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22/11/11 - 00:00 Economía

Alerta Fiscal o Legal: Crédito mercantil y su deducibilidad

Como preámbulo, de todos es sabido que la globalización de los mercados ha desarrollado nuevas formas de crear activos intangibles, por ende su definición no puede ser estática, sino todo lo contrario, dinámica; por lo que son objeto de negociación a nivel nacional e internacional, de los cuales forma parte el crédito mercantil.

Atendiendo al Diccionario de la Real Academia Española, debemos entender por a) intangible: “Que no debe o no puede tocarse”, b) crédito: “Reputación, fama, autoridad”, y c) mercantil: “Perteneciente o relativo al mercader, a la mercancía o al comercio”. Una aproximación de crédito mercantil, derecho de llave y otros sinónimos (goodwill), es el valor que se paga en exceso por un ente económico y que representa un pago anticipado de las ganancias futuras que se espera producirá la entidad que se compra. Merece aclarar que esta publicación no incluye los diferentes métodos de valuación del crédito mercantil ni aspectos técnico-contables, delimitándome a su tratamiento dentro de la Ley del Impuesto sobre la Renta, Decreto No. 26-92 del Congreso de la República y sus reformas y comentarios generales de su tratamiento dentro de la región de Centroamérica y República Dominicana.

Dentro de su análisis y negociación, el crédito mercantil debe analizarse desde una perspectiva mercantil y tributaria, toda vez que su génesis es el “fondo de comercio”, expresión que comprende tanto los elementos materiales e inmateriales de un ente económico. Dentro de los elementos materiales que conforman el “fondo de comercio” sobresalen la clientela, propiedad, planta y equipo, inventario, ubicación geográfica, créditos fiscales, entre otros. Dentro de los elementos inmateriales sobresalen las fórmulas, patentes de invención, marcas comerciales, modelos industriales, licencias, lealtad de los clientes, franquicias, concesiones, procesos, contratos, etcétera.

Como verán en las siguientes líneas, el fondo de comercio tiene elementos en común con la definición de “empresa mercantil”, regulado en el artículo 655 del Código de Comercio Guatemalteco, Decreto No. 2-70 del Congreso de la República, que se lee: “Se entiende por empresa mercantil el conjunto de trabajo, de elementos materiales y de valores incorpóreos coordinados, para ofrecer al público, con propósito de lucro y de manera sistemática, bienes o servicios. La empresa mercantil será reputada como un bien mueble”.

Una acotación que merece subrayar es el reconocimiento de la fama mercantil como uno de los elementos necesarios de la empresa mercantil, regulado en el artículo 657, numeral 2, del Código de Comercio. Un aspecto jurídico-guatemalteco diferenciador entre empresa mercantil y fondo de comercio, es que conforme el artículo 662 del Código de Comercio una empresa que deje de ser explotada por más de seis meses consecutivos pierde su valor jurídico.

Adentrándonos en el tratamiento tributario del crédito mercantil, se puede apreciar que el artículo 23, segundo párrafo, de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, Decreto No. 26-92 del Congreso de la República y sus reformas, reconoce el derecho de llave o crédito mercantil adquirido, una vez se cumplan los requisitos siguientes: a) Que el costo de su adquisición se haya causado efectivamente, b) Utilizar como método de amortización la línea recta y, c) Amortizar el crédito mercantil en un período mínimo de diez años, en cuotas anuales, sucesivas e iguales. Dentro del mismo contexto, el artículo 38 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, establece que los contribuyentes que opten por el régimen establecido en el artículo 72 de dicha ley, pueden deducir de su renta bruta solo los costos y gastos necesarios para producir o conservar la fuente productora de las rentas gravadas, de esa cuenta la literal p) del artículo 38 precitado, reconoce como gasto deducible la amortización del derecho de llave, con la finalidad de compensar el desgaste, deterioro o agotamiento de los bienes o derechos propiedad del contribuyente.

En la práctica tributaria guatemalteca, el crédito mercantil que cumple los requisitos contenidos en la Ley del Impuesto Sobre la Renta, se reconoce como un activo intangible que puede recuperarse vía amortización anual. Los países de la región que reconocen como gasto deducible la amortización del crédito mercantil, cubriendo ciertos requisitos legales, adicionalmente a Guatemala, son Honduras, Nicaragua y Panamá. Me despido con la frase del día: “La más excelente de todas las virtudes, es la justicia”. Aristóteles.

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