Fútbol Nacional

Claudio Albizuris disputará mañana su última final con Municipal

Hace 17 años estaba  calentando Claudio Albizuris en el estadio Mateo Flores —ahora Doroteo Guamuch Flores— y sentía  que la gramilla temblaba por los saltos de los más de 25 mil aficionados en los graderíos, la piel se le erizaba y los nervios estaban a límite.

Por Claudia Castro Cifuentes / Guatemala

Claudio Albizuris contempla enrolarse a la dirigencia para devolverle al futbol lo que le ha dado. (Foto Prensa Libre: Eddy Recinos)
Claudio Albizuris contempla enrolarse a la dirigencia para devolverle al futbol lo que le ha dado. (Foto Prensa Libre: Eddy Recinos)

Esa sería la primera de las 26 finales que disputaría Albizuris con los rojos. La sensación es la misma para el Manía, aunque ahora más maduro, con 35 años.

Hoy hará su último entrenamiento en el estadio Manuel Felipe Carrera, el que lo vio crecer desde la categoría especial, vestido de rojo. Confiesa que tiene sentimientos encontrados, hay nostalgia y tristeza, pero también una gran ilusión por empezar sus nuevos proyectos, entre ellos continuar ligado al futbol para recuperar la credibilidad y la profesionalidad en todos los aspectos.

Claudio está feliz. En Guastatoya le tocó jugar 62 minutos por la lesión de Maynor de León y mañana podría ser de nuevo opción. Asegura que se sintió muy bien y que aunque fue inesperado el cambio disfrutó participar en el juego de ida de la gran final.





El mediocampista escarlata es el jugador con más experiencia del equipo y considera que ganar el tan ansiado título 30 sería una motivación para el grupo de jugadores, que en su mayoría no han sido campeones.

“Ganar se vuelve costumbre y eso es lo que necesita el equipo, porque en los rojos uno estaba acostumbrado a ganar, porque es un orgullo estar en la institución más ganadora del país”, asegura Albizuris.

Aunque el Manía estaba acostumbrado a jugar con esquemas más ofensivos y no tan defensivos como el que presenta ahora Municipal, reconoce que todo depende del momento que se vive, pero que mañana no se puede fallar y que la mejor defensa siempre será el ataque.

“La mejor motivación la tendremos que estaremos en casa y acompañados de 18 mil aficionados. Los rojos son apasionados y eso será determinante”, confiesa.

Aunque faltan algunas horas para volver a salir al terreno de juego y disfrutar lo que da una final, Claudio, como en cada partido, conversará con su familia y saldrá a disfrutar esos 90 minutos que el futbol le tiene preparados.