Revista D

De viaje por 20 tesoros escondidos

Guatemala tiene numerosos encantos que cautivan a nacionales y extranjeros. 

Por Roberto Villalobos Viato

Laguna Magdalena, Huehuetenango. Foto Prensa Libre: Mike Castillo
Laguna Magdalena, Huehuetenango. Foto Prensa Libre: Mike Castillo

Este país es maravilloso. Tan solo en 108 mil 889 kilómetros cuadrados hay una gran cantidad de atractivos turísticos dignos de visitarse.

Contamos con tres Patrimonios Mundiales de la Humanidad, declarados como tales por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Estos sitios son la ciudad colonial de Antigua Guatemala, Sacatepéquez; el Parque Nacional Tikal, Petén; y el Parque Arqueológico Quiriguá, Izabal.

El Instituto Guatemalteco de Turismo —Inguat—, junto con la Cámara de Turismo y los Comités de Autogestión Turística, han puesto en marcha el Programa Paseos Guatemala, que consiste en una serie de tours con servicios de hospedaje, transporte, alimentación, guías y entradas a diversos sitios, que tiene como objetivo dar a conocer muchas de las joyas naturales y arquitectónicas del territorio nacional.

Otras joyas

El país de la eterna primavera cuenta con un extenso listado de bellezas. De hecho, cada pueblo tiene una mística especial. Quizás por eso, los  extranjeros quedan enamorados del país, mientras que los guatemaltecos sienten orgullo de su tierra, tan colorida y rica en culturas.

En la capital atraen la arquitectura del Centro Cívico y del Centro Histórico; la Zona Viva, el Zoológico La Aurora, el Hipódromo del Norte o el sitio arqueológico Kaminal Juyú.

En tanto, la ciudad colonial de Antigua Guatemala, Sacatepéquez, es un enorme museo donde vale la pena fotografiar cada rincón.

En el altiplano están sus coloridos mercados al aire libre, las danzas y la ritualidad maya. Por supuesto, sus paisajes naturales, entre ellos el Lago de Atitlán y sus pintorescos pueblos, los mercados de Chichicastenango y San Francisco El Alto, así como los diversos sitios arqueológicos.

En el oriente hay que visitar la Basílica de Esquipulas —uno de los lugares de peregrinaje católico más importantes de Latinoamérica—, así como las lagunas de Ipala y de Ayarza y sus numerosos balnearios.

En Izabal están el Parque Arqueológico Quiriguá; también Lívingston, el espléndido Río Dulce, el lago de Izabal, el Castillo de San Felipe de Lara, la Reserva Natural Cerro San Gil, la Bahía de Amatique y Punta de Manabique.

En las Verapaces, con sus verdes montañas y valles, llaman la atención el Monumento Natural Semuc Champey, los rápidos del río Cahabón, el Parque Nacional Laguna Lachuá, el biotopo del Quetzal, y las grutas de Lanquín y del Rey Marcos, entre otros.

En Petén se encuentran los parques nacionales Tikal y Yaxhá-Nakum-Naranjo, así como diversos sitios arqueológicos de interés. Por supuesto, resulta  interesante visitar la isla de Flores, disfrutar de los paisajes del lago Petén Itzá y caminar por el Biotopo Cerro Cahuí.

En el Pacífico, con sus 300 km de playas, se puede practicar el surf y la pesca deportiva de pez vela. Entre los lugares insignes están los centros recreativos Xocomil y Xetulul, el Parque Arqueológico Takalik Abaj, las playas de Iztapa, Monterrico y Hawái, así como la Reserva Natural Manchón Guamuchal.

En fin, Guatemala tiene una diversidad de lugares y todos brindan sorpresas agradables.

(Busque la edición especial de la Revista D del 22 de noviembre del 2015).

Región ixil

Las montañas de la aldea San Juan Acul, en Nebaj, Quiché, son una  maravilla. El área ixil  se caracteriza por su hermosura y tranquilidad. Para hospedarse están las haciendas San Antonio de Azzaris y la Mil Amores, ambas espectaculares. El visitante puede montar a caballo, caminar por las praderas o simplemente descansar. Por supuesto, hay que probar el queso chancol; una delicia.





