Huehuetenango

Combatir el hambre y la exclusión social es esencial para lograr la paz en el país

“Hablar de cultura de paz no es solo desarrollar foros donde se plantea una estrategia que se pretende implementar en el futuro, sino luchar por erradicar el hambre, la exclusión y dotar de servicios básicos a la población", expresó Érick Villatoro, auxiliar de la PDH en Huehuetenango, durante un foro que se llevó a cabo para impulsar la agenda de la paz.

Por Mike Castillo

Huehuetenango es el segundo departamento con mayor población del país, pero la mayoría vive en zonas rurales en pobreza y extrema pobreza. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Huehuetenango es el segundo departamento con mayor población del país, pero la mayoría vive en zonas rurales en pobreza y extrema pobreza. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

En el foro, el cual fue organizado por la Gobernación Departamental de Huehuetenango y la Secretaría de la Paz (Sepaz) para impulsar la agenda de la paz, participaron funcionarios, docentes y profesionales.

La auxiliatura de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) afirmó que solo con terminar el hambre, la exclusión y dotar de servicios básicos a la población podrá haber avances sustanciales en esa área.

Francisca Tum, asesora de género y pueblos indígenas de Sepaz, detalló que se busca dar a conocer la agenda Política de la Paz 2017-2026, con los compromisos por cumplir de esa entidad.

La funcionaria aseguró que ese es un instrumento que permitirá fiscalizar el cumplimiento de los 12 acuerdos de paz suscritos en 1996. Es una herramienta para que las distintas dependencias del Gobierno puedan disponer de recursos de su presupuesto para ese tema e incluirlo en su plan operativo anual a partir del próximo año.

Explicó que la Sepaz tiene una dirección de monitoreo y seguimiento de los acuerdos, la cual se reúne con instancias del Ejecutivo para revisar los compromisos de cada dependencia, los cuales se deben atender.

Reiteró que en el caso de la conflictividad en Huehuetenango, cada persona debe aportar su grano de maíz para promover el desarrollo. “Cada uno de los líderes y lideresas, cada tomador de decisiones, debe generar paz”, insistió.

Tum señaló que la cultura de paz surge desde el interior de la persona, de igual forma surge la violencia, y por ello es importante construir esos procesos desde los hogares, comunidades y municipios para que haya resultados.

Convivencia

Érick Villatoro, auxiliar de la PDH, aseguró que se debe conocer la esencia de  la propuesta de las Naciones Unidas para que haya convivencia de todos los habitantes.

Primero debe atenderse el problema que el Estado ha dejado desatendido, pues para que se tenga paz se debe erradicar el hambre. Este departamento es el de mayor población, después de Guatemala, con indicadores altos en inseguridad alimentaria, pobreza y extrema pobreza, resaltó.

El foro fue organizado recientemente por la Gobernación Departamental y la Secretaría de la Paz (Sepaz) para impulsar la agenda de la paz. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
El foro fue organizado recientemente por la Gobernación Departamental y la Secretaría de la Paz (Sepaz) para impulsar la agenda de la paz. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

Según Villatoro, el Estado debe cumplir con el objetivo que tienen los derechos humanos para que quienes viven en el país lo hagan con dignidad, pues es aventurado hacerse ilusiones cuando en las comunidades la realidad es distinta.

Añadió que satisfacer las  necesidades básicas es vital y no deben organizarse eventos que solo buscan publicitar las acciones gubernamentales, las cuales están alejadas de la realidad.

Luego del conflicto armado interno quedan heridas que no sanan en el país, pues persiste la discriminación, la exclusión, la desigualdad y no se ha cumplido con el resarcimiento. “Cuando se atiendan estos temas podremos hablar de cultura de paz, antes creo que no se puede”, señaló.

Villatoro recalcó que mientras el Estado no garantice la educación de calidad, salud integral, el derecho a la justicia pronta, proveer de condiciones mínimas que está obligado a dotar a las comunidades es complicado que las comunidades puedan encontrar la ruta para edificar la paz.