Guatemala

Dan calor a la Navidad

Aunque para muchas personas, especialmente niños y gente de la tercera edad, las fiestas navideñas no representan nada más que otra fecha en el calendario, pues no tienen con quién festejar ni compartir, existen quienes se esfuerzan porque pasen un momento especial.

Etelvino Lemus desciende en helicóptero para agasajar a los niños, en una actividad promovida por la Asociación Unidos por las Tradiciones de Santa Rosa de Lima. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)<br _mce_bogus="1"/>

Etelvino Lemus desciende en helicóptero para agasajar a los niños, en una actividad promovida por la Asociación Unidos por las Tradiciones de Santa Rosa de Lima. (Foto Prensa Libre: Oswaldo Cardona)

PROVINCIA.- Esta situación se da  en el hogar de la Fundación Salvación, Huehuetenango,  que atiende a 120  niños y niñas que han sido rescatados por haber sido  víctimas de maltrato.

Carmen María Temaj Juárez, encargada de recursos humanos de esta organización, explicó que, como institución, no celebran la Navidad. “No esperamos hasta las 24 horas el 24 de diciembre”, explicó.

Es un día normal, pero se reciben visitas de personas que quieren entregar regalos y compartir con los niños una cena o refacción; sin embargo, el horario es hasta las 20 horas, pues los internos necesitan descansar”, expuso.

Temaj explicó que una de las razones por las que no celebran la Navidad es la falta de fondos, pues apenas reúnen los Q102 mil mensuales que necesitan  para el funcionamiento del lugar.

Llega Santa Claus

En Santa Rosa, unos 80 miembros de la Asociación Unidos por las Tradiciones de Santa Rosa de Lima  se reúnen para agasajar a unos dos mil 500 menores de escasos recursos.

Este año, por segunda ocasión, organizan el descenso de  Santa Claus en helicóptero, quien  entregará juguetes y se tomará fotografías con los niños, refirió Miguel Pineda, presidente de la Asociación.

El directivo afirmó que  reciben apoyo de varios vecinos, pero no aceptan de la Municipalidad, pues no quieren que los políticos se aprovechen de la buena fe de la entidad.

En la cabecera de Quetzaltenango,   parejas de recién casados de la iglesia evangélica Bethania organizaron convivios para compartir con familiares de pacientes del Hospital Regional de Occidente, quienes pasan la noche en el albergue de la institución,  para acompañarlos.

Juan Manuel Chávez, integrante del grupo, explicó que cada dos meses visitan el albergue, pero en esta  ocasión    decidieron compartir un tamal con los usuarios.

Lluvia de abrazos

Otra entidad, cuyos voluntarios están  dispuestos a compartir con los menos favorecidos, es Fábrica de Sonrisas, cuya representante    en Quetzaltenango,  Cecilia Zelada,  dijo que para el  24 de diciembre, unos 30 médicos de la risa participarán en la actividad Lluvia de Abrazos, en el parque central de Xela.

Explicó que la mecánica es darles un abrazo a las personas que caminan por el parque, con el fin de detenerlas por un minuto, tener contacto emocional con ellas y provocarles una sonrisa.

El grupo de la parroquia La Merced, de la cabecera altense, también favorece a  niños necesitados. Geiry Saquic, coordinadora, comentó que en los últimos 12 años han organizado distintas actividades sociales.

Este año llevaron juguetes y alimentos, y se tuvo una convivencia de afecto con  42 internos del hogar para niños Mi Pequeño Refugio,   en Zunil.
Añadió que 50 jóvenes participaron   en la recaudación de fondos, víveres y juguetes, así como en la distribución.