Punta de palma

Está en Puerto Barrios, Izabal. Se caracteriza por el calor  intenso, las palmeras, la arena blanca y un mar con tranquilo oleaje. La oferta de hospedaje es para todo tipo de presupuestos, desde hoteles sencillos hasta los lujosos situados en los alrededores —algunos con muelle privado—.





Isla de Topoxté

Su nombre quiere decir “árbol de ramón”. Se sitúa en el Parque Nacional Yaxhá-Nakum-Naranjo, en una de las islas de la Laguna de Yaxhá, Petén.

Además de las ruinas, atrae el rico entorno natural, con abundante flora y fauna.





Mirador del rey Tepepul

El altar maya de este lugar fue declarado Sitio Sagrado en el 2012. Se localiza a seis kilómetros de Santiago Atitlán, Sololá, justo al pie de los volcanes guardianes del reino Tepepul —el guía principal de los pueblos de la cuenca  que pertenecen al reino tz’utujil—.





Cerro Tzankujil

Está en San Marcos La Laguna, Sololá, a orillas del espléndido Lago de Atitlán y sus tres imponentes volcanes. 

En el Tzankujil —que significa “lugar de mucha energía”— hay senderos naturales, altares mayas y un trampolín de siete metros de altura que va directo al lago.





El Brasilar

Las aguas termales de este lugar son una delicia. Está a cuatro km de Camotán, Chiquimula —en la frontera con Honduras—. Las siete piscinas de este balneario son alimentadas por el agua que fluye por debajo del cerro Tichajté.





Ak’ Tenamit

Está en la aldea Barra de Lámpara, en Lívingston, Izabal, entre el bosque húmedo tropical. El centro es parte del Parque Nacional Río Dulce y de la Reserva de Protección Especial del Río Sarstún.





Sendero Las Escobas

Se localiza en la Reserva de Conservación de Manantiales del Cerro San Gil, en la comunidad Las Escobas, a siete kilómetros de Puerto Barrios, Izabal. Ahí, el entorno es totalmente verde y apacible, con una abundante fauna —se han registrado 407 especies de aves, sin contar las migratorias— y hasta 27 fuentes de agua que forman cascadas y riachuelos.  Hay senderos, puentes colgantes, un balneario y un mirador que da a la Bahía de Amatique.





Turismo Rural

Los amantes de la naturaleza  querrán alojarse en alguna de las opciones que ofrece la Red de Posadas Rurales, que toma el modelo de las Posadas de Francia y que garantiza comodidad y tranquilidad. Sus hospedajes están en Huehuetenango, Quetzaltenango, Retalhuleu, Chimaltenango, Baja Verapaz y Alta Verapaz. Para información está la página www.turismoruralguatemala.com





Siete Altares

Este paraíso está localizado en la aldea Quehueche, a  cinco kilómetros de Lívingston, Izabal.  Tiene hermosas cascadas de agua límpida, cristalina. Su nombre se debe a sus siete pozas, similares a las de Semuc Champey, en Alta Verapaz.





Estación Biológica Las Guacamayas

Está  en el Parque Nacional Laguna del Tigre, en las riberas del río San Pedro, en San Andrés, Petén.

El área, de 338 mil hectáreas, se estableció en 1995 como un centro de investigación, aunque  también abrió las puertas  para hacer turismo ecológico. Entre sus atractivos están las guacamayas rojas, que  anidan en los árboles cantemó, endémicos de los humedales, así como otras 350 especies de aves. Asimismo, en la zona se observan cocodrilos, monos aulladores y monos arañas. Cerca están los sitios arqueológicos El Perú-Waká y las grutas de Jobontún.





Laguna Magdalena

Solo se puede llegar a pie. Está en el corazón de la Sierra de los Cuchumatanes, entre los municipios huehuetecos de Chiantla y San Juan Ixcoy. La recompensa de la caminata es enorme, pues se tiene la oportunidad de estar en un lugar solitario, con aguas cristalinas y de tonos turquesa.

