Fútbol Nacional

Adriana Estrada una portera soñadora

La inocente sonrisa y alegría espontánea  delata el amor al futbol de la pequeña  Adriana Estrada. Playera rosada y guantes amarillos es el atuendo con el que se convierte en la estrella del equipo, donde busca plasmar su talento.

Por Norvin Mendoza

Adriana Estrada es una de las grandes promesas del futbol femenino. (Foto Prensa Libre: Norvin Mendoza)
Adriana Estrada es una de las grandes promesas del futbol femenino. (Foto Prensa Libre: Norvin Mendoza)

Adriana Estrada alimenta cada día su pasión al futbol y en especial a  la portería. a sus 8 años ya se entrena con el preparador argentino Omar Pelayes.

Esa pasión por el deporte ha hecho que  Adriana cambie las muñecas  por estar entrenando y jugar futbol. “Me gusta que me regalen guantes, porque se me desgastan o se me pierde. También me agrada que me obsequien uniformes... y  me encantan las muñecas, pero juego muy poco”, comentó la  portera.

Adri, como  le llama sus amigos, es la portera de un equipo masculino que juega en los campeonatos de las escuelas de Futeca, y fue en las instalaciones de esta empresa donde le nació el amor por el futbol, cuando sus padres llevaban a su hermano mayor Roberto  a que aprendiera a jugar esa disciplina.

“A ella —Adriana—, la llevábamos de pequeña, cuando su hermano estaba en una de las academias de Futeca, y ella siempre se ponía a pelotear con su hermano, fue ahí donde le nació el gusto por el futbol”, expresó su padre Vidal Estrada.

Ella se desempeña como portera, en un torneo inter Futeca, donde todos o la mayoría de participantes son hombres, pero esto no ha sido impedimento, para que  muestre sus dotes.



La pequeña  portera posa junto a sus padres  Jeanne y Vidal, quienes  han apoyado de manera incondicional  su pasión al deporte. (Foto Prensa Libre: Norvin Mendoza)
La pequeña portera posa junto a sus padres Jeanne y Vidal, quienes han apoyado de manera incondicional su pasión al deporte. (Foto Prensa Libre: Norvin Mendoza)


El estar en contacto con el balón le atrajo de inmediato, pero fue su admiración hacia el exportero del Real Madrid Iker Casillas lo que la llevó a jugar en esa posición.

“A mí me gustó el futbol porque soy admiradora de Iker Casillas y quiero ser una buena portera así como lo es él” explicó Adriana.

La niña no dejaba de ver ni un partido de su equipo favorito, con tal de observar bajo los tres postes al portero español, y cuando este se fue al Porto de Portugal, fue una desilusión para la pequeña, pero esto no ha impedido que deje de ver jugar a su ídolo en el equipo portugués.

“Cuando se fue Casillas del Madrid Adri se puso muy triste, pero desde esa fecha tampoco ha dejado de ver un partido del Porto. Se levanta siempre a verlo y no importa la hora ni el día, ella trata de estar siempre  para ver jugar a Iker”, comentó su mamá Jeanne Hernández.

Al ver el interés de su hija por la portería su padre y su hermano la comenzaron a entrenar sin tener experiencia en esa rama, pero hace cinco meses que Adri tuvo la oportunidad de integrarse al equipo.

Cuando el argentino Omar Pelayes fue destituido de Comunicaciones fue invitado a dar unas clases a los niños en Futeca, esto permitió que Adriana integrara uno de los grupos del experimentado entrenador de porteros.

Esto fue un bálsamo para los padres de Adriana porque el argentino no dudó ni un minuto en ser su guía. Desde entonces  se ejercita con el grupo de porteros, pues recibió una beca especial de parte de la academia.



Adriana comparte  junto a sus compañeros del equipo el FC Sancris con quienes ha ido alimentando el amor al futbol. (Foto Prensa Libre: Norvin Mendoza)
Adriana comparte junto a sus compañeros del equipo el FC Sancris con quienes ha ido alimentando el amor al futbol. (Foto Prensa Libre: Norvin Mendoza)


“Adri es una chica estupenda, no le tiene miedo a jugar de portera, y cuenta con muy buenas condiciones. No tienen ningún problema por  actuar contra varones, no dudo que cuando sea grande llegará a defender la portería de la Selección Femenina”, dijo sin titubear Pelayes.

El seguir jugando y practicando el deporte que tanto ama está condicionado a sus estudios, mientras tenga buenas notas sus padres seguirán apoyándola.

“Ella sabe que tiene que esforzarse el doble, porque tiene que rendir en el colegio para que pueda disfrutar del futbol, pero lo bueno que es una niña muy aplicada y saca  buenas notas”, expresó orgulloso su padre.

Los partidos Adriana los vive de una manera diferente, es muy emocional y cuando las cosas no les salen bien, es la primera en sentirse mal, pero toda esa cólera le pasa cuando su familia y compañeros llegan a mostrarle su apoyo.