Escenario

El futuro

Don Emilio Alarcos Llorach tiene razón cuando habla de sustituir los "tiempos" por la "perspectiva temporal" en la conjugación verbal.

Esas aseveraciones están sujetas a las circunstancias y pueden no cumplirse. Por esa razón y otras don Emilio Alarcos Llorach, el gran gramático que fue notable miembro de la RAE, dice en su Gramática de la lengua española (1994) que sería mejor “renunciar al término ‘tiempo’ (…) y adoptar el de ‘perspectiva temporal’ “.

La RAE señala que el futuro del indicativo es un tiempo absoluto utilizado en la conjugación verbal para referirse a lo que vendrá después del presente. Lo divide en “sintético”,  “ganaré”, y “analítico”, expresado este por perífrasis verbales, por ejemplo, “voy a ganar”, la forma preferida de referirse al futuro en América, donde casi se ha perdido el “sintético”.

Explica que también tiene otros usos: Como mandato: “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, “parirás con dolor”, lo cual, aun siendo bíblico, no se cumple, pues hay gente que come gracias al sudor de otros o porque heredó el dinero o se ganó la lotería y además, ahora casi ninguna mujer pare con dolor, ya que existen la anestesia y la cesárea; como recomendación: “deberás tomar la medicina o no te curarás”, por “deberías tomar…”, un condicional (pospretérito según Bello),  por lo que podría llamarse “futuro por condicional”; como amenaza: “no te irá bien” y como advertencia: “te caerás de esa roca”.

El futuro de probabilidad, conjetura o epistémico se refiere a suposiciones: “serán las  cuatro de la tarde” (deben de ser las cuatro de la tarde); “no tardarán en venir” (es probable que vengan pronto). “¿Vivirán ellos en la misma casa?” indica que estoy usando un futuro para hablar de un presente que desconozco: “¿Viven ellos en la misma casa?”. El “futuro de constatación, o verificación” está definido en la nueva gramática como muy parecido al de probabilidad: “Entiendo que estarás satisfecha” no es una conjetura ni una suposición, pues trata de verificar o constatar algo.

Hay también un “futuro histórico” en el que se usa este tiempo para hablar del pasado: “El 1º. de septiembre de 1939 estallará en Europa la segunda guerra mundial” y otro que consiste en usarlo en ciertas oraciones con el  “presente histórico”: “Napoleón conquista buena parte de Europa, mas luego será derrotado y morirá en el exilio en la isla de Sta. Elena”.

En este caso hay un presente histórico, es decir, un presente por pasado “conquista”,  y dos futuros: “será” y “morirá” referidos a  sucesos ya ocurridos, pero posteriores al dicho presente. Otro ejemplo: “Cuando Hitler invade con su ejército a Rusia no piensa en los estragos que el invierno ruso, su peor enemigo, causará a sus tropas”.

selene1955@yahoo.com

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