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25/11/12 - 01:11 Cultura

Sublime movimiento

Baile flamenco, ballet clásico y danzas orientales sedujeron por igual a los asistentes de varios espectáculos desarrollados en los últimos días.

La danza es una disciplina artística que ha tenido un airoso repunte. En Centroamérica, Guatemala era el único país que tenía el lujo de contar con una compañía de danza clásica en casa. Ahora, con el reciente advenimiento de la Compañía Municipal, tenemos dos y la posibilidad de gozar viendo y participando en variedad de presentaciones de otros géneros de baile que en el medio se practican.

En la capital y en la provincia se puede ver durante todo el año el entusiasmo y el trabajo de estos artistas. Que los hay profesionales, semiprofesionales y estudiantes. Admirables todos.

Tablao flamenco

El flamenco es un tipo de música y danza originario de Andalucía. Surge en el siglo XVIII como un afortunado producto de la mezcla de las culturas gitana, morisca, sefardita y castellana en la región.

Sus elementos principales son el toque, el cante y el baile. Tablao flamenco es un local donde se presentan espectáculos flamencos. El flamenco es alegre.

Johanna De León, corazón de la escuela de danza flamenca Camelas —coqueterías— montó un tablao en el pequeño Teatro La Cúpula la noche del miércoles recién pasado. Trece bailaoras —lo de quitarles la letra ‘d’ a las terminaciones es cosa de gitanos—, un guitarrista mexicano, Christian Talavera, de Puebla de los Ángeles; y un bajista guatemalteco, Pedro González, con un cajón de resonancia peruano y una tinaja de percusión.

Cadencioso movimiento de cintura, expresivos brazos, vigoroso taconeo. Abanico en la mano, pelo largo, vestido liviano de colores vivos con vuelos. Coquetería en el movimiento de las manos, altanería en los músculos del cuello, sonido de palmas y guapura por doquier hicieron sabrosa la noche. Bailaron solas o en grupo. Con la frente alta y la mirada firme establecieron su posición.

En estos tablados, la bailarina es la que manda. Ella con discretas señales le indica al cante y al toque qué es lo que quiere, en qué talante —palo— está. Si estáíntima o eufórica, si anda por las altas o por las bajas, ella con su baile se quiere expresar.

Y digo ella porque aquí en Guatemala a los hombres todavía les da pena desvestir su alma en el tablado.

Danzas orientales

Nacidas en la cuna de la civilización occidental, el Medio Oriente, estas danzas proclaman el orgullo de ser mujer.

Es característico en ellas el que cada danzante exprese su propio sentir. Hay libertad, es himno de orgullo femenino, de individualidad.

Este tipo de danzas se hicieron populares en Europa en la época romántica, siglos XVIII y XIX. Se volvieron universales después de la Feria Mundial de Chicago, en 1893, donde los estadounidenses, padres del mercantilismo brutal, vistieron a las bailarinas en escasas y vaporosas telas, les dieron el atractivo nombre de belly dancers, y los moralinos de siempre clamaron por su prohibición, por indecentes. Triunfo mercantil asegurado.

Finalmente, pero no menos importante, la danza clásica continúa alimentándose a partir de talento muy joven, vocaciones frescas que aseguran un buen porvenir para esta expresión artística.

POR ARMANDO BENDAÑA /

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