a la recolección de cartón y papel desde hace 15, con lo que contribuye con el sustento de su familia. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)

Clasificar los desechos del hogar era impensable o incluso se creía innecesario, hasta hace unos años, pero la necesidad económica y a la vez la convicción de contribuir con el medioambiente ha encaminado a muchas familias a implementar esa práctica.

 

Cada día se generan en el país más de 10 mil toneladas métricas de basura, las cuales son depositadas en unos dos mil 240 vertederos —municipales, privados e ilegales—, según datos del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales.

Tales cifras revelan un alto potencial para la generación de recursos, que a menudo queda literalmente desperdiciado debido a que la mayoría de esa basura no está clasificada y   deja de ser útil para reciclar, por lo que los expertos recomiendan promover la separación de desechos desde el hogar.

En un sondeo efectuado en La Terminal de la zona 4 se determinó que son muchos los productos que tienen demanda; por ejemplo, el aluminio, el plástico y el papel, son lo que más recursos generan, gracias que la demanda en la industria del reciclaje es aceptable.

 

Hasta el 25 de septiembre último, los precios por libra de algunos productos se cotizaban de la siguiente forma, papel periódico, Q1, papel blanco, Q0.50, y de color, Q0.25.

El valor del plástico varía según el color y calidad. Blanco, entre Q0.50 y Q0.75; y verde, Q0.25. El aluminio es más prometedor, pues este se cotiza de la siguiente manera, latas, Q3.50; repuestos de vehículos, Q3, perfiles (marcos de ventanas y puertas) Q2.40; y utensilios de cocina, Q2.50 libra.

Es así como muchas familias han aprendido a clasificar sus desechos para sacarle provecho.





Sofía Álvarez vive con su esposo y su hijo en la capital. Cuenta que separa los desechos en su casa, tres veces a la semana, pero no los vende; se los deja a los recolectores de basura para que obtengan ingresos extra. Cada mes colecta 48 latas de refrescos, seis botellas de vidrio, un cartón de huevos y al menos 14 cajas de cartón.

Muchas personas han aprendido a reciclar sus desechos, pues aparte de contribuir con el medioambiente también apoyan su economía. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)
Muchas personas han aprendido a reciclar sus desechos, pues aparte de contribuir con el medioambiente también apoyan su economía. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)
 

Existen muchas formas de aprovechar los desechos. Según ambientalistas, con ingenio y determinación se benefician el planeta y la economía familiar.





 

Carlos López se ha dedicado durante muchos años a la compra de productos reciclables en un puesto que instaló en la 1a. calle de la zona 9 capitalina. Con el paso de los años los residentes del sector han aprendido que la basura tiene un valor económico. Cada día atiende a muchas personas que clasifican los desechos en sus casas: aluminio, principalmente latas de refrescos, plástico pet y papel. Cada producto tiene diferentes precios y se clasifica según calidad y limpieza.

 

López refirió que el interés de las personas por recolectar desechos para agenciarse de fondos va en aumento.

Aníbal Argueta descubrió que la compra de productos reciclables es una opción para sacar adelante a su familia, por lo que instaló un puesto de recolección en El Tejar, Chimaltenango.

“No importa la condición económica. Aquí vienen muchas personas, incluso de dinero, a venderme latas y el plástico que acumulan en sus casas”, relata.

La práctica del reciclaje es más común entre mujeres, jóvenes y niños, quienes obtienen ingresos para la canasta básica o gastos escolares, sobre todo al vender aluminio y plástico, dijo Argueta. 

Sostenimiento

José Luis Paz Burgos, de 71 años, recorre en bicicleta, desde hace tres lustros, las calles de la zona 5 y de La Terminal, zona 4, en busca de plástico y cartón que luego vende en recicladoras, para contribuir con el sostenimiento de su esposa, su hija y sus tres nietos.

Paz es una de los miles de personas que han encontrado en la recolección de desechos una forma de vida, pues cuando le va bien recauda hasta Q80 por jornada.

En Huehuetenango, grupos de mujeres se han organizado para clasificar los desechos en el vertedero municipal y los venden a recicladoras locales.

Hace un tiempo, Cresencia Gómez Hernández vio que podía sacar provecho de la basura, por lo que se organizó con otras mujeres, por comunidad, para clasificar desechos por semana, a fin de que todas tengan las mismas posibilidades de obtener fondos con la venta de plástico, metal, aluminio, vidrio, papel y cartón. Cada una gana Q60 diarios.

Cambio de actitud

Gabriel Valle, ambientalista de la Fundación para la Conservación y el Ecodesarrollo (Fundaeco), comentó que todo proyecto de reciclaje contribuye al medioambiente, pues    se evita que los desechos lleguen a vertederos.

Agregó que el comportamiento de la población en términos ambientales ha cambiado de manera satisfactoria. “En la actualidad es más común ver que las familias se las ingenian para clasificar sus desechos”, indicó.

Katia Núñez, coordinadora de la organización ambiental GuatePassport, señaló que la monetización del reciclaje debe trabajarse con mucha responsabilidad, pues lo que se busca es no incentivar el consumo elevado de ciertos productos.

 

Explicó que   la reutilización, principalmente de plásticos, impacta de gran manera en la economía de las familias, pues al dejar de comprar artículos fabricados con ese material eso se transforma en ahorros significativos.

“Para empezar a tener resultados económicos, lo primero que se debe hacer es reducir el uso de productos que contaminan el ambiente, luego se debe pensar en reciclar. Al reutilizar, todos ahorran dinero, pues con eso se evitan inversiones de productos innecesarios”, afirmó. 

En varios sectores de la capital funcionan centro de acopio, a donde las personas llegan a vender sus desechos. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)
En varios sectores de la capital funcionan centro de acopio, a donde las personas llegan a vender sus desechos. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)

Alto potencial

Rolando Paiz, presidente del sector de plásticos de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), es consciente de que siempre habrá consumo de plástico y que es necesario reciclarlos y manejarlos en forma ordenada, por lo que los guatemaltecos deben ser muy conscientes en el uso de empaques, para evitar que lleguen a los vertederos.

“El reciclaje es una extraordinaria forma de recobrar los desechos.  Toda basura bien ordenada se recicla y no llega a los basureros. Todos los países generan basura y hay países que la compran porque están generando energía eléctrica con los desperdicios”, expuso.

Añadió que la industria del reciclaje en Guatemala tiene un alto potencial, pues es una actividad que genera gran cantidad de empleos y que es necesario implementar estrategias para clasificar los desechos a gran escala y así   incrementar la captación de productos reciclables, a fin de disminuir su impacto en el medioambiente.

Añadió que en esa actividad hay importantes oportunidades para el país, pues muchas empresas han dado el ejemplo de que manejando de manera adecuada la basura se pueden alcanzar buenos ingresos económicos.

 

De esa cuenta, el sector al que Paiz representa trabaja en educación, principalmente en escuelas, para concienciar a la niñez y juventud sobre la importancia ambiental de la clasificación de los desechos.

“El manejo adecuado de la basura es una responsabilidad que nos compete a todos. El tema de educación y cultura es algo muy importante a lo que le estamos apuntando, porque en Guatemala cualquier persona tira la basura en la calle. Todos somos irresponsables en el manejo de los desechos”, señaló.

De acuerdo con datos del Banco de Guatemala, en el 2016, el país exportó unas 170 mil toneladas métricas de plástico, lo que generó un ingreso de más de US$310 millones (unos Q2 mil 272 millones).





 

Con información de Mike Castillo y Paulo Raquec