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Diplomático hondureño se disculpa por haber orinado en el palacio de Antigua Guatemala

El diplomático hondureño, Edgardo Paz Sierke, que fue captado la semana pasada mientras orinaba en el Real Palacio de los Capitanes Generales de Antigua Guatemala, Sacatepéquez, envió una carta de disculpas a Mireya Mendoza, directora de ese centro cultural. 

Agentes de la PNC identificaron al diplomático que orinó en el Palacio General. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán)

Agentes de la PNC identificaron al diplomático que orinó en el Palacio General. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán)

La actitud del diplomático fue calificada por medios de su país como “vergonzosa”, pues además de orinar una de las columnas del Real Palacio, conducía en estado de ebriedad y en contra de la vía en la 5a. calle de la ciudad colonial. 


Ante la situación, el funcionario envío una carta a la encargada del centro cultural que en su encabezado decía “personal y urgente”.

En la carta a la que Prensa Libre tuvo acceso se lee: “En realidad no hay razón verdadera para disculpar la conducta mencionada, con el agravante de haber ocurrido durante una lúcida ceremonia que festejaba nuestra independencia en ese edificio que es tan caro para nuestra historia común y nuestra identidad centroamericana”.

El funcionario explicó que su comportamiento se debió a “la presión de trabajo a la que me he visto sometido en los últimos meses junto con una condición médica que no es necesario detallar”.

Agrega: “Quiero dejar a usted y la ciudad, constancia de mi arrepentimiento y vergüenza por los hechos mencionados y ofrecer toda clase de disculpas por un comportamiento excepcional debido a circunstancias también excepcionales”, detalla la misiva firmada por el diplomático.

Hechos

Paz Sierke fue detenidio por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) luego de ser captado mientras orinaba en el histórico edificio, además conducía en estado de ebriedad y en contra de la via. Sin embargo, al momento de pedirle una identificación este indicó tener inmunidad diplomática.

El funcionario hondureño había participado en una actividad relacionada al 196 aniversario de Independencia de Centroamérica, junto al vicepresidente de Guatemala Jafeth Cabrera y otros diplomáticos centroamericanos.

Se intentó conocer al postura de la embajada de Honduras pero fue imposible. Un trabajador de esa sede diplomática informó que Paz Sierke no se encuentra en el país y no sabe cuándo volverá. Tampoco supo responder si se encuentra en Honduras.  

Los agentes hablaron con Paz Sierke mientras se le pasaba la embriaguez, por lo que no lo dejaron ir.

“Yo lo puedo estacionar perfectamente, Juan Orlando (presidente hondureño) es el más integracionista, ningún país lo ha tenido. Estamos por un buen camino y Guatemala se ha unido”, fueron las palabras que mencionó el diplomático cuando Prensa Libre lo abordó.

Criticas

Norman Muñoz, conservador de la ciudad colonial, señaló que la actitud del diplomático constituye una falta a las buenas costumbres y  de respeto, pues se trata de  un edificio que es parte del patrimonio cultural de la humanidad.

“La orina contiene sales que deterioran los materiales constructivos de los edificios, y más aún cuando se usan como sanitarios públicos”, explicó.

Muñoz  aseguró que la actitud del diplomático se reproduce en todos los niveles de la sociedad, sobre todo durante  los fines de semana, debido a la falta de agentes de seguridad en esa ciudad, en detrimento del patrimonio.

Suzanne Brichaux, de la Comisión de Transparencia de Sacatepéquez, considera  que el incidente es  reflejo de la clase política que gobierna Centroamérica. “Es un político que está  desconectado de su realidad y de su territorio porque irrespeta el patrimonio, que es de todos”, dijo.

La actitud de Paz Sierke fue calificada de abuso de autoridad, porque nadie es superior a la ley, según afirmó Luis Felipe Valdés, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo de la Calle de los Duelos, de esa ciudad.

“El diplomático debe pedir una disculpa pública al país porque irrespetó el patrimonio cultural de la humanidad”, enfatizó  Valdés.

Renato Tinoco, empresario hotelero, repudió la actitud del diplomático porque considera que por su nivel de funcionario debe acatar las normas de conducta y lamentó que las autoridades de seguridad no lo hayan sancionado conforme a la ley.

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