29/01/13 - 07:25

La amarga historia del futbol nacional se repite cada cuatro años

El futbol es cíclico y cada cuatro años comienza la ilusión, el deseo y la añoranza de clasificar a un Mundial, como desde hace 56 años, cuando en febrero de 1957 se disputó el primer partido contra Costa Rica —se perdió 6-2— en el primer intento por ir a una Copa del Mundo.

POR CLAUDIA CASTRO

El futbol es cíclico y cada cuatro años comienza la ilusión, el deseo y la añoranza de clasificar a un Mundial, como desde hace 56 años, cuando en febrero de 1957 se disputó el primer partido contra Costa Rica —se perdió 6-2— en el primer intento por ir a una Copa del Mundo.

Han pasado 13 eliminatorias y la última se escapó en octubre del 2012, cuando se perdió por 3-1 contra Estados Unidos.

La fórmula ganadora no la han encontrado los distintos comités ejecutivos que han llegado a la Federación Nacional de Futbol, que cuenta con apoyo de la iniciativa privada —hasta Q1 millón al año por cada patrocinador— y el aporte del Estado es de Q5.7 millones anuales, del Presupuesto General de la Nación.

entre los últimos

Aunque el objetivo es ir a un Mundial, existen otros eventos en los que la Selección Mayor tiene participación. El último fracaso fue el torneo regional, la Copa Centroamericana —antes Uncaf—, en la que se ha dejado de estar en el podio y se vuelve costumbre disputar la quinta y última plaza para la Copa Oro.

En el 2009 fue la primera vez que no se clasificó y eso hizo que Óscar Arroyo Arzú, presidente de la Fedefutbol en ese momento, decidiera que la Selección ya no participara, algo que perjudicó al combinado porque se cayó al puesto 131 del ranquin de la Fifa.

Esto colocó al país en una mala posición para el sorteo de la eliminatoria rumbo a Brasil 2014, algo que podría suceder en estos momentos, ya que al no tener actividad oficial, se deja de competir, los patrocinios se alejan y la Bicolor resulta poco atractiva para las selecciones en competencia, para foguearse con ella.

¿La solución?

En más de cien años de futbol en el país no se ha encontrado la solución y se vuelve a pensar —como cada cuatro años— en un cambio de bases y de estructura, algo en el que deben trabajar todos los entes relacionados, desde los equipos, que son la principal fuente para las fuerzas básicas, hasta las escuelas de futbol y la federación que se encarga de la contratación de los entrenadores.

Respecto de que si se debería apostar por entrenadores nacionales, es una situación a lo que muchos directivos no apuestan, pero que al comparar resultados, la efectividad ha sido la misma y con menos presupuesto.

Ahora tocará comenzar de nuevo en un año de elecciones en el que todos ven a la Fedefutbol como el manjar más deseado, no solo por los ingresos económicos, sino por el poder que ejerce en todos los ámbitos del país.


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