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Prensa Libre

23/12/09 - 00:00 Economía

Economía para Todos: Origen de los impuestos municipales 

Las relaciones entre los alcaldes y el Congreso de la República en diciembre del 2009 fueron tensas, con motivo de la aprobación del Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado 2010. Razón: las transferencias de impuestos a las municipalidades.

El origen de los arbitrios municipales se analiza en el libro Historia de la Tributación en Guatemala, publicado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales.

Dicha publicación fue patrocinada por la Superintendencia de Administración Tributaria; fue dirigida por Leticia González, con el apoyo de Marcelo Coj. Se recogen a continuación las conclusiones finales del capítulo titulado “Breve Historia de los Arbitrios” (páginas 365 a 406).

El sistema administrativo español tendía al centralismo. Sin embargo, los cabildos de las ciudades poseían autonomía de facto. Esta contradicción aparente fue el resultado de la incapacidad inicial del gobierno central de administrar los nuevos territorios, por lo que la autonomía sirvió como un aliciente para llevar a un buen puerto la política de colonización.

Prueba de lo dicho lo constituye que la autonomía del cabildo se basó en el dominio de sus subalternas: pueblos de indios y villas. Para el caso del cabildo de Santiago, casi exclusivamente en pueblo de indios.

Con las reformas borbónicas, la Corona trató de terminar con el dominio de alcaldes mayores y corregidores. En Guatemala esta medida necesariamente debía pasar por la reducción del poder político-administrativo que tenía el cabildo de Santiago, cuestión que se hizo con algún grado de éxito.

Similar evolución presentan las finanzas municipales. Con respecto del cabildo es casi idéntica a la evolución del sistema de administración estatal. Sin embargo, con los pueblos de indios se trató de controlar sus finanzas gradualmente. Otro aspecto derivado de la subordinación de los pueblos de indios era que tanto la Real Hacienda, como el cabildo de las ciudades —al menos el caso de Santiago y Guatemala de la Asunción— podían extraer fondos de las cajas de comunidad de dichos pueblos.

Los ingresos tributarios de los cabildos de las ciudades eran de dos fuentes: impuestos arrendados a la Corona y arbitrios. Para estos últimos solo de algunos se pedía aprobación.

En las postrimerías del período colonial se trató de ejercer por parte de la hacienda real un poco de control sobre los llamados fondos de propios.

Con la independencia y bajo el régimen federal, se trató de poner a los municipios bajo un rasero común. También en este período aparece un elemento común a todas las constituciones vigentes hasta la actualidad, la potestad del gobierno central para fijar o modificar arbitrios.

El gobierno de Carrera trató de restablecer el antiguo sistema administrativo español. Otra característica del régimen conservador fue la presencia de tributos al comercio interprovincial.

Con respecto de los arbitrios indirectos, eran relativamente pocos y se dividieron en cuatro categorías: sobre establecimientos, permiso de uso de bienes, selectivos y al comercio interprovincial.

El régimen liberal estableció la división administrativa-territorial tal y como la conocemos: departamentos divididos en municipios. También introdujo la figura del jefe político, con la misión de controlar e informar al Ejecutivo sobre las municipalidades de su jurisdicción, en especial de las finanzas municipales.

Una característica importante de las municipalidades, a inicios del régimen liberal, era que constituían un apoyo del gobierno, ya que con sus fondos se procedía a financiar servicios que ahora los proporciona el gobierno central. Sin embargo, no es de creer que todas las municipalidades pudieran “colaborar”. Se mencionó hasta este régimen tal asunto, no porque antes no existiera, sino porque tal apoyo adquirió aquí una nueva dinámica producto de “políticas desarrollistas” de los primeros gobiernos liberales.

El gobierno de Ubico anuló la poca autonomía política existente a través de las intendencias municipales. En cuanto a las finanzas municipales, progresivamente se trató de controlarlas.

Otro aspecto lo constituye la presunta aparición de los impuestos compartidos, desde inicios del período liberal. Además, se entregó el impuesto de contribución urbana a algunas municipalidades hasta que fue derogado por el Código Fiscal, en 1881.

En los inicios del período liberal se intentó eliminar los arbitrios que gravaban la entrada de artículos en el municipio, o sea los gravámenes al comercio interprovincial. En consecuencia, se procedió al desarrollo de arbitrios sobre establecimientos y sobre permiso de uso de bienes.

En este período inició un proceso de diversificación de los arbitrios indirectos, sin parangón con la historia anterior, puesto que los planes de arbitrios a inicios del período contaban con un promedio estimado de 10 arbitrios, y para el final contaban con 50 o más.

El régimen liberal estableció la división administrativa-territorial tal y como la conocemos: departamentos divididos en municipios

POR JOSé MOLINA CALDERóN OPINIóN 19:12 | 21/12/2009 /

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