Deporte Internacional

La curiosa historia del Tour de Trump que ganó el mexicano Raúl Alcalá

"Puse mi nombre porque veo hacia el futuro y creo que el Tour de Trump va a ser tan importante como el Tour de Francia".

La frase, por supuesto, es del actual candidato a la presidencia de EE.UU. por el partido republicano, Donald Trump.
La pronunció en 1989 en los días previos de la primera versión del Tour de Trump, un empeño que tenía como objetivo convertirse en la carrera ciclística más importante del continente americano.

El Tour de Trump -llamado así para dar una idea europea de la carrera junto al nombre del magnate- consistía en una competencia de 10 etapas, con un recorrido total de 1.347 kilómetros que iniciaba en la ciudad de New Albany y que tenía una jugosa recompensa para los campeones: US$250.000.

Era la segunda prueba ciclística mejor pagada del circuito, detrás del Tour de Francia.

Lo insólito, visto con la perspectiva de la campaña actual, es que uno de los ganadores de las dos versiones de la carrera fue el ciclista mexicano Raúl Alcalá, considerado el mejor ciclista de este país en la historia.

“Trump le puso el nombre solo para hacerse publicidad, como lo hacía con los edificios, los bares, los casinos: a todo le ponía el nombre”, le dijo Alcalá a BBC Mundo.

Alcalá se quedó con la segunda y última versión del Tour de Trump en 1990, que constó de 11 etapas y al final, el mexicano recibió un cheque de las manos del actual candidato republicano.

La gesta de Alcalá

En la primera versión del Tour de Trump, que se disputó entre el 4 y 15 de mayo de ese año, participaron ocho equipos profesionales y 11 aficionados: muchos de esos conjuntos prefirieron ir a la carrera del magnate que a la tradicional Vuelta a España.

Estrellas como el tres veces ganador del Tour de Francia Greg LeMond y el ganador del Giro de Italia de 1988, Andy Hampsten participaron en la carrera.

La segunda versión, en 1990, aumentó el número de etapas a 11 y participaron igual número de equipos.

“Fue una carrera que recuerdo como muy dura: una topografía difícil, mucha lluvia en esa época del año. Agotadora”, contó Alcalá en conversación con BBC Mundo.

Al final de las once etapas, Alcalá se quedó con la victoria representando al equipo PDM.

“Recuerdo que Trump me dio el premio –US$50.000– y me felicitó por la victoria. Pero tampoco me acuerdo mucho de ese momento, porque son muchas carreras ya”, explicó.

En 1991, Trump se declaró en bancarrota y tuvo que dejar el sueño del “Tour de Francia del continente americano”.
26 años después.

Casi tres décadas después del Tour de Trump, el magnate es candidato a la presidencia -y ha prometido de levantar un muro en al frontera con México si gana- y Raúl Alcalá, retirado, se dedica a promocionar el cicilismo.

En el momento de conversar con Alcalá, el exciclista estaba cruzando la frontera desde la ciudad de Monterrey en dirección a Brownsville, en el estado de Texas, para preparar una de las carreras que organiza.

No creo que Trump ponga un muro y no podamos volver a pasar. Son puras frases mediáticas para conseguir lo que él ha conseguido”, dice.

Sin embargo, no todo es malo en la visión de Alcalá sobre el candidato republicano.

“Me gusta mucho más Hillary Clinton, pero lo que sí valoro de Trump fue que invirtiera en el ciclismo, que es algo que necesitamos que se haga más seguido”, concluyó.

En 1991 el Tour de Trump se convirtió en el Tour DuPont (patrocinado por la empresa de insumos químicos).
Y en sus versiones finales llegó a tener algo con que compararse con la Grande Bouclé: un joven ganó las dos últimas competiciones, en 1995 y 1996.

Su nombre era Lance Armstrong.

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