Fútbol Nacional

Un talentoso guardameta que espera en la banca

Las carcajadas de Luis Pedro Molina irrumpen a cada momento el entrenamiento de Comunicaciones en la cancha sintética alterna del Cementos Progreso. El optimismo y la paciencia son sus mejores amigos, en un momento que “no es nada fácil”.

Por Jeniffer Gómez

Luis Pedro Molina (derecha) espera una oportunidad en Comunicaciones. (Foto Prensa Libre: Jeniffer Gómez)
Luis Pedro Molina (derecha) espera una oportunidad en Comunicaciones. (Foto Prensa Libre: Jeniffer Gómez)

El sureño, de 39 años, no ha podido disfrutar de un partido en el Apertura 2016; ha sido el suplente del uruguayo Javier Irazún durante 13 jornadas y  eso no lo ha derrumbado.

“No es fácil  no estar jugando. Todos queremos estar en el marco y ser titulares. Si tengo que trabajar el doble para levantar la mano y ser tomado en cuenta, seguramente lo haré”, dice el Chicotón, con tranquilidad y la certeza de que su oportunidad llegará tarde o temprano.

La experiencia de Molina, quien debutó en la Liga Nacional, precisamente con la camisola crema en 1995, espera con ansias poder volver a la cancha. “Hay que trabajar para ganarse el puesto. Todos intentamos hacer un buen trabajo y apoyarnos. Hay que tener actitud positiva con el compañero que sea titular”, reconoce el guardameta.

El encargado de defender la portería de Comunicaciones durante los mil 770 minutos disputados en el Apertura 2016 ha sido Irazún, quien ha respondido con 10 goles en contra —0.76 de promedio por partido— y aunque en ocasiones ha sembrado dudas, se mantiene firme en la titularidad.

Para Luis Pedro esta espera, a pesar de sus dificultades, se ha convertido en algo dulce, con lo que sueña, y anhela volver a experimentar aquel sentimiento indescriptible que le provoca el estar en el terreno de juego defendiendo la portería.

“El apoyo de los compañeros en el grupo, de mi familia, y sobre todo mi relación con Dios, me han ayudado a no detenerme y seguir en esta difícil lucha”, asegura.

Comunicaciones recibe mañana a Guastatoya, por la jornada 14 del certamen, y Molina lo toma como una posibilidad para volver a hacer lo que más le apasiona, aunque parezca complicado.