En su entorno hay paisajes con rocas kársticas que, de repente, se pierden entre una espesa neblina, lo cual es propio de los páramos. También hay praderas llenas de ovejas bañadas por un Sol radiante —aún así, la temperatura desciende a los 0 grados centígrados—.





Catarata de la Igualdad

Se ubica en las faldas del volcán Tajumulco, a 10 km de San Pablo, San Marcos, y a 300 km de la capital.

Tiene 201 m —es la más alta de Guatemala—. El camino es escabroso, pero ofrece pequeños descansos con piscinas de agua azufrada.





Río Chixoy  

Es más conocido por su hidroeléctrica, pero también hay sectores turísticos. De hecho, muchos lo visitan para practicar tubing, que consiste en navegar equipado con un tubo flotador, un chaleco salvavidas y un casco. Son alrededor de dos kilómetros y medio de travesía en las que se observan los grandes cañones quichelenses, abundante flora, estalactitas y una catarata  por la que se pasa por debajo.

Eso sí, para llegar hasta aquel lugar se necesitan siete horas de camino desde la capital y con un automóvil de doble tracción. Algunos guías se pueden contratar en Chicamán, Quiché.





Laguna Maxbal

Es una exuberante joya localizada en  Barillas, Huehuetenango. Se recomienda la ayuda de un guía, quien podrá coordinar hospedaje y alimentación. También es posible acampar.





Interesante Museo

En Quiché está el Museo Arqueológico Regional de Chichicastenango “padre Hugo Idelfonso

Rossbach”, donde se puede profundizar en el conocimiento de la identidad e historia de la población que habitó la región, antes, durante y después de la Conquista de los españoles (1524). Aunque la colección empezó hacia 1926, la institución se inauguró de forma oficial en 1949. Hoy cuenta con  piezas de la antigua cultura maya.





Orquigonia

Es una reserva privada localizada en la aldea Chicuxab, Cobán, Alta Verapaz. Desde 1976 se dedica a la conservación e investigación de las orquídeas de Guatemala, entre ellas la Monja Blanca, la flor nacional.





Laguna Brava

También es llamada Yolnabaj por sus habitantes, que en chuj significa “abajo en el agua”. Sus aguas turquesas y su tranquilidad brindan una experiencia única. Se localiza a unos 400 km de la capital, en Nentón, Huehuetenango, en la frontera con México. En ese municipio está la comunidad Nueva Esperanza, que administra la finca Chaculá y que ofrece hospedaje y distintos paquetes turísticos. La travesía hacia la Laguna Brava es solo para aventureros, pues hay que caminar algo más de tres horas —se debe contar con la ayuda de un guía—. Al llegar, los visitantes pueden  alquilar balsas fabricadas  con troncos. Y si lleva el equipo adecuado, hasta podrá instalar una carpa para dormir en la orilla, solo iluminado con el reflejo de la luna y de las estrellas.





Lago Petén Itzá

Pese al aumento del   nivel del agua, este lago sigue siendo una maravilla. Uno de los puntos más vistosos está en la aldea El Remate, a unos 30 km del área central —comprendida por Santa Elena, isla de Flores y San Benito—.

En el sitio hay hoteles, restaurantes y operadores de turismo que ofrecen  actividades como canopy, paseos en lancha o a caballo, así como caminatas para la observación de aves o visitas al biotopo Cerro Cahuí.





Chiabal

Esta aldea mam, localizada en Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, está a tres mil 400 metros sobre el nivel del mar (msnm). Tiene vistas tan hermosas que conviene sacar la cámara para captar los momentos en que sale o se oculta el Sol. También se sugiere caminar en el sendero ecológico Piedra Cuache, donde hay una formación rocosa de gran magnitud, a unos tres mil 670 msnm.





Fotos: Mike Castillo, Walfredo M. Obando, Edwin Perdomo, Ángel Julajuj, Hemeroteca PL, Toniweb, Guatetodo-Flickr, OneWayTicketOn, Orquigonia.blogspot.com, Guatemala-Tourisme.info y Taringa.net.