Iniciar Sesión
Registrarse
  Preguntas frecuentes
  |  
¿Olvidó su contraseña? 

07/07/13 - 00:00 Cultura

Celestial e inspirador

Cada capilla, cada nave, cada esquina de la Basílica de Santo Domingo se llenó de armonías y dramatismo lírico en el segundo Concierto para el Alma, el cual tiene una doble finalidad.

Por un lado, como bien mencionó el prior del convento, fray Mario Torres, la belleza de la música es una vía para tener un acercamiento a Dios, que es la máxima armonía. “Debemos aprender a escuchar; a veces nos cuesta tanto escuchar en esta sociedad nuestra. Estas composiciones requieren precisamente de una escucha atenta”, dijo el religioso antes de comenzar el recital, ante la asistencia de unas 800 personas, la mayoría ubicadas en la nave central, aunque también ocuparon los corredores laterales, donde se instalaron pantallas gigantes.

Verdi en las cuerdas

El cuarteto Asturias, integrado por Álvaro Reyes (violín primero), Rosario Reyes (violín segundo), Kenneth Vásquez (chelista) e Iunuhe de Gandarias (violista) fue el preludio de la brillante velada que se extendería por dos horas y media en el bicentenario recinto. Interpretaron algunas piezas del compositor italiano Giuseppe Verdi, que impresionaron debido al contraste de armonías utilizadas por el compositor: desde momentos de gran pasión rítmica hasta instantes en que el arco apenas rozaba las cuerdas de la viola, pero cuyo timbre podía escucharse incluso desde el coro alto, arriba de la entrada del templo.

Posteriormente vino la intervención de 11 prodigiosas voces del bel canto nacional.

A la cabeza de ellas, el barítono Luis Felipe Girón May, quien participó en varias de las intervenciones.

Al comienzo hubo una polifonía en la cual figuraron todos los cantantes; después, uno por uno, o en duetos, continuaron los momentos de devoción, de alegría, de intensidad emotiva e incluso de gozo espiritual, según se tratara de versiones del Ave María de músicos como el propio Verdi, Schubert, Gounoud y otros. El legendario canto del Panis Angelicus fue uno de los momentos más intensos, pues hace alusión al misterio de la eucaristía y en aquel escenario suntuoso se transformaba casi en una plegaria colectiva.

Gran compostura

El público empezó a llenar el templo desde las 17.30 horas, pese a que la presentación estaba anunciada para una hora después. Asistentes de todas edades, desde adolescentes hasta abuelitos, amigos, parejas de novios o esposos encontraron en el Concierto para el Alma una ocasión para ayudar a una buena causa y a la vez vivir una cita plena de belleza sonora.

El silencio era absoluto desde minutos antes del primer acorde. La acústica del lugar fue impecable.

Los aplausos se sucedieron una y otra vez, para agradecer y elogiar el talento de las sopranos Verónica Lottman y Celeste Roldán; el tenor Héctor Rivera, los barítonos Andrés Marroquín y Mario Campollo; los impresionantes bajos barítonos Germán Merino y Carlos Ramírez, y las mezzosopranos Agnes Kretzchmar y Naibet Fuentes, bajo la acertada conducción del pianista Heber Morales.

Paso a paso

El antiguo claustro de Santo Domingo, que por muchos años tuvo usos distintos al eclesiástico, debido a las expropiaciones del siglo XIX, sufrió deterioro y fue afectado por terremotos.  Hace tres años se emprendió el proyecto de recuperar esta joya arquitectónica para convertirla en un centro social y cultural al servicio de la comunidad.

Obviamente se trata de una obra gigantesca que supone una enorme inversión, que hasta ahora ha sido sufragada mayoritariamente con colectas, rifas, eventos y conciertos como el efectuado el 29 de junio recién pasado.

Se busca apoyo en la iniciativa privada para  poder avanzar más rápidamente, pero lo más importante es que será un espacio al servicio de todos.

La noche del concierto las ruinas estaban iluminadas, por lo que tenían un aire místico, como de otro tiempo. No resultaba difícil imaginar cómo se vería ese lugar hace dos siglos o como luciría al encontrarse en su máximo esplendor, a futuro.

POR GUSTAVO ADOLFO MONTENEGRO /

Herramientas

© Copyright 2012 Prensa Libre. Derechos Reservados.

Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.