Sacatepéquez

Maladrones de Sumpango, ritual de fe y religiosidad en Viernes Santo

Vestidos de negro, encadenados y con trozo de madera de 75 libras al hombro, Dimas y Gestas, son personificados por jóvenes, ellos son azotados por verdugos mientras Jesús de la Dulce Mirada recorre las calles de Sumpango, Sacatepéquez. La pasión y muerte de los malhechores.

Por Oscar Felipe Q.

Los jóvenes que personifican a los maladrones son azotados ante la mirada de vecinos de Sumpango. (Foto Prensa Libre: Oscar Felipe Q.)
Los jóvenes que personifican a los maladrones son azotados ante la mirada de vecinos de Sumpango. (Foto Prensa Libre: Oscar Felipe Q.)

El viacrucis de Jesús en vivo es común observar en varios municipios de Guatemala, no así el castigo de los maladrones. Sumpango, lugar conocido por su arte y sus tradiciones, presenta cada Viernes Santo un acto diferente, el castigo en vivo de Dimas y Gestas, escena que es admirado por propios y extraños.

Mientras Jesús de la Dulce Mirada hace la remembranza de la agonía con la cruz a cuestas y camina hacia la muerte, un batallón de guerreros romanos de la época, encabezado por dos verdugos, azotan sin perdón a los imputados, como un acto de sensibilización y que evoca el perdón, según los actores.

Tomado del Evangelio según San Lucas 23, 39-43, se hace énfasis que en aquellos tiempos uno de los malhechores colgado en la cruz  insultó a Jesús. “¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a tí y a nosotros”.

El castigo en vivo de Dimas y Gestas es admirado por cientos de feligreses y turistas. (Foto Prensa Libre: Óscar Felipe)
El castigo en vivo de Dimas y Gestas es admirado por cientos de feligreses y turistas. (Foto Prensa Libre: Óscar Felipe)

Pero el otro ladrón le respondió diciendo: “¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho”. Y decía: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino”. Jesús le dijo: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

El evangelio no menciona el nombre de los ladrones; sin embargo, algunos escritos apócrifos nombra a uno como Buen Ladrón y a otro Mal Ladrón. El  Buen Ladrón fue Dimas, de acuerdo al Evangelio de Nicodemo, éste fue crucificado a la derecha de Jesús, en tanto, el Mal Ladrón, llamado Gestas, a la izquierda.

Otros evangelios apócrifos establecen que Dimas era de origen galileo y poseía una posada. Atracaba a los ricos, pero a los pobres les favorecía.

¿Quiénes están detrás de la escena?

Desde 1973 (43 años) fue fundada la agrupación Los Sayones, organización que en la Edad Media estaban conformadas por oficiales de justicia que hacían las citaciones y ejecutaban los embargos. En épocas más recientes, es un tipo de cofrade que en las procesiones de Semana Santa se visten con túnica o uniformes de guerreros.

Esta agrupación lo conforman 80 personas, de las cuales diez son niños.

Roberto Burrión Yol, de 28 años, y Carlos Ajuchán, de 25, son los actuales actores de la agrupación que este Viernes Santo fueron azotados durante el viacrucis. Basilio Sulá Quexel, 39, y Fredy Elías Rucal Xicón, 19, quienes personifican a los verdugos.

La agrupación también presenta al personaje de Poncio Pilato, quien fue un miembro del orden ecuestre y quinto prefecto de la provincia romana de Judea, entre los años 26 y 36 después de Cristo, por lo que tuvo un papel relevante entre los acontecimientos de la crucifixión de Jesús; además, Judas Iscariote, uno de los apóstoles de Jesús, que se le conoce como el traidor, por haber entregado a Jesús. Poncio Pilato lo personifica Sofío Alquijay y Judas, Óscar Chiquitó.

También figura la Sentencia a Caballos, que se refiere a tres guerreros de los Sayones que leen la sentencia de muerte del Hijo de Dios, integrado por los hermanos Edín y Óscar Alquijay; además Esvin Antonio Xicón Imuchac.

Acto de la penitencia

Para Roberto Burrión Yol, que protagoniza al Buen Ladrón, dice que este acontecimiento es una penitencia, más que una tradición.

“Pensamos que Dios nos ha dado todo en un año: salud, alimentación y la oportunidad de vivir bien. En lo personal, me preparo espiritualmente para este día. Es necesario que el corazón esté preparado para enfrentar el castigo. Gracias a Dios todo salió bien”, dijo Burrión, quien tiene cinco años de realizarlo.

Basilio Sulá Quexel, quien lleva 22 años en la agrupación, cuenta que nueve años consecutivos fue azotado y ahora lleva siete de ser verdugo.

“Es una actividad religiosa. Cada vez que llegan estas fechas nos encomendamos en la mano de Dios. Lo hacemos por fe y después de tantos años de escenificar, ya es todo una tradición que la gente espera cada año”, expone Sulá.

Él recuerda en su etapa de maladrón los golpes que le ocasionaban los azotes le causaba fiebre en los días posteriores, y las heridas tardan semanas e incluso meses para sanar.

“Si uno lo hace solo por hacerlo, creo que no lo aguantaría. Pero por nuestra fe todo salió bien y en su momento logramos recuperarnos físicamente”, añadió.

Fredy Elías Rucal Xicón, verdugo en los últimos dos años, considera que con la actuación del castigo a los maladrones motiva al perdón por los actos que como ser  humano cometemos.

Rucal cuenta que durante el recorrido varias personas admiran la valentía que tiene estos jóvenes al realizar la pasión y muerte de Dimas y Gestas.

La agrupación ha llevado esta escenificación en procesiones de Antigua Guatemala, Magdalena Milpas Altas, ambos en Sacatepéquez.

Los Sayones cuentan con varios grupos de maladrones para cumplir con las invitaciones que reciben en Semana Santa.

Este año, en la procesión de Jesús de Los Milagros, en Antigua Guatemala, participó el cuarteto integrado por los maladrones Vitalino Sulá y Rolando Yancís; y los verdugos, Carlos Gerónimo y Jorge Luis Alquijay.

En el recorrido de la imagen de Jesús de San Felipe, Antigua Guatemala, cortejo procesional del Jueves Santo, estuvieron los maladrones Dany Alquijay y Anderson Alcor, y los verdugos, Benito Yancís y Bryan Rucal.

En la procesión de Magdalena Milpas Altas, estuvieron presentes como malhechores Gustavo Chunchún y Francisco Xunic, y los verdugos Hilario Gill y José Luis Vásquez.

Los maladrones de Sumpango, ritual de fe y religiosidad en Viernes Santo, en que miles de feligreses de Jesús de la Dulce Mirada y la Virgen Dolores acompaña el viacrucis, desde las 6 horas a las 13 horas.