12/04/13 - 07:43

Marco Pablo Pappa: “Me están matando”

El sueño de jugar en Europa se ha convertido en una pesadilla para el mediocampista nacional Marco Pablo Pappa, quien desde septiembre del 2012 se encuentra en la ciudad de Heerenveen, donde no jugar lo mantiene triste y deprimido.

POR CLAUDIA CASTRO CIFUENTES

El sueño de jugar en Europa se ha convertido en una pesadilla para el mediocampista nacional Marco Pablo Pappa, quien desde septiembre del 2012 se encuentra en la ciudad de Heerenveen, donde no jugar lo mantiene triste y deprimido.

Hace tan solo siete meses el zurdo guatemalteco era uno de los pilares del Chicago Fire, de la MLS, equipo que le pidió que no se fuera del plantel, pero el deseo de jugar en otro continente tuvo más peso.

Pappa llegó a Holanda con la ilusión de sobresalir, sin imaginar que los malos momentos comenzarían apenas en su presentación.

Un corto saludo del técnico Marco van Basten fue lo que recibió, y no era para menos, el estratega no contemplaba que el volante llegaría a su equipo —algo que Marco Pablo supo hasta su presentación—, pues fue una contratación de la junta directiva que le ofreció muchas cosas, y aunque en lo económico no le han fallado, no ha destacado en el terreno de juego.

Sin minutos

El guatemalteco pensó que pronto encajaría en el equipo, pero no fue así.

“Llegué hasta a dudar de mis cualidades, no entendía qué pasaba, pero simplemente él —van Basten— no confía ni simpatiza conmigo”, refirió desesperado el guatemalteco.

La historia no ha cambiado para Marco Pablo, el equipo ha atravesado malos momentos y no ha recibido la confianza del entrenador holandés, con quien tan solo ha cruzado palabras en una ocasión.

“Lo que más deseo es jugar, quiero que el club tenga claro no vine solo por un salario. No fue el dinero, sino porque quería destacar, deseaba jugar en Europa, pero no de esta manera”, explicó el jugador.

La distancia, el clima —ahora está en menos dos grados centígrados—, la ausencia de la familia, amigos y la falta de minutos, sin duda es lo que más afecta al volante, quien ha encontrado la mayor fortaleza en su esposa, Maricela, quien lo acompaña en Holanda.

“Extraño todo, aquí no hay mucho que hacer y no jugar lo complica todo. Gracias a Dios he tenido el apoyo de mi familia. Mis papás me han venido a visitar y eso me ayuda a sacar el mal momento de mi cabeza, porque he sacrificado tanto al vivir lejos y sé que todos tenemos que pasar épocas fuertes, pero esto me tiene desesperado”, aseguró.

El club incorrecto

Pappa no sonríe mucho, se nota en su conversación, se percibe la tristeza del jugador que llegó a ser el alma del Chicago Fire de la MLS y de la selección nacional.

Al preguntarle sobre si está arrepentido de haber firmado con el club holandés, hace una pausa. “Es una pregunta muy difícil de contestar”, reconoció. “No se cómo explicarlo, lo que puedo decir es que no era el club correcto al que tenía que venir”, confesó.

“Tanto tiempo sin tener futbol me está matando físicamente. No estoy contento con que solo me lleven a la banca, ese no es mi estilo de vida”, lamenta el nacional, quien afirmó que aunque en Municipal no era titular del equipo mayor, sumaba minutos con la categoría especial.

Sin embargo, las cosas no son sencillas para Pappa, ya que aún debe cumplir un contrato de tres años y medio. El torneo finaliza el próximo 15 de mayo, y aunque todavía debe quedarse unos días más entrenándose, lo que más desea Marco Pablo es que el tiempo pase, para saber qué sucederá, pues dependerá de la continuidad de van Basten en el equipo, así como del apoyo de la directiva, que ha sido incondicional.

El Heerenveen ocupa actualmente la séptima casilla del torneo holandés y está lejos de clasificar a competencias internacionales.

Al final de la temporada, Pappa tomará unas vacaciones, visitará Estados Unidos y luego vendrá a Guatemala, y mientras eso llega continuará entrenándose, sin perder la ilusión de que van Basten valore sus condiciones o llegue un cambio en su carrera deportiva.


Deja tu comentario