Quetzaltenango

Uso de inmueble genera pugna entre pobladores y autoridades ediles en Xela

La comuna transformará la antigua morgue, en la zona 1 de la ciudad de Quetzaltenango, en un laboratorio de computación para jóvenes de escasos recursos, pero vecinos del sector reclaman el lugar para convertirlo en un salón social para actividades comunitarias.

Por María José Longo

La antigua morgue de Xela se convertirá en laboratorio de computación. (Foto Prensa Libre: María Longo)
La antigua morgue de Xela se convertirá en laboratorio de computación. (Foto Prensa Libre: María Longo)

De acuerdo con el alcalde Luis Grijalva, la comuna hizo un convenio con la organización Tendiendo Puentes para que equipe el lugar y brinde personal para impartir clases de computación a jóvenes que no puedan pagarlas.

“Hace seis años que nadie utiliza el espacio, y yo no puedo perder la oportunidad para estos jóvenes; es un espacio municipal”, resaltó.

Según el jefe edil, la comuna solo aportó mejoras en el lugar, como  pintura, cambio de iluminación y retiro materiales de construcción que permanecían allí desde que el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) instaló la morgue en la zona 6 de Xela, en el 2012.

“Allí estará el centro de formación juvenil municipal. El convenio consiste en que nosotros vamos a dar las instalaciones y ellos —Tendiendo Puentes— proporcionarán 32 computadoras, el mobiliario completo y pagarán a los maestros que den clases. Todo será sobre computación y los cursos serán gratuitos para jóvenes de escasos recursos”, dijo el jefe edil.

Inconformidad

La decisión de la comuna ha causado molestia entre algunos vecinos. Raúl Chávez, coordinador del Consejo Comunitario de Desarrollo de El Calvario, donde se halla el inmueble, señaló que el alcalde verbalmente había prometido ese espacio para los vecinos del sector. También afirmó que se hicieron remodelaciones y se desconoce si contaba con los permisos necesarios.

“Solicitamos información a la comuna sobre quién autorizó la obra, porque en ese lugar había cuatro losas que eran parte de la historia. Se solicitó información al Ministerio de Ambiente para saber si contaban con estudio de impacto ambiental y al Instituto de Antropología e Historia si tenían autorización para la obra en este edificio histórico”, indicó Chávez.

Agregó que esperaran que las instituciones le den seguimiento al caso, porque la comuna no puede tomar decisiones y hacer obras sin cumplir con los requisitos, “eso sería un abuso de autoridad”. Si no se contaba con los permisos, los vecinos opinan que se debe seguir penalmente el caso y estarían dispuestos a denunciar.

Los habitantes de El Calvario también lamentan que el alcalde no vele porque ellos obtengan algún beneficio de ese convenio.