Economía

Acuerdo comercial transpacífico

El Acuerdo Comercial de Asociación Transpacífico de Cooperación Económica, TPP por sus siglas en inglés (Trans-Pacific Partnership Agreement), es un tratado de libre comercio multilateral del siglo veintiuno de nueva generación. Este proceso de negociación plurilateral es considerado como el más ambicioso y amplio entre países de los tres continentes: América, Asia y Oceanía.

Por Eduardo Sperisen

En el 2005 Chile, Brunei Darussalam, Nueva Zelanda y Singapur suscribieron el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, llamado P4, sin embargo, las negociaciones del TPP se iniciaron en el 2010, incorporándose Australia, Estados Unidos, Malasia, Perú y Vietnam a la negociación. Luego en el 2012, se sumaron Canadá, México, y Japón en el año 2013.

Doce países participan actualmente en las negociaciones, cuatro de ellos, han ratificado ya el Acuerdo de Asociación Económica Estratégica Transpacífico, mientras que ocho países más se han unido a las negociaciones, cuyo texto se encuentra ya en la recta final. Además, han mostrado interés de adherirse en el futuro otros países, siendo estos: Corea del Sur, Taiwán, Filipinas, Laos, Colombia, Tailandia, e Indonesia. Mientras que China está mostrando cada vez más inclinación en participar.

El Acuerdo contiene cerca de 30 Capítulos, y la negociación opera bajo el principio conocido como de “Compromiso Único”, que consiste en que nada está negociado hasta que todo esté negociado. Entre los Capítulos que se están negociando, se encuentran, la Contratación Pública, la Cooperación, la Competitividad, las Pequeñas y Medianas Empresas, la Entrada Temporal de Personas de Negocios, el tema Laboral, y los Asuntos Institucionales.

A las negociaciones de este acuerdo se le critica que se han realizado en un ambiente de mucha confidencialidad a puertas cerradas. Generalmente esto es común en las negociaciones comerciales, los procedimientos se acuerdan entre las partes antes de iniciar las negociaciones, ya que se negocia solo entre gobiernos, y es para evitar que personas ajenas a las negociaciones interfieran en las mismas. Aunque es normal que un cierto grado de discreción y confidencialidad son necesarios para preservar la negociación y alentar a las partes en negociación a estar dispuestos a poner sobre la mesa cuestiones que de otra manera no lo harían.

Por ello, se deben encontrar los mecanismos apropiados de consulta en cada país, para que las partes interesadas no gubernamentales estén debidamente informadas. Uno de estos mecanismos es el llamado “Cuarto Adjunto”, donde se encuentran las organizaciones no gubernamentales. El Cuarto Adjunto, está diseñado como un espacio de consulta, información, diálogo y debate con la sociedad civil acerca de la negociación en curso.

Se espera que este acuerdo, eventualmente, se convierta en la base para una futura negociación del Área de Libre Comercio del Asia Pacífico (FTAAP), por lo cual estará abierto al ingreso de otras economías del Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés).

En general, se percibe un sentido de compromiso para concluir las negociaciones cuanto antes, por lo que se considera que se está cerca de contar con el acuerdo, sin embargo, existen algunas dificultades políticas, entre otras, en el caso de los Estados Unidos, el ejecutivo deberá contar con la Ley sobre la Autoridad de Promoción Comercial (TPA), la cual se encuentra en un difícil debate para ser aprobada por la Cámara de Representantes, lo que podría eventualmente presentar un retraso para la conclusión del TPP.

Esta Ley autoriza al Presidente a negociar acuerdos de libre comercio, para ello la administración, somete al final de la negociación, un proyecto de ley al Congreso para su ratificación, que vota con un debate mínimo y sin enmiendas, el proceso debe de tomar no más de 90 días.

Aunque varias cuestiones difíciles siguen aún pendientes, el Acuerdo podrá ser concluido en un corto plazo. Las cuestiones que quedan generalmente para la conclusión de una negociación son probablemente las más sensibles para las partes negociadoras y puede requerir decisiones al más alto nivel político para llegar al final de un acuerdo.