06/01/13 - 08:30

Rigoberto Medina cumple uno de sus sueños más anhelados

Casi tres años después de su llegada a Guatemala, procedente de El Salvador, Lino Rigoberto Medina vio completado —gracias a la medalla de plata de Érick Barrondo— uno de los grandes anhelos que tenía para su carrera como entrenador dentro de la marcha atlética, la cual comenzó dos décadas atrás.

FERNANDO RUIZ Guatemala

Con el paso de las competencias en el circuito internacional y el Ciclo Olímpico, el equipo que el cubano formó ha alcanzado marcas, medallas y resultados que han colocado al país como la principal potencia de la especialidad en América y con perspectivas importantes para el futuro.

Maca, como es conocido, alcanzó junto a Barrondo la presea olímpica que Guatemala esperó por tantos años y es algo que el propio atleta hace resaltar de manera constante.

Al comenzar el 2013 y a la espera de que las autoridades del Comité Olímpico Guatemalteco (COG) resuelvan su continuidad —tema en que la entidad sigue sin emitir una versión oficial—, Medina hace un repaso por lo alcanzado en los anteriores meses, que no sólo se limitan a la medalla en Londres.

Parte de ello tuvo que ver con la presencia en las justas olímpicas de las tres integrantes del equipo femenino: Mirna Ortiz, Jamy Franco y Mayra Herrera, un hecho inédito y que solo fue igualado el año anterior por Rusia y China, las dos potencias mundiales.

Los récords nacionales llegaron también a través de Barrondo y Ortiz, en las pruebas de 50 (3:44.59) y 20 kilómetros (1:28.54) en eventos en Europa, como el Campeonato Nacional de España y el Trofeo Lugano, en Suiza.

Este registro permitió también a Barrondo participar de la extenuante prueba en la que antes se había clasificado Daniel Quiyuch.

El juvenil Luis Ángel Sánchez también logró imponer un nuevo récord nacional en 10 kilómetros, categoría juvenil (43:13), durante la Copa Mundial de Rusia.

Hoy en día el grupo que entrena Medina se ha extendido a más de 20 atletas de diferentes partes del país.

¿Qué balance le queda del 2012?

Muy contento, al igual que pasó con el 2011. Me deja mucha alegría ver a un país feliz con sus atletas, a quienes les ha cambiado la vida, y eso también me da satisfacción.

¿Las marcas, medallas y récords hablan de cómo fue el año?

Fue uno de los más lindos. Después de la Copa Mundial, de la que no quisiera recordarme, pasaron cosas que no debieron y Dios nos enseñó cómo hacerlas diferentes. Los resultados que obtuvimos fueron importantes y aquí se habla poco de Mirna Ortiz, que es la primera mujer guatemalteca que ha bajado su tiempo de 1:30, y eso es una bendición.

La medalla obtenida por Barrondo en Londres marca lo más importante que ha logrado en su carrera.

Es el sueño de todo entrenador y se me dio finalmente, y con él tuvimos cinco entrenamientos que me dijeron que ganábamos medalla en los Olímpicos, tenía desde hace muchos años esa ilusión y esta vez no se me podía escapar esa medalla.

Y fue Guatemala el país en el que ese sueño se hizo realidad.

Siempre diré que en cualquier lugar donde me pare no soy yo, sino Dios el que logra todo esto, y sabía que iba a tener esta oportunidad y es algo grande lo que hemos podido hacer con el equipo después de años en los que la marcha de este país estaba bastante mal.

¿De qué manera recuerda el día de la competencia de los 20 kilómetros varones en Londres?

Ese día recordé todo, cuando Érick comenzó a trabajar conmigo, de cuando vino con los zapatos rotos y apenas tenía que vivir con Q500 en la capital; tuve tiempo de pensar en todo eso y de alegrarme por él, por Guatemala en un día tan feliz.

¿Cuándo comenzaron a creer que sería posible llegar al podio en los Olímpicos?

Siempre creímos que sería posible, en Prensa Libre dije tiempo atrás que me gustaría escuchar el Himno de Guatemala en los Panamericanos y así fue, siempre debemos soñar con los pies sobre la tierra y ver hacia arriba con los sueños de un atleta.

¿El ganar la medalla fue la conclusión a todo esto?

Sí, y si mañana me voy a otro país me gustaría que me recuerden como la persona que ayudó a que este país consiguiera la primera medalla olímpica de su historia.

¿Le veremos en el futuro como entrenador de Guatemala?

No lo sé todavía, hay días en los que tengo ganas de seguir y otros en que no. No me entiendo con algunos dirigentes y no busco el reconocimiento de la gente, porque es el atleta quien se esfuerza y se merece todo.

¿Qué aspira a ganar en el 2013?

Soy alguien ambicioso y si me quedo aquí, quiero ganar el Mundial y romper dos veces el récord del mundo.


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