Jalapa

En Jalapa, niños de una escuela superaron sus temores y aprendieron a leer y escribir

La vida de los estudiantes de la Escuela Oficial Rural Mixta, en Las Lomas, San Juan Sálamo, Jalapa, cambió con la llegada de dos nuevos maestros. Los avances educativos de los pequeños se han hecho notar, luego de que el docente anterior fue destituido porque se mantenía armado e intimidaba a los alumnos. 

Por Hugo Oliva

Dos maestros lograron que varios niños de Jalapa aprendieran a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)
Dos maestros lograron que varios niños de Jalapa aprendieran a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)

Durante varios años, los niños de esa escuela no habían aprendido a leer ni escribir. El anterior maestro impartía clases con un arma de fuego en el cinto y disparaba al aire dentro del establecimiento, por lo que mantenía atemorizados a los niños y a los padres de familia. Eso impedía que los niños avanzaran en su educación.

Ahora las cosas son distintas en ese centro educativo. Los niños se sienten seguros y ya han asimilado las enseñanzas de dos nuevos docentes que llegaron a la comunidad luego de que las autoridades educativas trasladarán al anterior docente a otra comunidad.

Uno de los maestros nuevos es Emilio Rolando Yanes González, quien indicó que cuando llegó a la escuela, en febrero, evaluó el rendimiento de los alumnos y detectó que muchos de ellos no sabían leer ni escribir.

“Realmente la situación era seria en esta escuela. Pude descubrir a mi llegada que el nivel de aprendizaje de los niños era demasiado bajo, varios de ellos estaban avanzados en los grados que habían cursado y aunque tenían buena letra y algunos sabían escribir no comprendían nada de lo que estaban haciendo”, indicó Yanes.

Carlos Giovanni Vega Zarceño, otro maestro enviado a la referida escuela, comentó que desconocía lo que había sucedido con el único maestro. “Yo soy un maestro que fui contratado por medio de la municipalidad de Monjas y a mi llegada a la escuela desconocía realmente lo que había sucedido con el anterior maestro y cómo estaba la situación de los niños”, dijo.

Dos maestros lograron que varios niños de Jalapa aprendieran a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)
Dos maestros lograron que varios niños de Jalapa aprendieran a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)

El docente agregó: “Debo admitir que cuando llegamos con el otro compañero los niños nos vieron con mucho temor, pero comencé a trabajar con ellos y poco a poco fueron respondiendo satisfactoriamente. Prueba de ello es todo lo que hemos hecho con ellos, como trabajos manuales y cambios en el aula. Todo esto nos ha permitido que los alumnos hayan asimilado todo lo que les he impartido, ya saben leer y escribir y se están desempeñando de la mejor manera”.

Herminio López González, presidente del Cocode de Las Lomas, señaló que los niños y padres de familia están satisfechos con el cambio que sus hijos han tenido con los nuevos maestros. 

“Hoy estamos todos contentos con el cambio que hubo en la escuela. La situación ha cambiado, el retraso que se tuvo en la enseñanza de los alumnos ha mejorado y ahora pedimos a las autoridades educativas que estos maestros continúen en esta comunidad. Ellos fueron contratados por la municipalidad y pedimos al Ministerio de Educación que sean ellos quienes nombren a estos maestros oficialmente para nuestra comunidad”, manifestó López.

Dos maestros lograron que varios niños de Jalapa aprendieran a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)
Dos maestros lograron que varios niños de Jalapa aprendieran a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Hugo Oliva)

La denuncia

Cecilia Aguirre, auxiliar de la Procuraduría de los Derechos Humanos, comentó que en su oportunidad mediaron el problema, cuando los padres de familia denunciaron al anterior docente.

La denuncia que recibieron el 5 de enero de este año fue remitida de inmediato al Ministerio Público, pero aún se desconoce si se ha abierto una investigación por el caso.

“En su momento vimos una seria situación en la escuela, detectamos que los niños que iban en tercer grado no podían leer ni mucho menos escribir, ellos mismos nos comentaron cómo el maestro disparaba al aire en su presencia. Algunas veces llevaba el arma en la mochila y otras la portaba en la cintura”, indicó Aguirre.

La funcionaria señaló: “Nos complace saber que la situación haya cambiado para bien de los niños y tranquilidad de los padres de familia. Vamos a hacer una nueva visita para documentar el cambio que ha habido luego de que nosotros intervenimos”.