Deporte Nacional

Jinetes guatemaltecos sueñan en los Juegos Panamericanos

Álvaro del Valle, Sarka de Méndez, Stephanie Brand y Carlos Sueiras, son integrantes del equipo de prueba completa de ecuestres y que aspiran brillar en los Juegos Panamericanos 2015.

Por Carlos Vicente

Los cuatro jinetes pertenecen al equipo de prueba completa del ecuestre guatemalteco, la cual consiste en un recorrido de salto, endurance y adiestramiento.

La misma afinidad que mantienen con sus ejemplares la reflejan como grupo. Estos detalles y su intensa preparación han hecho que empiecen a cosechar frutos para Guatemala a escala internacional.

En los Juegos Centroamericano y del Caribe de Veracruz 2014 obtuvieron medalla de oro por equipo e individual, además del metal plateado y bronceado individual. Gracias a ello arrasaron e hicieron algo jamás logrado en la historia de esta disciplina en el país.

Todos los factores en común representan el sentimiento de un grupo ganador, pero detrás de todo, cada uno tiene una historia.

Ilusión

La vida de Álvaro del Valle siempre ha transcurrido alrededor de los caballos, en la finca de su familia, y hace 20 años, cuando tenía 14, inició su vida deportiva en este mundo.

El desarrollo de su carrera ha sido bastante sacrificado pero al mismo tiempo ha ido en ascenso, en una disciplina que requiere esfuerzo físico y un buen compañero de fórmula, como lo es ahora la yegua Nahual, su fiel amiga.

“Lo más difícil de este deporte es tener una buena comunicación con el caballo. Es un ser vivo, y no una máquina. Ellos pueden tener un pensamiento distinto cada día, y comprenderlo es bastante complejo; requiere convivir con ellos. Los caballos pueden lograr una continuidad del trabajo, si uno se llega a comprender bien”, dice Del Valle.

Aún conserva la pasión que sintió desde chico. Su mirada está siempre hacia arriba y sueña con llegar a la máxima competencia: los Juegos Olímpicos.

“La ilusión y los objetivos van creciendo cada vez más. Representar al país es un honor. Cuando se está en la competencia es difícil, pero siempre querés hacer un buen papel. Poco a poco se van logrando los objetivos”, comenta el jinete.

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Le sobra el talento

“Ganar dos oros en los Juegos Centroamericanos y del Caribe fue un sueño hecho realidad; escuchar dos veces mi himno nacional en un solo día es un momento mágico”. Así describe Stephanie Brand uno de sus más grandes logros.

La atleta, de 18 años, se ha convertido en una de las grandes promesas del ecuestre nacional. Su conquista de bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Nanjing 2014 y sus metales en Veracruz mostraron que está hecha para cosas grandes.

Las imágenes que Brand tenía desde niña, de convivir con los equinos, las está viviendo al cien por cien. Desde pequeña ha sentido mucha ternura por los caballos y cada uno al que se le ha acercado le ha respondido con fidelidad. En México fue Claudius su compañero de batallas y se mostró como uno de los grandes.

“Estoy agradecida con todo mi equipo, mi entrenador y mi caballo, Claudius. Él trabajó bien durante las tres pruebas”, manifiesta.

La jinete considera que la mejor decisión que ha tomado en su vida es permanecer junto a sus caballos.

“No me puedo imaginar un día sin mis caballos, son seres magníficos. Compartir con ellos mis sueños me hace muy feliz”, agrega.

Con el apoyo de sus compañeros y sus familiares, y buena preparación, ahora tiene la misión de aportar su granito de arena para hacer un buen papel en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

“El 2014 fue un año excelente. Me dejó motivada. Ahora voy con todo para este año y quiero dar lo mejor de mí”, afirma.

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Contra toda adversidad

Sarka de Méndez proviene de una familia aficionada a los caballos. Sus abuelos eran criadores de pura sangre, pero debido a los conflictos bélicos en la República Checa no podía acercarse a ellos.

“Desde chica montaba por mi cuenta. Mis abuelos eran criadores de caballos pura sangre, pero por la guerra yo no tenía contacto con ellos. Fue hasta los 6 años que pude hacerlo, y desde entonces he soñado que un día iré a unos Olímpicos, y creo que ese sueño va en ascenso”, indica.

La jinete, de 39 años, junto a Sir Royal, su compañero de fórmula, tiene firmes sus objetivos. Su experiencia es parte esencial en los fundamentos que tiene el equipo de prueba completa para hacer medalla en Toronto.

“El compañerismo es muy importante en este deporte porque debemos ayudarnos física y mentalmente. También es fundamental el trabajo del entrenador. Él puede aconsejarte o calmarte en un momento de crisis. Este grupo está muy unido y tiene la experiencia necesaria”.

Experimentado

Carlos Sueiras comenzó su vida en el mundo ecuestre en 1986. “Provengo de una familia que no está ligada a los caballos”, comparte.

Su vínculo se dio gracias a personas cercanas a la familia. “Mi padre tenía un amigo que montaba. Fuimos a unas competencias y él me daba vueltas en su caballo. Entonces mi papá buscó dónde montar y así empecé mi carrera”, relata.

El atleta es uno de los que tienen mayor recorrido entre el equipo. Participó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez, en el 2010.

“En este evento tuve una mala experiencia: iba bastante bien pero tuve un mal movimiento y me caí. Ese fue un golpe moral bastante grande, pero me recuperé y seguí adelante”, recuerda.

Posteriormente tuvo acción en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011. En las justas de Veracruz, junto a su yegua Indiana RN, su persistencia empezó a surtir frutos, luego de conquistar la medalla de plata individual y oro por equipos en la prueba completa.

“El 2015 tiene un reto muy grande. Estamos calificando para Toronto y debemos prepararnos bien. Los panamericanos tienen otras exigencias, las pistas son más técnicas y más rápidas. En Guadalajara, nuestros caballos tenían buena técnica para saltar, pero el estado físico debía ser superior”, señala.

El equipo debe hacer un gran esfuerzo si busca clasificar a Río 2016. En Toronto va solo la medalla de oro.