Deporte Nacional

Teresita Collado es el orgullo de Quiché

Collado e ha dado a la marcha guatemalteca deportistas como Jürgen Grave,una de las actuales figuras de este deporte.

Por Óscar Figueroa

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Marcha Teresita Collado
Teresita Collado supervisa de cerca el entrenamiento de sus alumnos. (Foto Prensa Libre: Oscar Figueroa)
Teresita Collado supervisa de cerca el entrenamiento de sus alumnos. (Foto Prensa Libre: Oscar Figueroa)

Teresita Collado, de 44 años, es la mujer más destacada en la historia deportiva de Quiché. La exmarchista es reconocida en el occidente por haber representado al país en unas 20 competencias a nivel internacional en  la marcha atlética, de 1998 al 2004.

Sus mejores momentos los vivió en  los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 —puesto 41, con 1.43:28— y Atenas 2004 —49, 1.46:41—.

Este deporte siempre apasionó a Collado, quien después del retiro se mantuvo activa, pero como guía deportiva de la juventud quichelense. 

En las olimpiadas

  • Sus mejores momentos los vivió en  los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 —puesto 41, con 1.43:28— y Atenas 2004 —49, 1.46:41—.

En la actualidad comparte sus facetas de madre y esposa  con la de entrenadora de una veintena de jóvenes valores de la marcha.

Por fortuna, la atleta goza del apoyo incondicional de su pequeño hijo Denis Jared Estrada Collado y de su esposo, Denis Estrada Dorantes, también exatleta.

Los dos comparten   la pasión por la marcha   y la acompañan a la jornada matutina y vespertina de los entrenamientos en Quiché.

“Al retirarme como atleta, pensé que nunca iba a volver al deporte y menos como entrenadora. No me visualicé de esa forma, pues dije que era el momento de dedicarme a mi esposo y mi hijo”, expresa Teresita.

La exdeportista señala que ha sabido disciplinarse para que su tarea como mentora de valores de la marcha. “He logrado que no interfiera con las actividades familiares, incluyendo ir de compras al mercado, preparar cada tiempo de comida y realizar las interminables faenas en su hogar”, resalta Collado.

Luchadora

La exatleta asegura que el apoyo moral que recibe de su núcleo familiar ha fortalecido su relación marital, al punto que los logros alcanzados son compartidos por su esposo e hijo.

El momento más grande de su vida fue cuando “por la voluntad de Dios” se convirtió en madre. Pero sin antes pasar un momento angustioso porque casi pierde la vida después del parto.  

Teresita relata que a los siete días del nacimiento de su hijo —Denis Jared—, pasó una semana cuidados intensivos. “Por la voluntad de Dios logré recuperarme de una cirugía que duró ocho horas y puso mi vida en riesgo”.

“No puedo quejarme y no guardo resentimiento con el deporte. Aparte de lo vivido como atleta, logré como entrenadora clasificar a Jürgen Grave a dos campeonatos mundiales.  Eso es un privilegio para mí, porque él y su hermana Madeleine, fueron mis primeros discípulos” dice.

Las satisfacciones de Teresita como mentora van en aumento.  El domingo 28 de febrero sus pupilos alcanzaron el primer lugar en la categoría infantil e hicieron récord nacional en los tres kilómetros.  Además del primer podio en la categoría juvenil “B” en 10 Km. “Todos mis atletas mejoraron sus tiempos”, menciona. 

La entrenadora confía en que el próximo 20 de marzo, en Nicaragua, Denis Pérez y José  Rojas logren clasificarse al campeonato mundial Sub 20,  en Polonia.

Ambos deberán alcanzar un tiempo de 44 minutos con 20 segundos en los 10 kilómetros.