Copa América

Argentina a todo o nada y Chile por otra fiesta en la final de la Copa América Centenario

La Argentina de Messi está afilada para cortar este domingo con el maleficio de 23 años sin títulos y un Chile en ascenso va por su segunda corona consecutiva en la gran final de la inédita Copa América Centenario.

Por Nueva York/AFP

Lionel Messi espera liderar el triunfo de Argentina en la Copa América. (Foto Prensa Libre: EFE)
Lionel Messi espera liderar el triunfo de Argentina en la Copa América. (Foto Prensa Libre: EFE)

Lionel Messi y sus muchachos no tienen alternativas en el partido decisivo en el MetLife Stadium de East Rutherford, enfrente de Nueva York, después de perder dos finales sucesivas en menos de un año ante Alemania en el Mundial-2014 y ante Chile en la Copa América-2015.

Una generación liderada por Messi e integrada por otras figuras mundiales como Ángel Di María (PSG) , Sergio Agüero  (Manchester City) y Gonzalo Higuaín (Nápoli) se han juramentado que este es el momento o no habrá muchos otros.

Hasta el entrenador Gerardo Tata Martino, un exquisito de las formas, admitió en la víspera del partido que en esta ocasión no le interesa tanto el cómo y sino el resultado.

“Sí, probablemente. No por mí, sino por ellos. Vale la pena que lo logren y dejar el cómo un poco al costado”, aseguró sobre la necesidad de lograr el título que se le niega desde la Copa América Ecuador-1993.

El liderazgo de Argentina en el ránquin de la Fifa marca que es un seleccionado muy competitivo, aunque esa clasificación no exprese que la albiceleste es un rey sin coronas.

Para tranquilidad de los argentinos, La Pulga Messi está enfocado como nunca con la selección argentina, muy parecido al que ganó decenas de títulos con el Barcelona.

Leo ya no está solo: ha encontrado en Ever Banega un lugarteniente que le da aire en el pase decisivo y con el regreso de Di María estará bastante liberado como generador exclusivo de juego de Argentina.

El mejor jugador del mundo parece haber dicho basta, ya no un tercer torneo consecutivo mirando cómo los rivales levantan la Copa. 

Pero los exigentes y escépticos hinchas argentinos van más atrás y suman subcampeonatos en Perú-2004 y Venezuela-2007, en ambos casos contra su arrchirrival Brasil, y en el medio la Copa Confederaciones en 2005.

Cinco finales jugadas y cinco perdidas en 11 años, desde 2004 a 2015, un palmarés llamativo.

Messi quiere quedar en la historia como el líder de esta época como lo fueron Mario Kempes en los años 70, Diego Maradona en los 80, y Gabriel Batistuta, en los 90, a quien desalojó en este Copa como goleador histórico de Argentina, con 55 tantos.

“Messi, con el talento que tiene, puede cambiar cualquier partido. Sabemos que no hay que darle espacios, de lo contrario puede dejar la embarrada”, admitió el cerebro chileno, Arturo Vidal.

El desempeño de Messi y cómo Argentina absorba la presión y la ansiedad por el título esquivo, serán las claves principales de la gran final.

Chile va por la segunda

Pero Chile tiene razones para ilusionarse con su segunda Copa América consecutiva y ante el mismo adversario.

El equipo que dirige el argentino Juan Antonio Pizzi saltará al campo del MetLife Stadium con mucho menos presión que su rival y si maneja esta variable clave, tendrá buena parte de trabajo hecho para levantar su segunda copa en menos de un año.

Chile ha ido de menos a más en esta Copa América, con derrota en el debut precisamente ante Argentina, pero en cuartos de final apabulló a México 7-0 y en semis despachó con autoridad a Colombia.

Su generación dorada ha alcanzado el punto de madurez. Vidal, Alexis Sánchez, Gary Medel, Marcelo Díaz y Claudio Bravo le han dado a la Roja el primer título en su historia en 2015 y, aún perdiendo la final de este domingo, habrán completado la etapa más exitosa del fútbol chileno.

a Roja, una de las selecciones que mejor ejerce la presión en todos los sectores, seguramente no le dará respiro a Messi y a los creativos de Argentina.

Poder de fuego

En la gran final se verá también una dura competencia entre dos seleccionados con un alto poder de fuego: Argentina ha anotado 18 goles y Chile 16 en los cinco partidos jugados hasta ahora.

El chileno Eduardo Vargas, con un póquer en la histórica goleada 7-0 a México, es el goleador del torneo con seis tantos, mientras que Messi, autor de una tripleta ante Panamá en media hora, lo secunda con cinco.

Ahora con la pólvora seca, le sigue el argentino Gonzalo Higuaín con cuatro y detrás está el chileno Alexis Sanchez con uno menos.

Los artilleros argentinos y chilenos tienen bien afinada la puntería. Y se verá quién dará en el blanco para llevarse una Copa inédita que por primera vez se juega fuera de Sudamérica.

Pero este partido el domingo ya casi estará en el olvido. Se viene la gran final y está todo dicho.