Deporte Nacional

Érick Barrondo, un poco de amor y de convivencia

No es la primera vez que el marchista Érick Barrondo realiza labor humanitaria en favor de los más necesitados. El viernes fue el turno del Proyecto Futuro Vivo, que trabaja con niños de escasos recursos de la zona 16,  que obtuvo gran cantidad de víveres que el atleta recibió de los estudiantes del colegio Alemán a cambio de dos charlas que impartió.

Por Óscar Felipe

Barrondo compartió con los pequeños del proyecto Futuro Vivo (Foto Prensa Libre: Óscar Felipe Q.)
Barrondo compartió con los pequeños del proyecto Futuro Vivo (Foto Prensa Libre: Óscar Felipe Q.)

“Es una bendición de Dios tener a gente con el corazón de Érick. No solo es un gran atleta, nos ha demostrado que es una gran persona”, comentó la director del proyecto, Sabina Almonte. 

Además resaltó la labor que realiza Barrondo desde el año que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. 

“Este es un proyecto destinado a una población con dificultades económicas serias, ayudamos a los niños en el aspecto nutricional, educativo y de salud gratuita.  Cuando aparecen estos ángeles es un respaldo para el proyecto, que no cuenta con dinero fijo para sostenerse”, indicó Almonte.

“¡Gracias, Barrondo!” fue una de las frases que se escucharon de los niños.





Ejemplar

El atleta de la Aldea Chiyuc, en San Cristóbal Verapaz, en Alta Verapaz, en horas de la mañana de ayer compartió con estudiantes del colegio Alemán, a quienes describió parte de su vida y cómo la marcha lo cambió.

Los niños interactuaron con el atleta, quien contestó preguntas como: ¿Cuántas medallas has ganado?, ¿juegas legos? y ¿qué se siente cruzar la meta? Barrondo, con su voz seria, recordó cómo fue estar en Londres y que sí juega legos.