Quetzaltenango

Exentrenador recibe condena de 34 años de cárcel por violación y agresión sexual

Juan Diego González Reyes, exentrenador de atletismo, fue condenado a 34 años de prisión por agresión sexual y violación, en el Tribunal de Femicidio de Quetzaltenango. 

Por María José Longo

Juan Diego González Reyes fue condenado a 34 años de prisión en Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: María José Longo)
Juan Diego González Reyes fue condenado a 34 años de prisión en Quetzaltenango. (Foto Prensa Libre: María José Longo)

El juez Werner Sac sentenció a González Reyas a 10 años de cárcel por agresión sexual con agravación de la pena en forma continuad, y a 24 años, por violación con agravación de la pena.

El Tribunal encontró culpable al exentrenador de atletismo, quien había sido sindicado de haber abusado durante seis años a una menor.

La investigación detalla que el sindicado aprovechó la cercanía que tenía con la menor, debido a que la entrenaba. En el 2009, cuando la niña tenía 9 años, inició con las agresiones, las que finalizaron hasta que cumplió 15.

Según la acusación del MP, debido a los vejámenes, en julio de 2015 la menor quedó embarazada, pero el señalado continuó con las agresiones, por lo que parte de las pruebas psicológicas y científicas presentadas fueron tomadas en cuenta por el juez.

En agosto del 2016, González Reyes fue enviado a juicio y un año después recibe la condena.

El extrenandor abusó durante seis años de una menor, a quien embarazó. (Foto Prensa Libre: María José Longo)
El extrenandor abusó durante seis años de una menor, a quien embarazó. (Foto Prensa Libre: María José Longo)

Durante el juicio se determinó que el exentrenador aprovechó la confianza de los padres de la menor, ya que tenía permiso para pasar por la niña a su casa y trasladarla al Complejo Deportivo, en la zona 3 de Xela. Después de la práctica de atletismo, la llevaba a su residencia, pero en el camino pasaba a un local comercial donde abusaba de ella. 

Según la Fiscalía, la menor no pudo denunciar las agresiones a las que era sometida, ya que el acusado la amenazó con hacerle daño a su hermano, por lo que los padres se dieron cuenta hasta que ya habían pasado después de seis años de que empezaron.