Izabal

Condenado a 25 años de prisión por parricidio en Lívingston

A 25 años de prisión fue condenado Philips Danilo Koo Gamboa, por haber asesinado a su padre Ramón Alfonso Koo López, de 74 años, el 25 de febrero del 2016, en su residencia del barrio Minerva, Lívingston, Izabal.

Por Dony Stewart

Sede de tribunales de Puerto Barrios, Izabal, donde fue emitida sentencia 25 años de cárcel contra Philips Danilo Koo Gamboa, por parricidio. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Sede de tribunales de Puerto Barrios, Izabal, donde fue emitida sentencia 25 años de cárcel contra Philips Danilo Koo Gamboa, por parricidio. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

El fallo fue emitido por el Tribunal de Sentencia Penal de Puerto Barrios, luego de que la Fiscalía de Delitos contra la Vida presentó pruebas contra Koo Gamboa, por parricidio.

Philips Danilo Koo Gamboa fue condenado a 25 años de prisión por parricidio en Lívinston, en el 2016. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
Philips Danilo Koo Gamboa fue condenado a 25 años de prisión por parricidio en Lívinston, en el 2016. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

El hecho conmocionó a los pobladores de la localidad caribeña en aquella ocasión, cuando, según el informe de la Policía Nacional Civil (PNC), Ramón Koo López fue amarrado y apuñalado hasta la muerte, y gracias a vecinos que alertaron a las autoridades fue capturado su hijo.

La Fiscalía de Distrital del Ministerio Público (MP) de Izabal dio el seguimiento debido al caso y presentó los medios de pruebas que facilitaron la sentencia condenatoria.

Según las investigaciones de la Fiscalía, se demostró que Koo López fue quien asesinó a su padre y cuando intentaba ocultar el cuerpo fue sorprendido por los vecinos, posteriormente intentó huir, pero fue capturado por agentes policiales.

Aplauden condena

Vecinos que participaron del debate manifestaron satisfacción por la condena emitida, pues recuerdan que Ramón Koo era una persona de la tercera edad noble y que le gustaba ayudar a las personas y que su hijo era lo contrario, debido a  que había caído en el vicio de las drogas.

El día del crimen, en febrero del 2016, vecinos de Lívigston se aglomeran frente a la residencia donde fue cometido parricidio. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)
El día del crimen, en febrero del 2016, vecinos de Lívigston se aglomeran frente a la residencia donde fue cometido parricidio. (Foto Prensa Libre: Dony Stewart)

“Que esté condenado este asesino nos da tranquilidad en nuestra población”, manifestó una vecina.

El día del crimen, el vecino Carlos Daniel Jacinto expresó: “Esto es un llamado a los padres de familia. Por favor controlen bien a sus hijos, sepan quiénes son sus amistades porque este pueblo, a pesar de contar con atracciones turísticas y bellezas naturales, está plagado de jóvenes que andan en malos pasos”.