Deporte Nacional

Manuel Gálvez y una labor especial en el estadio Mateo Flores

Durante 10 años, Manuel Gálvez ha sido testigo de las alegrías y tristezas  en el atletismo, como encargado de la bodega, donde se resguarda cada uno de los utensilios de las diferentes disciplinas de un deporte muy seguido en Guatemala.

Por Fernando López R.

Hugo García y Manuel Gálvez son los encargados de la bodega del estadio Mateo Flores. (Foto Prensa Libre: Fernando López R.)
Hugo García y Manuel Gálvez son los encargados de la bodega del estadio Mateo Flores. (Foto Prensa Libre: Fernando López R.)

“Este es un trabajo que he llegado a querer demasiado. Me encanta el atletismo y por eso disfruto de todo esto”, asegura Manuel, de 54 años, que comparte sus tareas diarias con Hugo García, un muchacho originario de Petén.

El atletismo es un deporte completo, con  disciplinas agrupadas en carreras, saltos, lanzamientos, pruebas combinadas y marcha; es por eso que requiere de un conocimiento pleno de cada detalle, en especial cuando se trata de logística para una competencia oficial.

Gálvez y García están acostumbrados a realizar una especie de trabajo anónimo, en especial campeonatos nacionales, cuando los atletas llegan y se retiran de las pruebas sin saber quién cuidó todos los detalles en el evento.    

“Esto que hago en el estadio Mateo Flores todos los días no lo veo como un  trabajo, sino como  una profesión. Hay días que  uno entrega  horas de más por la misma situación que a uno le gusta el deporte”.

  • Manuel Gálvez
“El ubicar las vallas en la pista o lo topes para las competencias de velocidad requiere una medición especial, que si llegara a fallar en una prueba sería  un gran problema”, comparte Hugo García, quien ya tiene tres años en el trabajo, en el Estadio Nacional Mateo Flores.

Manuel Gálvez nació y creció en Cobán. Heredó la pasión por el atletismo de su padre Roberto Cayetano Gálvez, quien además le gustaba la lucha libre. “Recuerdo que organizó varias peleas. Se hacía llamar el Halcón Cobanero. En una ocasión llegaron los recordados  Rayo Chapín y José Azzari”, asegura.

Compartir con   atletas todos los días le ha permitido a Gálvez  ir conociendo la vida de la mayoría de ellos. “Nos ha tocado  aconsejar a los muchachos, pues  se decepcionan e intentan retirarse. El atletismo es un deporte donde el éxito se cosecha trabajando cada día”, expresa.

“Esto que hago en el estadio Mateo Flores todos los días no lo veo como un  trabajo, sino como  una profesión. Hay días que  uno entrega  horas de más por la misma situación que a uno le gusta el deporte”, expresa.

La ilusión para Juegos Olímpicos de Río 2016 también corre por las venas de Gálvez y García, quienes aseguran que se ganarán dos medallas. “Una será de Mirna Ortiz y la otra, de Érick Barrondo. Ambos han mostrado su potencias y estamos seguros de  que les irá bien”.



Manuel Gálvez y Hugo Garcí­a cumplen cada dí­a con tener en su lugar el equipo para la practica del atletismo. (Foto Prensa Libre: Fernando López R.)
Manuel Gálvez y Hugo Garcí­a cumplen cada dí­a con tener en su lugar el equipo para la practica del atletismo. (Foto Prensa Libre: Fernando López R.)