Quetzaltenango

Paso de vehículos en El Palmar, por cierre de Cito-Zarco, daña tuberías

Pobladores de El Palmar, Quetzaltenango, padecen  por la falta de  agua entubada, debido a que el paso de los vehículos pesados por una de las calles, luego del cierre de la ruta Cito-Zarco, provocó que se rompiera la tubería.

Por Carlos Ventura

El paso en una parte de la ruta alterna en El Palmar ha sido cerrado. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura)
El paso en una parte de la ruta alterna en El Palmar ha sido cerrado. (Foto Prensa Libre: Carlos Ventura)

Rosario Cahuex, vecina de la colonia El Retiro, dijo que desde el sábado  pasado no reciben agua porque la tubería se rompió en el cruce del cementerio hacia la finca Alicia.

“Desde  que cerraron la carretera para Retalhuleu, los camiones, buses y otros  vehículos han pasado por aquí. El peso y la tierra mojada dañaron la tubería”, explicó.

Otro de los problemas que les afecta es que, debido a la lluvia y el paso de los vehículos, los caminos de terracería se hicieron pantanosos y emanan malos olores.

“Todos los carros o camiones deben pasar por el centro de El Palmar, para luego entrar a finca Alicia y luego a San Dionisio, pero el camino se ha puesto lodoso y apestoso. Propietarios de la finca cerraron el paso un día para darle mantenimiento”, refirió Cahuex.

Sebastián Méndez, otro afectado, dijo que es necesario que las autoridades asuman el compromiso de mejorar ese camino, ya que sería injusto dejarlo en el olvido cuando sea reparada la ruta Cito-Zarco.

Usuarios del transporte extraurbano denunciaron que el valor del pasaje ha subido y actualmente pagan Q20, cuando anteriormente el valor del pasaje era de Q13. Además, el desvío no tiene iluminación, por lo que se dificulta el tránsito en las noches.

Juan Ajanel, alcalde de El Palmar, dijo que la comuna ha gastado Q50 mil  desde que los vehículos ingresan al municipio.

“Ya se está trabajando para restaurar el agua y esta tarde –el miércoles- estaría ya normalizado, otro problema que nos está generando el paso vehicular es que algunas calles no aguantan el peso vehicular y se han hundido, han quebrado los bordillos, ya reparando todo hemos gastado Q50 mil y esperemos que esto no se alargue”, explicó.