Quetzaltenango

Adultos mayores sufren abandono en Xela

Aunque son la minoría en Quetzaltenango, las personas de la tercera edad consideran que las autoridades y los jóvenes no prestan atención a sus necesidades de alimentación y salud. 

Por María José Longo

En el asilo La Misericordia, en la zona 3 de Xela, permanecen internos unos 25 adultos mayores. (Foto Prensa Libre: María José Longo).
En el asilo La Misericordia, en la zona 3 de Xela, permanecen internos unos 25 adultos mayores. (Foto Prensa Libre: María José Longo).

De acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística, en ese departamento hay 46 mil 565 personas mayores de 65 años, el cinco por ciento de los 921 mil   habitantes.

De los 270 ancianos de la Asociación del Adulto Mayor y Jubilados de Quetzaltenango, el 85 por ciento tiene desnutrición. En los últimos cinco años el Área de Salud reporta que han muerto 598 personas por senilidad. En el 2017, esta fue la cuarta causa de muerte, con 131 decesos.

Las razones de estas muertes entre los ancianos son falta de   buena alimentación y el acceso a la salud, en especial  por carencia  de recursos económicos que les permita comprar alimentos y medicamentos para   enfermedades como hipertensión y diabetes.

“Nuestros asociados tienen muchas necesidades, sobre todo porque la mayoría son de escasos recursos y viven solos. El año pasado la Universidad de San Carlos   hizo un estudio y determinó que de los 270 socios el 85 por ciento tiene desnutrición”, dijo María de Madrid, presidenta de la Asociación.

Cuidados especiales

La epidemióloga Ana Gómez señaló que los ancianos son más susceptibles a fallecer por enfermedades que en los jóvenes no causan la muerte, por esa razón necesitan mayores cuidados en la alimentación y vestimenta, para protegerse del frío.

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“Las enfermedades que más padecen los adultos mayores     son crónicas como hipertensión arterial y diabetes, causadas por mala alimentación, estilo de vida poco saludable, bajo consumo de agua y sedentarismo, así como consumo excesivo de grasas”, explicó.

“Son muy propensos a enfermedades respiratorias y diarreicas porque sus defensas son bajas, su sistema inmunológico está debilitado”, añadió.

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