Huehuetenango

Autoridades retoman el control en Aguacatán

Luego de la jornada de disturbios que se registró el jueves último por un grupo de vecinos de Aguacatán, Huehuetenango que intentaron linchar a un hombre acusado de secuestro, un contingente de agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) retomó este viernes el control.

Agentes de la PNC retomaron el control en Aguacatán, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Agentes de la PNC retomaron el control en Aguacatán, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

Mario Tzapinel, jefe de la Comisaría 43, explicó los disturbios se originaron luego de que recibieran una denuncia sobre el secuestro de un niño de un año y medio y llegaran al lugar en busca del supuesto secuestrador, quien intentó huir en un vehículo rumbo a Huehuetenango, pero fue copado por los agentes.

El supuesto secuestrador, Guillermo Serrano Tello, de 58 años, fue trasladado a la sede policial, donde unos 800 pobladores se aglomeraron con el objetivo de lincharlo.

Tzapinel dijo que para retomar la calma fue necesario el apoyo de un contingente de las Fuerzas Especiales Policiales y del Núcleo de Reservas, quienes lanzaron gas lacrimógeno para dispersar a la multitud, lo que permitió rescatar con vida al detenido, quien se encuentra en el centro preventivo para hombres de la cabecera departamental.

"La población incendió los vehículos y lanzó piedras contra los elementos que se abrieron paso por la fuerza, para resguardar su integridad física. Los pobladores desconocen los procedimientos policiales y de los tribunales por ello intentaron hacer justicia por mano propia", comentó.

Sin seguridad

El comisario confirmó que contrario a lo que ha ocurrido en otros lugares, donde luego de jornadas violentas contra la institución se deja desprotegida a la población, a las 3:00 horas de este viernes se retomó el control de Aguacatán, donde se presentaron fiscales del Ministerio Público para procesar la escena y realizar las investigaciones.

“En lugar de salir huyendo, reforzamos la seguridad en lugar, pues nuestro deber es garantizar la tranquilidad de la población”, indicó.

Julio Calderón, gobernador, señaló que se coordinó para que no se quede desprotegido el municipio. "Todo sigue con normalidad y se espera que ahí puedan ejecutarse los operativos dentro del plan de seguridad de Semana Santa", agregó.

Un grupo de pobladores quemó la sede policial, dos vehículos y una motocicleta, en Aguacatán, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Un grupo de pobladores quemó la sede policial, dos vehículos y una motocicleta, en Aguacatán, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

Vayron Herrera, delegado departamental de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh) lamentó los incidentes y recordó que cuando son delitos como asesinato, secuestro o violación es difícil que las turbas decidan entregar a los detenidos; sin embargo, en este caso se agotó el proceso de diálogo y se logró salvar la vida del sindicado que deberá enfrentar un proceso judicial.

“Lamentablemente se nos salió de control y generó disturbios que causaron daños materiales”, dijo Herrera.

El funcionario mencionó que es importante que se mantenga el Estado de Derecho y se respete la institucionalidad de la Policía, elogió la decisión de los altos mandos en no retirar al personal sino reforzar la sede que sufrió algunos daños en su estructura.