Escenario

De el buen uso del español

En España constantemente se escucha la combinación de las preposiciones "a" y "por" que antes era inusual y se usa con verbos de movimiento: "Voy a por mi hija al colegio"; "vengo a por mi coche"; "salgo a por cigarrillos"; "subo a por mis libros"; "bajo a por el pan"; "corro a por el premio", aunque en la forma culta esa "a" sea de escaso uso y se prefiera: "Voy por mi hija al colegio", etc.

María del Rosario Molina, escritora. (Foto Prensa Libre: Cortesía de María del Rosario Molina)

María del Rosario Molina, escritora. (Foto Prensa Libre: Cortesía de María del Rosario Molina)

Sin embargo, tanto se está generalizando el uso con otros verbos que he escuchado a más de un presentador en algún programa de concursos en la televisión decir: “¿Estás segura de que apuestas a por la letra ‘a’ o prefieres ir a por la ‘b’?” De dicha combinación dice textualmente El buen uso del español, el último libro editado por la RAE y la ASALE (Asociación de Academias de la lengua Española) a finales del 2013: “La combinación ‘a por’ es común en España, donde convive con ‘por’: ‘Vengo a por más azúcar’ o ‘vengo por más azúcar’. En América solo se emplea la segunda opción, puesto que la secuencia ‘a por’ se considera anómala en el español americano”.

Otro uso que se ha generalizado en España —no así en Hispanoamérica— es el de un galicismo que consiste en utilizar la preposición “a” en lugar de “de”, que es la adecuada, con el modificador indirecto (o complemento) cuando se trata del medio que hace funcionar algo: “olla a presión”; “máquina a vapor”; “cocina a gas”; “plancha a carbón”… La preposición correcta es “de”: “olla de presión”; “máquina de vapor”; “cocina de gas”; “plancha de carbón” (sí, todavía se ven en los almacenes de antigüedades).

Ya se consolidaron y se usan en todas partes en el lenguaje bancario ciertos calcos del francés, v.gr.: “facturas a pagar”, pero aquí en Guatemala he escuchado atrocidades tales como: “cuentas a aperturar”, en lugar de “cuentas por abrir”, pues el verbo espurio “aperturar”, sacado sin duda de “apertura”, se ha colado cual vil sabandija no solo en los bancos, sino en los medios de comunicación. Es inaceptable cualquier otro uso de “a” más infinitivo, por ejemplo: “Dispongo de casas a alquilar”; “muebles a restaurar”; “esculturas a vender”; “temas a discutir” y un sinfín más. Lo apropiado es “Dispongo de casas para alquilar”; “muebles por restaurar”; “esculturas para vender”; “temas que discutir”.

Un error común en Guatemala, que no he encontrado mencionado ni en el Diccionario panhispánico de dudas ni en El buen uso del español, es confundir el uso de las preposiciones “a” y “en” en ciertas oraciones: “A nombre de mis compañeros agradezco su presencia”; “le mandé flores a tu nombre a María”. Lo adecuado es: “En nombre de mis compañeros agradezco su…”; “le mandé flores en tu nombre a María”. Debe usarse “a” en “giré un cheque a tu favor”; “la casa quedó inscrita a su nombre en el Registro de la Propiedad”.

 selene1955@yahoo.com

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